Se oponen pobladores y ecologistas a proyecto minero en Dolores Hidalgo

Carlos García/La Jornada

Foto: Carlos García/La Jornada

Dolores Hidalgo, Gto., La empresa Argonaut Gold, de capital canadiense, pretende explotar minerales en el poblado de San Antón de las Minas, en este municipio; sin embargo, el proceso que planea usar (tajo abierto y lixiviación en pila) contaminaría la Cuenca de la Independencia, que abarca siete municipios; además, puede causar enfermedades entre la población, denunciaron 20 comunidades e integrantes de la organización ecologista Acción Colectiva.

Los inversionistas extranjeros pretenden obtener la concesión de 20 mil 270 hectáreas para el proyecto Cerro del Gallo.

La técnica de lixiviación produce graves afectaciones a la salud; además, consume y contamina grandes cantidades de agua, explicaron Javier Sentíes y Gustavo Lozano, de Acción Colectiva.

Una mina a cielo abierto produce polvo con metales pesados, residuos de cianuro de sodio y un drenaje ácido, lo que provoca enfermedades en la piel, en los ojos, abortos, deformaciones genéticas y problemas renales, expuso Lozano.

Estos padecimientos, aseguró, ya se observan en la comunidad de Carrizalillo, municipio Eduardo Neri, Guerrero, donde desde 2005 la empresa canadiense Goldcorp explota la mina Los Filos.

Los procesos con cianuro para extraer oro, plata y cobre contaminarán la cuenca Independencia, acuífero que surte a los municipios de Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende, San Luis de la Paz, San José Iturbide, San Felipe, San Diego de la Unión y Doctor Mora, alertó.

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Comunicado del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua-Morelos, Puebla, Tlaxcala

Boletín FPDTA 09.07.19

Somos nosotros quienes pedimos derecho de replicar, señor presidente; lo invitamos a Huexca a iniciar un diálogo

Carta al presidente, Andrés Manuel López Obrador:

Sr. Presidente, usted en su campaña dijo que escucharía al pueblo, ya como presidente reafirmó que el pueblo es sabio, que el pueblo debe decidir su propio destino, suponemos… no que una parte del pueblo decida por los demás siguiendo sus designios, Sr. Presidente.

El día 8 de julio usted anunció que hablará con los afectados del PIM, que nos va a ir a ver de manera directa y que nos explicará las cifras del proyecto, que buscará convencernos, que el proyecto se tiene que concretar, que no podemos convertir en chatarra los millones invertidos. Pues nosotros le decimos, adelante, lo esperamos en Huexca, usted ponga la hora y el día, nosotros ponemos la organización y el lugar, y platicamos de manera calmada, tranquila. Usted nos escucha y nosotros lo escuchamos, de manera pública, “nada en lo oscurito”, como usted dijo en su campaña y ahora como Presidente. Usted quiere explicarnos sus razones, adelante, lo escuchamos, pero es justo que también escuche las nuestras y nos conteste de manera honesta y sincera, sin ataques ni descalificaciones de “radicales de izquierda, que (para usted) somos lo mismo que conservadores”.

Usted dice que quiere derecho de réplica, que por eso va buscar el dialogo para exponer por qué se tiene que echar andar la termoeléctrica, pero lo suyo no es réplica, lo suyo es un discurso con toda la fuerza del poder presidencial que tiene, con los medios nacionales e internacionales escuchando y reproduciendo lo que usted dice todos los días, eso no es derecho de réplica, lo nuestro sí.

Porque nos llamó y llama ultra radicales conservadores, sin antes escucharnos, por eso nosotros sí queremos derecho de réplica, que usted nos escuche y escuche nuestras razones de por qué no al PIM.

Y le reiteramos, también lo vamos a escuchar, nada más que si va a venir a platicarnos lo que dijo el 8 de julio en medios de comunicación, déjenos adelantarle unas preguntas que tenemos:

– ¿No se le hace incongruente a sus principios de “basta de privilegios” esta frase que dijo: “Si un gasoducto se tiene detenido, tenemos que pagar una multa a las empresas que construyeron esos gasoductos con esos contratos leoninos”? ¿Porque se les tiene que pagar multas a empresas con contratos leoninos? ¿No sería mejor anular esos contratos leoninos, defender el erario ante empresas mañosas y proteger los derechos y territorios de los pueblos?

