2 horas y 15 minutos, para denunciar un delito; sólo el 1.14% será resuelto: reporte

Redacción/Aristegui Noticias

Impunidad Cero presentó su Ranking de procuradurías y fiscalías estatales 2018: ninguno de los estados está cerca de los estándares óptimos.

Foto: Aristegui Noticias

En México, en promedio, para ser atendido en un Ministerio Público y poder denunciar un delito se deben esperar dos horas con 15 minutos y sólo el 1.14 por ciento de esos crímenes denunciados será resuelto.

Las probabilidades de esclarecimiento cambian dependiendo del delito. Por ejemplo, tratándose de homicidios, sólo el 17.6 por ciento serán resueltos; a nivel nacional el 53 por ciento de los delitos sancionados merecen menos de 3 años de prisión, es decir, no son violentos.

Las cifras también cambian dependiendo del estado. En Guerrero el tiempo de espera para denunciar un delito es de más de tres horas (212.6 minutos), mientras que en Chihuahua se reduce a 86 minutos. La impunidad para homicidio en Yucatán es de 26 por ciento y en Oaxaca, del 97 por ciento.

La organización Impunidad Cero presentó este lunes su Ranking de procuradurías y fiscalías estatales 2018, en el que concluyó que ninguno de los estados está cerca de los estándares óptimos y la impunidad en homicidio a nivel nacional y el tiempo medio para denunciar un delito han tenido un claro retroceso respecto al año pasado.

“Sin embargo, cabe señalar que hay procuradurías y fiscalías que están aprovechando el potencial del sistema acusatorio para hacer frente a la espiral de impunidad y violencia en sus estados”, afirmó en un comunicado.

De acuerdo con el reporte, la carga de trabajo promedio por ministerio público estatal a nivel nacional es de 172.2 carpetas de investigación abiertas por agente del ministerio público. En Sonora cada agente abre 544 carpetas y en Campeche solo 26.4.

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La noche en que le pedimos a la comunidad internacional que no dejara solos a los mexicanos

Foto: FIFDH

Por Ixchel Cisneros (@chelawuera)

De inicio me sentía como una atracción turística: “Pásele a ver a la mexicana que hablará sobre cómo es vivir en su terrible país”. Pero era una gran oportunidad para platicarle a la comunidad internacional sobre la violencia e impunidad a la que nos enfrentamos día a día en México.

Sería un debate en el marco del Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos organizado por fundaciones, organizaciones internacionales, el Parlamento Europeo y las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, y participaríamos: el actor Gael García, la periodista Anabel Hernández, el defensor de derechos humanos Carlos Soni Bulos y yo.

Cuando subí al escenario tenía todavía el corazón roto, acabábamos de ver el documental La libertad del diablo, de Everardo González, donde víctimas y perpetradores de la violencia narraban desapariciones, asesinatos y agresiones que les habían sucedido o que ellos habían cometido. Con la voz entrecortada, empecé por explicar que somos más los mexicanos y mexicanas trabajadoras y chingonas y que realmente teníamos una clase política impresentable que no nos representaba en lo más mínimo, que nos mentía en la cara diciendo que no pasaba nada y que también lo hacía con la comunidad internacional. De verdad, es impresionante cómo los políticos de nuestro país mienten abiertamente cuando tienen audiencias en la ONU, en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o en la Corte Interamericana.

La charla continuó y yo nada más veía cómo los asistentes abrían grandes los ojos cuando les decíamos que tuvimos más de 23 mil homicidios en 2017 y que oficialmente había 33 mil personas desaparecidas.

Aplaudían tras escuchar la historia de Carlos Soni, quien fue torturado por marinos y encarcelado por casi dos años, y se emocionaban con los relatos de Gael sobre un México de luchones y luchonas que no se han dejado vencer y actualmente se están organizando en la búsqueda de un mejor país.

