El Frente por la Libertad de Expresión se manifestó en contra del proceder de los elementos de la policía estatal de Michoacán, quienes el pasado sábado 14 de octubre reprimieron, golpearon y detuvieron a al menos 65 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Tiripetío.
También recordaron las agresiones del Gobierno del perredista Silvano Aureoles Conejo en contra de integrantes del Movimiento Ciudadano en Defensa de la Loma (MCDL), en específico contra el activista Carlos Olivares Valencia, perpetradas en un operativo del que resultaron dos personas detenidas de manera arbitraria.
Ciudad de México, 16 de octubre (SinEmbargo).– El Frente por la Libertad de Expresión, conformado por Organizaciones No Gubernamentales internacionales y de México, denunció la continua represión por parte del gobierno de Michoacán, encabezado por Silvano Aureoles Conejo, en contra de estudiantes de la Escuela Normal Rural Vasco de Quiroga, activistas y defensores de derechos humanos.
A través de un comunicado, el frente se manifestó en contra del proceder de los elementos de la policía estatal, quienes el pasado sábado 14 de octubre reprimieron, golpearon y detuvieron a al menos 65 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Tiripetío. También, recordaron las agresiones en contra de integrantes del Movimiento Ciudadano en Defensa de la Loma (MCDL), en específico contra el activista Carlos Olivares Valencia, perpetradas en un operativo del que resultaron dos personas detenidas de manera arbitraria.
En una serie de videos y fotografías difundidas en redes sociales, se observa cómo los estudiantes fueron reprimidos con gases lacrimógenos y golpeados por los uniformados.
Las organizaciones recordaron que el pasado 10 de octubre del 2017 los integrantes del MCDL realizaron una protesta pacífica en la ciudad de Morelia, Michoacán, para exigir la evaluación de los daños en las casas y escuelas ocasionados por las explosiones que la empresa PROACON-ALDESA ha realizado para la construcción de una vialidad.
Por Valeria León, de Cencos, especial para Sin Embargo
Michoacán/Ciudad de México, 15 de octubre (SinEmbargo).– La primera Escuela Normal Rural en la historia de América Latina se encuentra en el pueblo de Tiripetío, al sur de Morelia. Esta es una de las 16 escuelas normales rurales que aún existen en el país y actualmente alberga a 560 estudiantes, quienes se preparan cada año para ser maestros.
Foto: Viridiana Ramírez/Cencos
Aunque la historia de esta escuela ha sido combativa, en los últimos años los enfrentamientos con la fuerza pública se han intensificado. Los estudiantes reclaman la ampliación de la matrícula de 114 a 140 estudiantes, piden el pago completo de sus becas, pase directo, la liberación de plazas para los egresados y se les contrate antes de concluir sus estudios.
Como medida de presión a las autoridades, los normalistas bloquean a menudo la principal vía férrea de la comunidad, que conecta el puerto de Lázaro Cárdenas con la ciudad de Morelia; lo que ha culminado en enfrentamientos violentos con la policía.
Así sucedió el pasado 21 de junio, cuando el normalista de 22 años, Gael Solorio recibió un balazo cerca de la boca en un enfrentamiento con agentes del Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán y estuvo semanas en terapia intensiva.
De inicio las autoridades declararon que los policías no llevaban armas de fuego, únicamente con balas de goma pero tras varios videos que mostraban lo contrario, el secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Juan Bernardo Corona, explicó que los estudiantes habían acordado liberar las vías del tren sin embargo, minutos después incendiaron una camioneta de Telmex por lo que las fuerzas del orden tuvieron que intervenir.
Otro enfrentamiento se suscitó el pasado 14 de octubre, en el que 74 normalistas fueron detenidos y otros más golpeados en el intento por liberar a uno de sus compañeros quien fue trasladado a la cárcel preventiva de Morelia, acusado de secuestrar camiones en Tiripetío.
Foto: Viridiana Ramírez/CEnxos
Este año, la Escuela Normal Rural Vasco de Quiroga cumplió 95 años y los estudiantes están preocupados porque el gobierno quiera cerrarla.