– Cuando usted dice: “que nos permitan terminar esas obras, porque no fue culpa de nosotros. Estuvieron mal. Eso de los gasoductos fue un exceso, fue un negocio malo para la hacienda pública”. Y habla que los contratos de los gasoductos lo que pretenden es encarecer los costos de la energía eléctrica. ¿Por qué quiere usted entonces, que se termine de concluir la ignomia del PIM, si el comprar ese gas natural es un mal negocio y encarece los costos de la energía eléctrica? ¿No acaso nos dijo a los conservadores que estábamos mal sino dejábamos terminar el PIM, porque se estaría dando más dinero a las empresas? ¿Acaso el Gasoducto Morelos no es una empresa extranjera que saldrá muy beneficiada y que actuó con malas prácticas para instalar su negocio? ¿Porque para ellos no hay castigo y a los pueblos nos pide resignación, que debemos renunciar a nuestros derechos? Porque lo que usted nos pide es renunciar a nuestra forma de vida, ver morir el valle de los pueblos del volcán, porque usted mismo ha dicho en los amparos que el PIM es para la industrialización de la zona.

– ¿Porque cuando usted estaba en campaña dijo que no a la termo, no al gasoducto y no al acueducto, que lo apoyáramos a llegar a la Presidencia para cancelar esos proyectos y hoy nos dice que se tiene que hacer?

– ¿Porque si la cancelación del aeropuerto es mas cara y el PIM que se ha impuesto, es peligroso, es un mal negocio para el Estado y esta hecho a base de contratos leoninos, no se puede cancelar?

– ¿Quién mató a Samir? ¿Por qué tres días antes de la consulta? ¿Qué empeño y atención a puesto en encontrar a los culpables, caiga quien caiga? ¿Por qué siguen muriendo defensores de derechos humanos?

– ¿La violación al derecho a la consulta y autodeterminación de los pueblos no merece un castigo en la transformación que usted plantea?

– ¿Cuánto vale una vida, la seguridad de la población? ¿Más o menos de 20 mil millones de pesos? Perdón que se lo preguntemos, pero es que no sabemos, nunca hemos vendido una vida, porque si usted nos habla de dinero, nosotros solo podemos hablarle de dignidad.

¿Acepta nuestra invitación o cuando habla de diálogo solo piensa en simularlo con los que están de acuerdo con usted, con los que solo quieren sacar provecho económico del despojo a los pueblos? Nosotros estamos dispuestos a recibirlo, para que por fin dialoguemos, y ya no solo nos descalifique desde el micrófono y desde su templete, lo invitamos a que venga a nuestra casa, pero lo invitamos a usted, sin policía, ni ejército, ni acarreados, ni enviados previos a dividir a la comunidad, nada, respete la casa a donde lo invitan, por favor.

Ti neki tlalle uan atl para tenochti, amo timikiske por tumi – Queremos tierra y agua para todos, no morir por dinero
Comité Huexca en Resistencia.
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala.

 

Publicado originalmente en la página en Facebook del FPDTA-Morelos, Puebla, Tlaxcala

Otorgan recurso a Amilcingo contra el gasoducto Morelos

César Arellano García/La Jornada

Foto: José Castañares/La Jornada

El Juez Noveno de Distrito en el estado de Morelos otorgó una suspensión de plano al ejido de Almilcingo para que las autoridades federales eviten poner en riesgo a los pobladores con el gasoducto del Proyecto Integral Morelos.

El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala, señaló que con dicha suspensión no solo se protege a la comunidad de Amilcingo, sino a 60 comunidades afectadas por el Gasoducto Morelos, pues al no pasar el gas natural por la comunidad, el gasoducto no puede operar en el resto de su trayecto para alimentar a la central termoeléctrica en Huexca.

Expresaron que aún cuando en enero de 2019 el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa en Puebla, confirmó el amparo para cuatro comunidades de Atlixco para el efecto de que sean consultadas, a la fecha no existía una suspensión de la operación del Gasoducto Morelos.