 Para no variar (porque parece que ya es mi tema forever) les expliqué sobre la recién aprobada Ley de seguridad interior y cómo nuestros senadores y diputados no escucharon a nadie y le dieron herramientas a las fuerzas armadas para seguir violando los derechos humanos. También hablé sobre la necesidad de una fiscalía autónoma e independiente y del escándalo de Pegasus, ese software invasivo comprado por el gobierno y usado para espiar a periodistas y personas defensoras.

Los asistentes no podían creer que México fuera así, pues supuestamente vivimos en un país democrático. Sus preguntas y comentarios eran sobre cómo enfrentábamos la violencia, por qué nuestras instituciones no funcionaban y si creíamos que nuestro gobierno era más un narcoestado.

Pero fue una pregunta la que me llamó la atención, de un hombre que, sentado en la última fila, nos cuestionaba: “Entonces si hay tanta violencia, ¿por qué los extranjeros siguen yendo a México y siguen considerándolo como uno de los mejores lugares para vacacionar?, ¿será porque la violencia únicamente se da en ciertas zonas?” La verdad acepto que me prendí, que no guardé la compostura y lo interrumpí en varias ocasiones pero ¿por qué lo hice? Pues porque resulta que el gobierno mexicano se tomó la molestia de mandar a un vocero a que nos preguntara eso, sí, el Estado envió a este chico que trabaja como su representante en Naciones Unidas para que intentara desacreditar lo que decíamos. Así de jodidos, así de censuradores.

Y mi respuesta a su pregunta fue: “Fíjate, qué casualidad, esa versión que das es justamente la que ofrece el gobierno mexicano. La violencia está en todos lados, incluso en los lugares turísticos como Los Cabos y Playa del Carmen, y si únicamente estuviera en la montaña de Guerrero, no tendríamos por qué dejarlos solos”.

Al final su estrategia no funcionó, decenas de personas se acercaron a nosotros para saber más, para seguir en contacto y para darnos muestras de apoyo. Me queda claro que hay mucho por visibilizar, mucho por compartir, mucho por escuchar. Esa noche, le pedimos a la comunidad internacional que no nos dejara solos.

Este texto fue publicado originalmente en The Huffington Post México

Ser joven y transitar por carretera, los mayores riesgos para ser víctima de desaparición en Coahuila

Foto: Cencos

Por Redacción/Animal Político

De acuerdo con el Observatorio sobre Desapariciones e Impunidad en México, el 79% de los casos en Coahuila, las víctimas continúan desaparecidas, el 3% aparece sin vida y solo el 2% aparece con vida.

Ser joven y transitar por carreteras o caminos, es un peligro, pues representa el mayor riesgo para ser víctima de desaparición, al menos en el estado de Coahuila, de acuerdo con un informe del Observatorio sobre Desapariciones e Impunidad en México.

El informe señala que los jóvenes son el sector poblacional con mayor probabilidad de ser desaparecidos, también las personas que se encuentran en tránsito por las carreteras del estado, ya sea por su ocupación o por su condición de migrante.

Hasta la fecha, el Observatorio cuenta con un registro de 729 casos de desapariciones en la entidad.

Las desapariciones ocurrieron entre los años 2001 y 2017 y muestran una distribución que aumenta notablemente a partir de 2008 y tiene su máximo en el año 2011 con 179 casos. Luego se produce un progresivo descenso hasta el año 2017 con 8 casos registrados.

Las desapariciones se dan principalmente en 17 de los 38 municipios de la entidad, los de mayor incidencia son Piedras Negras (38%), Saltillo (23%) y Torreón (14%), que coinciden con las ciudades más pobladas del estado.

Las desapariciones en Coahuila han afectado a diferentes regiones entre los años 2009 y 2014, pero la más afectada fue la región fronteriza conformada por los municipios de Acuña, Allende, Guerrero, Hidalgo, Jiménez, Morelos, Nava, Piedras Negras, Villa Unión y Zaragoza. Durante los años 2010, 2011 y 2012 fue la región que más desaparecidos.