“Esta escuela es un arma muy poderosa para el gobierno y prácticamente quiere quitarnos todo, ¿y nosotros qué hacemos?, pues defendernos”, expresó el estudiante de primer año, Jorge Luis Contreras.
En total, hay 7 mil estudiantes en las normales rurales del país. Son hijos de campesinos que ven a la Normal Rural como la única oportunidad frente a sus carencias. Las becas diarias de los normalistas oscilan entre los 45 y 70 pesos, de acuerdo con la Federación de Estudiantes Campesinos de México.
Raúl Castillo, quien es egresado de esta escuela y ahora es el director de la Normal Rural, asegura que las actividades que los normalistas ejecutan como medidas de presión son independientes de la escuela.
“Cuando no les llega su beca completa ellos se organizan”, afirmó el director en entrevista.
Desde el 2003 se han restringido las becas a los estudiantes y se han cerrado escuelas, como la normal Luis Villarreal en la comunidad de El Mexe en Hidalgo, que llevaba 82 años abierta y en donde se formaron personajes como Lucio Cabañas.
El cese de escuelas normales y la reducción de la matrícula, ha orillado a estudiantes a secuestrar autobuses con comida como reclamo.
A unas cuadras de la Escuela Normal Rural en Tiripetío se encuentra la autopista Siglo XXI en el tramo Morelia-Pátzcuaro. Este cruce es esencial para las camionetas repartidoras de empresas como Sello Rojo, Leche Araceli y Bonafont.
En este punto, los normalistas piden dinero a los vehículos como apoyo (actividad conocida como “boteo”). Sin embargo, si son camionetas con comida la situación es distinta: despojan a los choferes de sus vehículos, los vacían en el interior de la escuela y regresan los camiones. Los estudiantes aseguran que únicamente se llevan alimento y bebidas y los utilizan para la manutención de los normalistas.
Las instalaciones de la Normal Vasco de Quiroga incluyen cuatro hectáreas dedicadas a la siembra de maíz y crianza de animales como borregos, puercos, peces tipo tilapia, conejos, codorniz y gallinas.
“Ya después de que vas a clases en la mañana y en la tarde haces tu tarea, bajas acá y ya te sientes en tu casa, haciendo lo que hacías y te identificas”, relata Irvin Farfán, estudiante de tercer año.
Seis normalistas son los encargados de atender los módulos donde crían animales, que sirven de autoconsumo. Los alimentos se sirven tres veces al día en el comedor que tiene una capacidad de 300 personas.
“Muchos de aquí venimos buscando la ayuda. Yo soy de bajos recursos, mi familia no tiene suficiente dinero para cubrir una carrera o algo que se pueda pagar y como acá en esta escuela nos ofrece comida, dormitorio y baño, namás en lo que uno gasta es en los puros pasajes”, concluye Gerardo Contreras, normalista de nuevo ingreso.
Como Gerardo, muchos ven la Normal como su única opción de estudio. Así lo constatan las placas conmemorativas de pasadas generaciones que recuerdan los sueños cumplidos en esta escuela, que hoy tambalea en la víspera de su centenario.
El secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Juan Bernardo Corona, dio la versión oficial sobre el enfrentamiento de esta tarde entre normalistas de Tiripetío y policías estatales que dejó como saldo un joven herido en el rostro, de acuerdo con sus compañeros por el impacto de una bala.
Seis policías estatales también resultaron heridos, tres de ellos tuvieron que ser internados en un hospital y un estudiante de la Normal Rural Vasco de Quiroga fue detenido; uno más fue trasladado a una clínica pero el titular de la SSP no informó sobre las lesiones del joven.
De acuerdo con una mensaje a medios ofrecido por Corona, a las 12:15 horas la SSP recibió un reporte de un grupo de normalistas que bloqueaba las vías del tren que pasan por Tiripetío. Cuatro locomotoras con mercancía procedente del puerto de Lázaro Cárdenas, “una de ellas con sustancias peligrosas”, quedaron detenidas junto con dos vehículos de empresas particulares.
Policías michoacanos con equipo antimotines dialogaron con los normalistas, liberaron las vías y llegaron a un acuerdo con tres líderes estudiantiles pero minutos más tarde los jóvenes volvieron a bloquear las vías incendiando una camioneta de Telmex.