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CNPA-MN denuncia simulación en diálogos con afectados por la autopista Tepic-Villa Unión

Marcela Méndez/Cencos

Ante la falta de respuesta del gobierno federal a las demandas de comunidades campesinas afectadas por la autopista Tepic-Villa Unión, la Coordinadora Nacional Plan de Ayala-Movimiento Nacional (CNMPA-MN) anunció el inicio de una jornada para dar paso libre en las casetas de la autopista, comenzando este 14 de enero en la Caseta Ruiz.

Además, el 21 de enero habrá movilizaciones en varios estados de la república para difundir sus demandas.

Integrantes de las comunidades afectadas por la autopista Tepic-Villa Unión liberan la caseta Ruiz | Foto: CNPA-MN
Foto: CNPA-MN

De acuerdo con la coordinadora, 34 núcleos agrarios de los municipios Rosamorada, Santiago Ixcuintla, Ruiz, Acaponeta y Tecuala, en Nayarit, no han recibido la indemnización por el derecho de vía y afectaciones causadas por el proyecto; calcula que en cada ejido hay entre 100 y 400 personas afectadas.

Asegura que entre 1999 y 2000 el gobierno solicitó a las comunidades los permisos para iniciar la autopista ­–la cual tiene una longitud total de 238.3 kilómetros y está concesionada a Promotora Inbursa S.A. de C.V.– y éstas accedieron de buena fe, pero sin firmar ningún documento. Posteriormente, las obras iniciaron en el año 2000, pero hasta el día de hoy los afectados no han recibido los pagos correspondientes, por lo que en 2010 iniciaron la lucha jurídica.

Daniel Zúñiga, vocero de CNPA-MN, detalla que el único pago que recibieron los ejidatarios fue bajo el concepto de “bienes distintos a la tierra” y explica que éste consistió en lo equivalente a la cosecha corriente; sin embargo, están pendientes el pago por el derecho de vía y por daños colaterales, así como la reparación de los caminos que han sido usados para el paso de maquinaria pesada.

Daniel Zúñiga | Foto: Cencos

Además de la falta de indemnización, la CNPA-MN denuncia que como consecuencia de la autopista, las comunidades se encuentran incomunicadas, ya que no hay accesos para cruzar y los pobladores deben atravesar la autopista corriendo, lo que implica un alto riesgo; también las viviendas fueron afectadas, ya que para realizar el proyecto se utilizó dinamita con el objetivo de romper piedras, lo que golpeó paredes y láminas de las casas y muchas de ellas prácticamente quedaron inhabitables; como consecuencia del uso de dinamita, denuncian también la muerte de ganado.

La CNPA-MN hace un llamado a la Secretaría de Gobernación (Segob) y a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para resolver estas demandas mediante el diálogo, ya que las comunidades tienen por lo menos nueve años con el reclamo por la vía jurídica. Hasta el momento, asegura, la simulación por parte del gobierno ha sido una constante en las mesas de trabajo que se han establecido desde 2010. El paso que seguiría es fijar los precios para la indemnización a los dueños de la tierra.

En conferencia de prensa, integrantes de la CNPA-MN también denunciaron que su movimiento registra alrededor de 12 presos políticos en Chiapas, una en Querétaro, 20 integrantes con procesos en libertad y otros más con órdenes de aprehensión, esto a raíz de su actividad de defensa de la tierra y el territorio; exigieron no sólo la libertad de esas y esos compañeros, sino que se dé una transformación en la forma en que son atendidos los conflictos sociales en México.

Foto: Cencos

Consulta aquí: boletín de prensa, transmisión de la conferencia.

Invitación: Segundo encuentro #YoPrefieroElLago

Desde Atenco, invitamos a todas y todos aquellos que Prefieren el Lago a encontrarnos este 24 y 25 de Noviembre para imaginar, dialogar y organizarnos.

¿Cómo refundamos el Lago? ¿Cómo organizamos la esperanza? ¿Cómo fortalecemos nuestras luchas? ¿Cómo convocamos a todos y todas aquellas que eligen la vida por encima del capital? ¿Cuál es el panorama ante la entrada de un nuevo gobierno? ¿Cómo articulamos nuestras demandas y trabajamos por objetivos comunes?