Los casos de desapariciones se concentran en el rango entre los 17 y los 37 años. La media general es de 29 años y el valor que más se repite es 26 años.

De los registros sobre desaparición analizados en este informe, existen 44 casos de víctimas entre 1 y 17 años distribuidas en 33 hechos. De ellas, 30 son hombres y 14 son mujeres.

El promedio de edad es de 13 años, sin embargo las edades más frecuentes se acumulan entre los 15, 16 y 17 años. Salvo el caso de un niño estadounidense, el resto de las víctimas son mexicanas.

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Con 3 lugares que baje México y ya: el país con más impunidad del mundo. Está en 66, el fondo es 69

Foto: Efren Flores/SinEmbargo

Los niveles de impunidad y la desconfianza de los ciudadanos en las instituciones de seguridad y justicia empeoraron en México en los últimos dos años. “Nuestro país vive un momento crítico, producto del profundo deterioro de las instituciones”, dijo el doctor Luis Ernesto Derbez Bautista, Rector de la Universidad de las Américas Puebla.

Los resultados del Índice Global de Impunidad México 2018 arrojan que 16 de 32 estados de la República presentan niveles “muy altos” de impunidad. El Estado de México encabeza la lista, seguido de Tamaulipas, Baja California, Coahuila, Quintana Roo, Guerrero, Aguascalientes, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala, Durango, Baja California Sur, Nuevo León, Yucatán y Querétaro.

Ciudad de México, 13 de marzo (SinEmbargo).- México ocupa el lugar 66 de 69 países con mayores niveles de impunidad, de acuerdo con del Índice Global de Impunidad México 2018 (IGI) de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

Entre 2016 y 2018, los niveles de impunidad en México aumentaron. El promedio nacional del IGI, tomando en cuenta las 32 entidades federativas, pasó de 67.42 a 69.84 puntos sobre 100.

Los mexicanos “estamos acorralados por la impunidad. Vivimos en la impunidad”, dijo este día el doctor Luis Ernesto Derbez Bautista, Rector de la UDLAP.

“La impunidad debe de estar en el centro de discusión de los candidatos estatales y federales […]. Estamos terminando el sexenio y se están desbordando la impunidad y la corrupción”, abundó.

En la opinión del académico, se tiene que actuar sobre aquellas condiciones que están generando las situaciones de impunidad. “Enfrentar la impunidad es un problema de falta de voluntad política”, recalcó.

Los resultados del IGI 2018 arrojan que 16 de 32 estados de la República presentan niveles “muy altos” de impunidad. El Estado de México encabeza la lista, seguido de Tamaulipas, Baja California, Coahuila, Quintana Roo, Guerrero, Aguascalientes, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala, Durango, Baja California Sur, Nuevo León, Yucatán y Querétaro.

El resto de las entidades federativas tiene niveles “altos”, a excepción de la Ciudad de México, que tiene nivel “medio”; y Campeche, con nivel “bajo”. Además, Michoacán y Nayarit están clasificados como casos “atípicos”, pues la información respecto de ellos no es confiable.

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Comunicado: Llamado del actor y cineasta Gael García Bernal en Ginebra “Necesitamos un Mecanismo Internacional contra la Impunidad en México”

Ginebra, 13 de Marzo 2018.-El Festival del Film y Foro Internacional sobre Derechos Humanos (FIFDH), la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT) y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) unen fuerzas para sensibilizar a la comunidad internacional sobre el deterioro de los derechos humanos en México. Invitado por las tres entidades, el actor y cineasta mexicano Gael García Bernal declaró en Ginebra: “La grave situación de los derechos de los ciudadanos en México requiere la urgente atención del Consejo de Derechos Humanos de la ONU”.
 
