Apicultores mayas dan primer paso para prohibir fumigaciones aéreas

Redacción/La Jornada Maya

La península debe declararse Zona de Emergencia, por males provocados por agroquímicos: Pech Martín

Foto: Jorge Ulloa/Cencos

Los apicultores mayas dieron el primer paso para la prohibición del uso de agroquímicos, fumigaciones aéreas y transgénicos en el campo peninsular. Apenas el lunes, un grupo de ocho representantes de la Alianza Maya por las Abejas de la Península de Yucatán –formado por organizaciones de Campeche, Yucatán y Quintana Roo- se reunieron con distintas dependencias del gobierno federal, encabezados por Víctor Suárez Carrera, subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria, en la Secretaría de Agricultura.

Los representantes de la Alianza dieron a conocer, en rueda de prensa, los acuerdos a los que llegaron con el gobierno para proteger e impulsar la apicultura peninsular. Entre ellos se encuentra la urgencia de declarar a la península de Yucatán como Zona de Emergencia por el uso de agrotóxicos.

José Eduardo Moo Pat, de la organización La Flor de Tajonal, en Felipe Carrillo Puerto, señaló que notaron sensibilidad por parte de los funcionarios federales, y que Suárez Carrera les dijo que el sector apícola provocará que se trabaje de manera coordinada con las autoridades.

Señaló que presentaron propuestas sólidas para que la autoridad reconozca la actividad apícola como preponderante en la península y como una fuente de ingreso para más de 25 mil familias en las tres entidades.

Son cuatro componentes en los acuerdos logrados: articulación territorial, disminución de la amenaza territorial y agrotóxica, capacitación e interconexión con el extensionismo, y apoyo al comercio.

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Falta al próximo gobierno decidir sobre transgénicos

Redacción/La Jornada

Sagarpa y Semarnat litigan hasta ahora junto con las empresas trasnacionales; deberán decidir si las siguen apoyando, señala colectivo

Foto:Roberto García/La Jornada

Las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), que litigan junto con la industria contra la acción colectiva que busca evitar la siembra de maíz transgénico en el país, deberán definir de qué lado van a estar en el próximo gobierno: si aceptan la demanda para proteger la semilla criolla o si mantendrán su apoyo a las empresas de organismos modificados, explicó el abogado René Sánchez Galindo.

Ante la acción colectiva que se presentó hace cinco años, la Sagarpa, la Semarnat y la industria han interpuesto juicios de amparo y más de 100 impugnaciones.

Actualmente, las dependencias federales avalan el hecho de que Monsanto y otras empresas presenten reportes científicos parciales, ya que no quieren que los tribunales que llevan la demanda abran la documentación y el gobierno está de acuerdo en que siga el juicio con esta información mutilada, agregó el abogado.

Se esperaría un cambio de actitud porque el gobierno actual lo que hace es proteger a las empresas, de modo que la colectividad que presentó la acción no pueda disponer de las investigaciones científicas, mientras la industria proporcionó información incompleta y no quiere que los tribunales la hagan pública. El gobierno se ha puesto del lado de la industria, señaló.

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México se inundó en 30 años con transgénicos de monopolios, y hoy sólo 4 estados están “libres”

Foto: Pixabay

Por Redacción/Sin Embargo

De 1988 a 2017, la siembra y distribución de productos transgénicos en México ha ido en aumento, refieren datos del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (CECCAM). Entre 2005 y 2017, sólo cuatro entidades federativas [Ciudad de México, Guerrero, Oaxaca y Tabasco] no tuvieron permiso para cultivar estos productos –ni siquiera como parte de una prueba experimental o piloto–.

El problema de los transgénicos radica en que no se sabe con certidumbre las consecuencias que acarrean en términos de salud y ambientales, sino que también ponen en riesgo algunas de las materias primas autóctonas de México. Según el CECCAM, la mayor parte de las empresas que promueven este creciente negocio son extranjeras, sobre todo Bayer y Monsanto, esta última señalada de ser la principal beneficiaria a partir del sexenio del panista Vicente Fox.

Ciudad de México, 5 de marzo (SinEmbargo).- En los últimos 30 años, México pasó de la prohibición al paulatino apogeo de la producción y comercialización legal de productos transgénicos en gran parte de su territorio, refiere el informe Treinta años de transgénicos en México, realizado por el Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (CECCAM).

La expansión del cultivo de transgénicos ha sido tan evidente que, entre 2005 y 2017, sólo la Ciudad de México, Guerrero, Oaxaca y Tabasco permanecieron como territorios “libres” del cultivo experimental y comercial de este tipo de productos. Sin embargo, existen casos documentados del uso ilegal de transgénicos en estos lugares y en toda la República mexicana.

A finales del año pasado, por ejemplo, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) reveló que a pesar de que en México está prohibida la siembra y distribución de maíz transgénico, el 91.3 por ciento de los productos industriales de maíz contienen algún producto genéticamente modificado –inclusive en aquellos etiquetados como “artesanales” o “libres de transgénicos”–.

El uso de organismos genéticamente modificados (OGM’s) o transgénicos,  en México y el mundo, se presenta en la actualidad como “una alternativa para enfrentar la crisis climática” que afecta las cosechas y la producción de alimentos, refiere el documento del CECCAM.

Los cultivos transgénicos “son organismos creados en el laboratorio con una técnica que permite insertar genes de bacterias, plantas o animales a cultivos como el maíz y la soya”, refiere Greenpeace en su Guía roja y verde de alimentos transgénicos.

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