Información para asistentes:

– Es necesario registrarse en todosvsnaicm.org/encuentro sobre todo si piensas acampar en Atenco.
– Se solicita una cooperación mínima de $100 por persona para solventar gastos de comida y logística del Encuentro.
– La convocatoria para sumarse a la comisión de la cocina está abierta los días del evento.

Agua, Tierra y Libertad
#YoPrefieroElLago

Comunidades mayas continúan su lucha contra los transgénicos en la península de Yucatán

Redacción: Marcela Méndez | Video: Jorge Ulloa y Marco Aguilar | Fotografía: Viridiana Ramírez

En su casa ubicada en Hopelchén, Campeche –un municipio con cerca de 40 mil habitantes– Luciano Cablé Puc recuerda que hace unos años la apicultura era una actividad más redituable. Con 12 cajitas de abejas, él y su padre llegaban a producir hasta 300 kilos de miel, pero ahora, con la misma cantidad, lo máximo que obtiene son 100.

La apicultura, que por generaciones ha sido una de las principales actividades económicas para las comunidades mayas de la península de Yucatán, ha disminuido por el uso de agroquímicos y la deforestación que trajo consigo la siembra de soya transgénica en la región, misma que se introdujo sin el conocimiento de los pobladores.

Fue en 2012 cuando la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) concedió –con el aval de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat)– a la empresa trasnacional Monstanto un permiso para la siembra en etapa comercial de soya genéticamente modificada.

En 253 mil hectáreas en Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz y Chiapas se podía sembrar, pero la autorización violaba varios derechos reconocidos a los pueblos originarios, como el de la libre determinación y el de la consulta previa, libre e informada.

Tampoco consideraba que el uso de glifosato –herbicida asociado con este tipo de siembra y que ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”– podría tener repercusiones importantes en el agua, ni se estudió la coexistencia de la soya transgénica con las abejas, explica Eduardo Batllori, actual secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) en Yucatán.

“Este tipo de siembra beneficia sólo a los empresarios”, aseguran integrantes de las comunidades mayas, quienes en los últimos años han visto cómo su medio ambiente y sus medios de subsistencia se van deteriorando. Denuncian contaminación en el agua, deforestación y la disminución de la actividad apícola como consecuencia del uso excesivo de agroquímicos.

“Ya no hay floración y no hay comida, no hay néctar para la abeja… a veces fumigan hasta con aviones y todo, acaban con la abeja. Cuando vas a tu apiario ves que toda la abeja está muerta. ¿Qué lo está matando, qué lo está matando?”, explica Luciano.

El Estado y Monsanto litigaron contra las comunidades

Las comunidades indígenas no recibieron ningún tipo de información sobre la autorización de siembra y mucho menos fueron consultadas; se enteraron de que en estas tierras había soya genéticamente modificada cuando un cargamento de miel fue rechazado en Europa por estar contaminado.

“Fue cuando se dio a conocer a nivel regional que la miel que se exporta a Europa, principalmente a Alemania, iba a tener que ser etiquetada si contenía elementos transgénicos”, asegura Irma Gómez, asesora del Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes.

Ante el permiso, las y los apicultores y algunas autoridades mayas comenzaron a organizarse y decidieron ampararse, con lo que iniciaron una lucha contra una de las empresas más poderosas en el mundo. Argumentaron que esta autorización era violatoria de la constitución y de tratados internacionales, ya que no se estableció un mecanismo de diálogo con ellas y ellos para que conocieran las implicaciones del proyecto y decidieran si éste era compatible con su visión cultural y con su proyecto de desarrollo.

En un primer momento, explica el abogado Jorge Fernández, de la organización Indignación A.C., las comunidades de Hopelchén, Campeche obtuvieron del juzgado segundo de distrito una suspensión de oficio: el juez determinó que, dados los riesgos que podrían derivarse de la siembra de soya transgénica, el permiso tendría que ser suspendido mientras se resolvía el juicio de amparo.