En una rueda de prensa organizada por el FIFDH, antes de su participación en el debate publico del festival esta noche: México: ¿hacia el final de la impunidad? Gael García Bernal explicó que durante los últimos 12 años, México sufre niveles alarmantes de violencia. “El despliegue de miles de elementos militares para realizar labores de seguridad pública en el marco de la guerra contra las drogas ha fomentado la comisión de graves violaciones a los derechos humanos e incluso de crímenes de lesa humanidad. Desde el 2006 hay más de 200 mil asesinatos, siendo el 2017 el año más violento de las últimas dos décadas de historia reciente en México”.
 
El actor y cineasta mexicano agregó que “México necesita la intervención urgente del Consejo de Derechos Humanos y sus Estados miembros para reconocer y abordar la crisis de derechos humanos. Necesitamos de la cooperación de los países del Consejo para el establecimiento de un Mecanismo Internacional contra la Impunidad que ayude a nuestro país a salir de esta crisis y garantizar que los crímenes que ocurren, no vuelvan a ocurrir. Queremos parar la insoportable normalización de la violencia. Queremos que la vida no solo sea para sobrevivirla, si no para vivirla en toda su dimensión; con libertad, alegría y esperanza. En México, queremos paz”.
 
“El FIFDH sigue la situación de los derechos humanos en México con preocupación. Este año, junto a Gael García Bernal, hemos invitado a las periodistas mexicanas Annabel Hernández e Ixchel Cisneros y al activista Juan Carlos Soni Bulos que compartirán con el público del festival los últimos acontecimientos en México”, subrayó Isabelle Gattiker, la directora del FIFDH.
 
Gael Garcia Bernal tomará la palabra mañana en el debate general del 37° periodo de Sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. La violencia que provoca año tras año la muerte de jóvenes, mujeres, niñas y niños es propiciada y solapada por el actuar de las autoridades mexicanas. El eje transversal que perpetúa atroces crímenes y violaciones a derechos humanos, como la tortura, la desaparición forzada y las ejecuciones extrajudiciales es la impunidad, alimentada por la corrupción y la falta de voluntad y de diligencia de las instituciones encargadas de investigar y administrar justicia, comentó Olga Guzmán Vergara, integrante de la CMDPDH.
 
“Aunque en México la tortura es una práctica generalizada, tal como lo han confirmado mecanismos del Consejo, la impunidad reina y las víctimas permanecen silenciadas y sin tener acceso a reparación, “, enfatizó Gerald Staberock, el Secretario General de la OMCT.

De las mas de 10 mil investigaciones penales que se han abierto en la Procuraduría General de la República del país, menos de 10 sentencias castigan este delito.

Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos | comunicacion@cmdpdh.org

México: alternativas para la impunidad

Por Itzel Sánchez (@Itz_asp)

¿Cuáles son las alternativas ante la impunidad imperante en nuestro país? ¿Qué es lo que está sucediendo con la impartición de justicia, que ser víctima de un delito te convierte en una potencial víctima de violaciones de derechos humanos?

México ocupa el quinto lugar a nivel mundial y el primero en América Latina de países con mayor índice de impunidad, de acuerdo con la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). Es importante señalar que existe una cifra negra: más de 90 por ciento de los delitos no son denunciados, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2017, más de 90 por ciento de los delitos no son denunciados. En suma, el problema es abrumador.

Esta situación es un reflejo evidente de la debilidad institucional en materia de justicia. Es impensable que en una nación democrática exista una ausencia tal de estado de derecho que una vez que se ha sido víctima de un delito el Estado revictimice con omisiones y la inadecuada investigación.

Foto: newsroompanama.com

Ante la ausencia de respuestas en nuestro país, familiares de víctimas tienen que acudir ante instancias internacionales. Tal es el caso de los feminicidios de Lilia Alejandra García y Nadia Muciño, el asesinato del normalista Julio César Mondragón y de Arturo Hernández Cardona, la masacre de El Charco, en Guerrero; así como la experimentación sin consentimiento en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, mismos que acudirán ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en busca de justicia.

Karla Michel Salas, directora del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, señaló en entrevista para Cencos que México es uno de los países que en la actualidad está enviando un mayor número de peticiones ante el sistema interamericano de protección de los derechos humanos. Sin embargo, este procedimiento es largo y podría tomar décadas ya que no todos los casos que se presentan son analizados en el fondo.

