Ciudad de México, 9 de mayo (SinEmbargo).- Son 772 mil 063 millones de pesos que el Gobierno federal tiene disponibles en la figura de fideicomisos, lo que le da margen para utilizar ese dinero de manera discrecional y opaca.
De acuerdo con el informe “Fideicomisos en México. El arte de desaparecer del escrutinio el dinero público”, elaborado por Fundar, hay en activo 374 fideicomisos que concentran esa cantidad de dinero que equivale al 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) o es 20 veces el presupuesto destinado a la reconstrucción de la Ciudad de México tras el sismo del 19 de septiembre pasado.
La investigación encontró que al carecer de mecanismos de control, los fideicomisos se escapan del escrutinio público y abre espacios a actos de corrupción, ya que de los 374 fideicomisos existentes, sólo 19 cuentan con una estructura que permite si fiscalización y seguimiento.
Sarahí Salvatierra, investigadora de Fundar, señaló que estos mecanismos se crean para garantizar el financiamiento de proyectos de interés público, pero de acuerdo con los datos disponibles en las Cuentas Publicas y en el Presupuesto de Egresos de la Federación, lo que resulta es un manejo del dinero opaco por lo que también se está abusando de estas figuras.
“Son 772 mil millones de pesos que se ejercen con la mínima transparencia. Es dinero que no se sabe dónde y cómo se ejercen. No hay información que permita verificar si el dinero se está utilizando en lo que se debe”, comentó en la presentación del estudio.
Todo esto se da cuando los fideicomisos ya son sujetos obligados en transparencia, pero del análisis de 2 mil solicitudes de información, se encontró que el 60 por ciento de estas figuras entregaron sólo la formalización de inexistencia de la información.
Cabe señalar que los fideicomisos son el 44 por ciento del total de los sujetos obligados en la plataforma de transparencia.
También se detectó un subejercicio. Tan sólo para 2017, en el Presupuesto se le otorgó un monto a fideicomisos por 42 mil 737 millones de pesos, pero al cierre del año se ejercieron 310 mil 637 millones de pesos.
De acuerdo con Mariana Campos, investigadora de México Evalúa, estos son los instrumentos que que tenemos que se tienen que analizar porque “sin duda” se asocian a la corrupción.
O Incluso, agregó, pensando en que no se utilizan para eso, representan un problema para el gasto público.
“Hay una fuga anual de dinero que se está acumulando en un inventario. Un fideicomiso no es malo de entrada, pero no cuenta con la estructura para funcionar adecuadamente. Es un ente financiero con un patrimonio propio y que es liquidado cuando supuestamente cumplió su objetivo”, comentó Campos.
Agregó que mientras existen no se conocen los asuntos de sus operaciones e incluso pueden endeudarse y “nosotros no saberlo”.
“Cuando no logramos gastar el dinero público, se manda a fideicomisos al cierre del año, pero en el Presupuesto se contabiliza como ejercido, con lo que se asume que se gastó, aunque no necesariamente”, sostuvo.
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