Después, el mismo juez determinó que, en efecto, fueron violados el derecho a la consulta y al principio precautorio, “porque se estaba estableciendo una medida tecnológica –la siembra de un transgen– cuyos efectos no se había acreditado que no causaran daño al medio ambiente”.

Pero Monsanto, la empresa trasnacional con más solicitudes de liberación para cultivos transgénicos en México (379 de un total de 853 entre 2007 y agosto de 2017, según el estudio “Treinta años de transgénicos en México”), impugnó esa sentencia junto con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), y el caso llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

“El 2015 la SCJN nos otorga una sentencia donde queda prohibida la siembra de soya transgénica hasta que no se nos haga una consulta a las comunidades”, segura Leydy Pech, integrante del Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes.

Se confirma el amparo favorable a las comunidades que habían impugnado el permiso “pero con un matiz importante y, desde nuestra perspectiva, bastante grave:  reconoce que hubo violación a la consulta previa, pero no entra al estudio de todos los impactos potenciales que la siembra de soya genéticamente modificada iba causar en el medio ambiente”, explica Fernández.

La resolución de la Suprema Corte no fue respetada, de acuerdo con Pech, “hasta 2017, aun cuando estaban suspendidos los permisos, hubo siembra de soya transgénica, pero esa soya que se sembró está dentro de la ilegalidad”.

Irma Gómez añade que los registros oficiales de Sagarpa no distinguen entre soya convencional y soya genéticamente modificada, pero que los productores afirman que, por lo menos de lo que se sembró en 2017, la mayor parte fue soya transgénica: “el año pasado se sembraron 48 mil hectáreas, cuando en 2016 fueron poco más de 20 mil, 25 mil máximo; prácticamente se duplicó la cantidad de soya en el municipio”.

La consulta tampoco se ha respetado: “La Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem) y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), facultados para llevar todo el proceso de la consulta la han violentado porque han tratado de dividirnos a las comunidades, las han confrontado y eso no es de buena fe… la consulta tampoco es vinculante: en realidad se está haciendo una consulta donde no se reconocen las decisiones de las comunidades, es un derecho que está siendo violado”, asegura Leydy Pech.

Para Jorge Fernández la lucha de los pueblos mayas en contra de la siembra transgénica tiene una importancia legal y política, ya que comunidades “que generalmente han estado en una situación de discriminación, que generalmente litigan o se relacionan con el Estado en una situación de inequidad histórica, de discriminación, lograron llegar hasta el máximo tribunal para reclamar una política de Estado que además beneficiaba a una de las empresas más poderosas del mundo y más denunciadas a nivel mundial, como es Monsanto”.

Al mismo tiempo, permitió visibilizar las limitaciones del sistema de justicia, pues la Corte reconoció de manera limitada un derecho, que es el derecho a la consulta: “todavía no tenemos una Suprema Corte o tribunales que reconozcan de manera plena el derecho a la libre determinación, que es un tema de cómo las comunidades quieren o visibilizan su  proyecto de vida y su proyecto de desarrollo”, explica.

“Por esta tierra sí vale la pena seguir luchando”

Según estudios realizados en Hopelchén, entre 2000 y 2013 se perdieron 60 mil hectáreas de selvas, lo que equivale a 12% del territorio municipal. Este incremento de la deforestación está relacionado con la llegada, a finales de la década de los ochenta, de pobladores que provenían de otros estados, como Durango y Zacatecas, y que decidieron establecerse en la península para cultivar esas tierras.

Los menonitas, explica Irma Gómez, llegaron porque había una gran disponibilidad de tierra: no eran ejidos, como ahora, sino terrenos nacionales; se han establecido en tierras que son de su propiedad.

Esta comunidad demanda mucha tierra.

El gobernador menonita Pedro Woelke llegó a Hopelchén cuando tenía apenas 15 años. En Zacatecas la gente ya no tenía tierra, cuenta, por lo que su papá propuso que si se mudaban a Campeche le regalaría, a cada uno de sus hijos, 10 hectáreas de tierra.  Ahora Woelke, que siembra soya, sorgo e incluso papaya, tiene 100 hectáreas, y lamenta la prohibición de la soya transgénica, porque esa aguantaba más las condiciones climáticas, y porque desde 2015 tiene que batallar con otro tipo de semillas.