La resolución de estos casos resultaría trascendental, como en su momento lo fue la sentencia “Campo Algodonero” y otras, que establecieron nuevos estándares en materia de derechos humanos. Sin embargo, resulta lamentable que las personas tengan que someterse a procesos prácticamente inalcanzables para la mayoría en la búsqueda de verdad y justicia.

Ante la ausencia expresa de voluntad política por parte de las autoridades de resolver de manera eficaz la problemática, es necesario como estrategia conjunta apuntar al fortalecimiento del entramado institucional que suponga la transformación estructural del sistema de justicia de nuestro país, por ejemplo, la creación de una fiscalía profesional y con la capacidad técnica para investigar y perseguir el delito de manera efectiva, con independencia y autonomía que permita dejar de lado la corrupción, aspecto que alimenta la impunidad.

Esta colaboración fue publicada originalmente en The Mexican Times

Qué es la impunidad y cómo nos afecta diariamente

Presentación de la iniciativa #Reforma102 | Foto: Cencos

Por Ixchel Cisneros (@Chelawuera)

Si vives en México, seguramente ya fuiste víctima de algún delito. Te robaron el celular en el metro, te asaltaron en el microbús, le robaron alguna autoparte a tu coche, te asaltaron con violencia, sufriste alguna agresión sexual, te pidieron dinero para dejarte trabajar o conoces a alguna persona muerta o desaparecida. Sí, así de gacha es nuestra realidad.

Yo, en los últimos 6 años he sido víctima de acoso en el transporte público, me robaron mi bolsa y teléfono celular a punta de pistola, allanaron las oficinas donde trabajo y me atropellaron y dejaron tirada a la mitad de la calle.

En todos los casos levanté una denuncia pero, ¿quéeee creeeen? En ninguno de ellos encontraron a las o los responsables. Esto no es una novedad, según el Índice Global de Impunidad 2017 somos el país con mayor impunidad de América Latina y el cuarto en el mundo.

Así de ruda es la impunidad, cometes un delito porque se puede, porque es muy probable que nunca te atrapen.

En este contexto, se habla mucho de la palabra impunidad pero, ¿qué es? Bueno, pues en resumen es que una víctima no reciba justicia y quien cometa algún delito no sea castigado. Pan nuestro de cada día, ¿no? Y por lo menos en mi percepción, la razón de por qué la clase política sigue robando sin control, los criminales son los dueños de ciertas zonas de nuestro país, continúan desapareciendo y matando personas, etcétera.

Por ejemplo, si una mujer denuncia la agresión de su pareja y las autoridades únicamente le dan el avión y la regresan a su casa con el agresor, es muy probable que este se dé cuenta que en México “no pasa nada” si violentas a las mujeres. Así que lo seguirá haciendo con posibles resultados fatales y quienes no le dieron el apoyo se convertirán en cómplices y promotores de la violencia.

O si alguien tiene en su loca cabecita la idea de matar a un periodista y revisa los asesinatos previos, se dará cuenta que de los más de 100 casos, no hay uno solo resuelto, cuestión que seguramente le dará aliento al futuro asesino para continuar con su plan.

Así de ruda es la impunidad, cometes un delito porque se puede, porque es muy probable que nunca te atrapen.

La cuestión acá es que todos los ejemplos anteriores, cuando fueron denunciados, tuvieron que haber pasado por una procuraduría o fiscalía donde su gente debió recolectar y procesar pruebas, hablar con testigos, ir con especialistas y armar un caso robusto con tal de encontrar y enjuiciar a las o los culpables. Pero, en México, esto no sucede porque dichas instituciones son débiles y están llenas de vicios y personas sin preparación –no todas, sí muchas-.