Él ha estado presente en reuniones con las comunidades mayas, y asegura que trabajadores de Sagarpa les han dicho que llegará un momento en que se libere la semilla como estaba antes, genéticamente modificada.

Frente a este panorama, miembros de las comunidades insisten en que está en las manos del gobierno frenar los daños al medio ambiente, tanto la contaminación del agua, como los daños a las abejas y otras especies animales, y la deforestación; sin embargo, denuncian que no hay un monitoreo adecuado y que tampoco hay castigo.

Piden que se apliquen las leyes para frenar la devastación al medio ambiente.

En medio del bosque, don Feliciano, apicultor maya e integrante del Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes, camina y habla de los árboles que le rodean y de la defensa que continúa para las comunidades: “Por esta tierra sí vale, vale la pena seguir luchando para que no se siga destruyendo por los hombres que vienen a destruir aquí nuestro territorio, porque el gobierno no hace nada, no para todos esos problemas cuando está a su alcance, porque creemos que él es el que debe de poner mano dura en eso, pero vemos que no es así”.

Koolel Kab: mujeres que defienden la tierra

Por Marcela Méndez

Son las dos de la tarde de un día de abril. Bajo esta palapa enclavada en la selva maya el calor baña, pero no sofoca. El lugar es Ich-ek, una comunidad de cerca de mil habitantes localizada en Hopelchén, Campeche, donde un grupo de apicultoras indígenas, enfundadas en shorts, playeras sin manga y sandalias, ha trabajado por horas y se prepara para el descanso.

Esta mañana las mujeres llegaron con la misión de dar marcha atrás a un experimento que no funcionó: intentaban dejar a las abejas que crían en las cajitas rectangulares de madera donde las compran, pero la temperatura echó abajo el plan. Las cajas no resistieron el calor, lo que significó el traslado de todas las abejas a nidos naturales. Las meliponas, una especie de abejas milenaria, no tienen aguijón, lo que no supone un riesgo para quienes las crían; en cambio, son más delicadas que cualquier otra especie de abejas: hay que manipularlas con sumo cuidado y llevarlas a su nuevo hogar con delicadeza, más cuando se sabe que son una especie en peligro de extinción.

Para tener éxito hay que mover, completa, toda la estructura. Doña Avia, doña Leidy, doña Soco y el resto de sus compañeras mueven todo el nido, incluidas las crías, un poquito de miel y un poquito de polen. Este trabajo de extremo cuidado, sumado al bochornoso calor de la península, resulta simplemente agotador.

Foto: Viridiana Ramírez

Hoy, cuando platican lo que hacen, las apicultoras hablan con sus más de veinte años de experiencia.

Doña Avia Huchín, de 66 años, viste una delgada blusa rosa con flores del mismo color. A través de sus lentes se asoman unos ojos que brillan todavía más cuando recuerda cómo empezó la historia de Koolel Kab, una organización fundada e integrada por mujeres indígenas que durante años han defendido su derecho a trabajar en lo que han elegido, que se han dedicado a criar y proteger a las abejas meliponas y que, con ello, han creado una red de empoderamiento y de defensa de la identidad, el territorio y el medio ambiente.

Empezó con un sueño

Era de noche y Avia Juchín no podía dormir. Se preguntaba si existiría en su mundo –un mundo dominado por hombres– la posibilidad de trabajar en algo que no fuera el hogar, el cuidado de los puercos o el de las gallinas.

Desde su habitación era algo que parecía imposible: a principios de los noventa, en esta región las mujeres no podían alzar la voz y no salían, pero un día llegó a la comunidad una ingeniera a la que Avia le preguntó si sería posible dedicarse a otra cosa, y ella le dijo que sí… entonces Avia se atrevió a soñar.