Por ello, hoy 31 de enero decenas de organizaciones sociales y empresariales, y cientos de ciudadanos nos reunimos en el Ángel de la Independencia para exigirle a los candidatos a la presidencia que le bajen al rollo y se pongan a trabajar en lo que consideramos esencial para que este país avance: la transformación de las procuradurías en fiscalías realmente autónomas con personas capaces y dispuestas a trabajar por un México más justo.

Y no, todo eso no se logra nada más quitando el pase automático y poniendo a un “buen fiscal”, se necesita una operación a corazón abierto que limpie todo lo enfermo y nos dé instituciones donde se investigue, se sigan protocolos, se respeten los derechos humanos de los detenidos, se procesen bien las pruebas, se les dé presupuesto suficiente, que no dependan del partido en el poder ni de la clase política; que vean por las y los ciudadanos y le den a las víctimas la justicia que tanto han anhelado.

Andrés Manuel, Ricardo Anaya y José Antonio Meade, si tanto quieren gobernarnos, les exigimos que muevan a sus bancadas en el congreso y reformen el artículo 102 de la Constitución para lograr una #FiscalíaQueSirva.

Este texto se publico originalmente en The Huffington Post México

A 3 años del asesinato de Moisés Sánchez, el Estado sólo garantiza impunidad

Foto: Artículo 19

Por Artículo1 9

Ciudad de México, 2 de enero de 2018.- A tres años de que el periodista Moisés Sánchez Cerezo fuera sustraído de su domicilio en Medellín de Bravo, Veracruz, el 2 de enero de 2015, y posteriormente asesinado. Un año más, seguimos confirmando la falta de voluntad por parte de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) para realizar una investigación imparcial, seria y exhaustiva que pueda constituir una garantía a los derechos de acceso a la justicia, verdad y reparación de Moisés Sánchez, su familia y la sociedad.

Moisés Sánchez y su contexto

Recordemos a Moisés Sánchez quien ejercía un periodismo ciudadano, siendo indispensable para el flujo de información tanto dentro como fuera de Medellín, a través del cual podía conocerse el acontecer en esa región. Era dueño del periódico La Unión, el cual imprimía cuando sus posibilidades económicas se lo permitían. También utilizaba una página de internet y las redes sociales para difundir su periodismo de denuncia social, difundiendo información sobre temas como inseguridad, corrupción política y gubernamental, crimen organizado, así como la falta o deficiencia en los servicios públicos.

Moisés Sánchez forma parte de las y los periodistas que, por realizar su labor, han sido víctimas de un contexto grave de violencia en México, en los últimos diez años, por parte del crimen organizado y de funcionarios públicos, mismos que también actúan en connivencia o complicidad con aquél, cuyo objetivo es acallar voces críticas y que la información permanezca en cajones cerrados.

No debemos soslayar que lo ocurrido a Moisés Sánchez se encuentra enmarcado en el sexenio de Javier Duarte de Ochoa, quien fue gobernador de Veracruz de 2010 a 2016, de quien también debemos recordar que cuando sucedieron los hechos, denostó a Moisés al referir que “era taxista”, no periodista. Actualmente se encuentra en prisión, siendo investigado por delitos de índole económico, pero no por su posible responsabilidad en los crímenes contra periodistas, que en su mandato sumaron 17 periodistas asesinados, cuya época constituye un capítulo oscuro para los derechos humanos; no obstante, el actual gobierno de Miguel Ángel Yunes, no ha marcado ninguna diferencia al respecto, al contar con 4 periodistas asesinados desde que tomó protesta en diciembre de 2016.

Lo anterior, se suma a un Estado de derecho débil, con un aparato institucional que únicamente funciona dentro de un marco de simulación, donde la forma impera sobre el fondo y se encuentra lejos de brindar soluciones efectivas a las grandes problemáticas que aquejan al país. La impunidad sigue siendo una de ellas.

Este mismo contexto al que Moisés Sánchez hacia frente a través de su importante labor periodística, es ahora al que se continúa enfrentando como parte de la permanente exigencia de justicia y verdad por su asesinato.

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