Recordó que cuando era niña, a los ocho o diez o doce años, conoció a una familia que trabajaba con abejas meliponas. Su mente no se detuvo y una noche fue incapaz de dormir pensando en cómo formar una organización, en dónde conseguir las abejas y con quién trabajar. “Como mis compañeras habían trabajado conmigo en un molino y tortillería, pensé en ellas”, recuerda Avia. Invitó a Himelda, a Carmela y a otras mujeres: juntas viajaron a Yucatán en busca de las abejas. Regresaron con un hobón cada una y luego de cinco años el grupo que formaron se convirtió en la organización que Avia soñó una noche, a poco más de mil 200 kilómetros de la Ciudad de México.

Desde entonces y hasta el día de hoy Koolel Kab ha sido un proyecto de mujeres. En la actualidad son seis las integrantes de esta sociedad que produce miel sostenible. Son ellas mismas, explica María del Socorro Pech, quienes se encargan de todo el proceso de producción y comercialización.

“Cuando nosotras cosechamos miel, la llevamos al centro de trabajo; ahí es donde le damos el manejo, la filtramos o envasamos, hacemos los subproductos y los comercializamos; así es como funciona nuestra sociedad: la miel que salga es de todas”, cuenta Soco, mientras las meliponas vuelan y zumban a su alrededor.

María del Socorro Pech | Foto: Viridiana Ramírez/Cencos

Las mujeres de Koolel Kay aprovechan todo lo que las meliponas producen. Además de envasar la miel, trabajan con la cera: la lavan, la derriten y hacen con ella cremas que ayudan a combatir la resequedad de labios y manos, que sirven para curar heridas y piquetes de moscos. “Es una abeja que nos da miel medicinal, que nos sirve para la infección de la garganta, para la tos, para las cataratas y los ojos infectados”, completa Avia.

La importancia que esta especie tiene para los indígenas mayas radica no sólo en el aprovechamiento de su producción o en sus propiedades curativas; tiene valor, sobre todo, porque forma parte de su identidad. Esta abeja, originaria de la península, era criada por sus abuelos. Hoy está en peligro de extinción.

Por eso Koolel Kab tiene la misión fundamental de proteger y rescatar a esta delicada especie.“La apicultura aquí, en Campeche, en Hopelchén –y creo que a nivel nacional– está un poco mal: imagínese la melipona, que es más delicada; estas abejas no tienen aguijón, no son agresivas, no pican… entonces no se defienden tanto de los depredadores como del clima”, explica Socorro.

Desde hace cerca de tres décadas, la llegada a Hopelchén de comunidades menonitas ha provocado la deforestación de miles de hectáreas, debido a las nuevas formas de cultivo que introdujeron, que incluyen la industrialización y el uso de agroquímicos. Esto ha tenido un impacto negativo en la apicultura, una de las principales formas de subsistencia para las comunidades indígenas de la región, ya que se han perdido plantas necesarias para esta actividad por la quema de bosques, y las abejas mueren por el uso de plaguicidas.

Por eso las mujeres de Koolel Kab también se han convertido en defensoras de la tierra y del medio ambiente. En 2014 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) otorgó a esta y a otra organización de nombre Muuch Kambal el Premio Ecuatorial, que reconoce iniciativas de comunidades locales y pueblos indígenas que buscan soluciones de desarrollo sostenible al servicio de personas y de la naturaleza.

En 2012, Koolel Kab y Muuch Kambal, junto con otras organizaciones de la región, emprendieron una acción judicial para detener la plantación de soya genéticamente modificada, que había sido aprobada por autoridades mexicanas y que, entre otras afectaciones, contaminaban la miel que los mayas producían. Las comunidades se organizaron para frenar esta decisión que beneficiaba a Monsanto y lograron detener la siembra de soya transgénica.

De acuerdo con el PNUD, ambas organizaciones han movilizado a las comunidades mayas para “hacer frente a los desafíos sociales, ambientales y económicos”, según se lee en el estudio de caso de la Iniciativa Ecuatorial. El programa también hace énfasis en el liderazgo y en el empoderamiento de las mujeres, en la resistencia social y jurídica contra las medidas que las afectan, y en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas.

Las damas de la miel saben que su labor es fundamental en la región, saben también que no pueden dejar de luchar por sus derechos, porque si lo hacen sus tradiciones y su identidad “se van a quedar como historia”. Están convencidas de que deben seguir, aun cuando no es bien visto que las mujeres sean parte de estos movimientos, porque han abrazado, además, la misión de educar en igualdad a hombres y mujeres.

Hoy extienden su legado a través de sus hijas y nietas. Enseñan sus actividades y transmiten lo que han aprendido a las que vienen: nueras, cuñadas y todo aquel que quiera apoyar.

“Los que quieran aprender y sumarse tienen que capacitarse; justo en este momento una de las que está apoyando es mi hija, otra es nuera de una de las socias y una es hija también de las socias fundadoras; así es como vamos renovando también a los integrantes, porque es necesario”, cuenta Soco.

Mientras, desde esta palapa, Avia sigue soñando: espera que algún día su nieta, de apenas diez años, quiera seguir sus pasos y llegue a trabajar con las compañeras que un día, hace más de veinte años, la ayudaron a construir Koolel Kab.

Con 26 concesiones en Oaxaca, minera canadiense ha despojado de 80 mil hectáreas a indígenas: Educa

Foto: Fortuna Silver Mines

Por Redacción/Proceso

OAXACA, Oax. (apro).- A través de cuatro filiales, la empresa canadiense Fortuna Silver Mines (FSM) acapara 26 concesiones mineras con las que ha despojado de 80 mil hectáreas a pueblos y comunidades indígenas y campesinas, reveló una investigación de Servicios para una Educación Alternativa (Educa).

De acuerdo con el estudio, pese a la política de opacidad de la empresa minera canadiense, se logró establecer que sus cuatro filiales –Geometales del Norte-Geonorte S.A. de C.V., Minerales de Oaxaca S.A de C.V., Plata Panamericana S.A de C.V. y Compañía Minera Cuzcatlán S.A. de C.V.– monopolizan 80 mil hectáreas de 35 municipios de los Valles Centrales, que equivale a diez veces el tamaño de la ciudad de Oaxaca.

Esa situación coloca a pueblos zapotecas y campesinos en una seria desventaja frente a la empresa minera, ya que FSM no está obligada a entregar cuentas a los mismos, precisa el documento.

Y es que bajo un esquema de compra-venta de concesiones a través de sus filiales (permitido por la ley minera), la empresa se ha hecho propietaria del 100% de 26 concesiones, aproximadamente, todas ellas ubicadas en los Valles Centrales, sobre todo en los distritos de Ocotlán, Ejutla y Tlacolula.

Ante este panorama, comunidades de Ocotlán, Ejutla y Tlacolula han definido la defensa de su territorio como eje principal, por lo que durante 2016 y 2017 emprendieron una serie de exigencias a las autoridades federales, en las que sobresale la cancelación de las concesiones mineras.

Cabe destacar que ninguna concesión ha sido informada o consultada formalmente con los titulares de derechos de estos territorios, por el contrario, las autoridades federales y la empresa minera Fortuna Silver Mines han mantenido una política de opacidad en ese tema.

Según Educa, la empresa minera FSM, con sede en Vancouver, Canadá, obtiene ganancias ventajosas a cambio del despojo del territorio de pueblos zapotecos.

En un comunicado difundido en agosto de 2017, la empresa informó que compró a la empresa Radius Gold el 100% del proyecto “Tlacolula”, abarcando 82 mil 630 hectáreas, sin embargo, la información publicada no menciona que dichas hectáreas no corresponden únicamente al citado proyecto.

En el área concesionada también están involucrados al menos otros dos proyectos mineros con los nombres “San José”, en etapa de explotación comercial, y “Trinidad Norte”, en etapa de desarrollo.

Según Educa, al indagar sobre la compra de la empresa Radius Gold se sorprendieron de la existencia de una concesión denominada “Tlacolula” (con título 230278) en el municipio de San Juan Guelavía, con una extensión de 16 mil 465 hectáreas. Sin embargo, el titular de la concesión es una empresa llamada Geometales del Norte-Geonorte S.A. de C.V., que tiene dos concesiones más en la región (títulos 232270 y 233392), con una superficie de 6 mil 699.28 y 12 mil 642.00 hectáreas, respectivamente.

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