México engaña una vez más a la caravana centroamericana

Carlos Martínez/elfaro

La primera caravana de 2020 fracasó. No consiguió recorrer Centroamérica como un éxodo granítico y masivo, ni alcanzar la frontera de Estados Unidos. El nuevo muro mexicano demostró ser eficiente y la mayor parte de los cientos de hondureños y el puñado de salvadoreños que llegaron a Tecún Umán y El Ceibo accedieron a subirse a autobuses de la migración mexicana para iniciar un trámite incierto. El gobierno de López Obrador ya ha anunciado que deportará a la mayoría.

Foto: Víctor Peña

El muro de la Frontera Sur se tragó a la última caravana. La extinguió, no dejó rastro de ella, la absorbió entera en un suspiro. Y anuncia que la deportará.

De las casi cuatro mil personas que partieron hace cuatro días de San Pedro Sula, en Honduras, no quedan sino migajas esparcidas en el mapa de Guatemala y algunas cuantas acechando errantes el sur mexicano, sin que nadie pueda llamarles ya caravana. México demostró ser el muro eficiente que prometió a la Casa Blanca de Donald Trump a la hora de contener la migración centroamericana.

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Nueva Caravana migrante llega a Tecún Umán rumbo a Estados Unidos

Redacción / El Universal

Foto: Notimex
Un nuevo grupo de migrantes, en su mayoría procedente de El Salvador, arribó este lunes a esta ciudad de Guatemala, fronteriza con México, para intentar cruzar en caravana a territorio nacional y llegar a Estados Unidos para solicitar refugio.
El contingente de 300 personas partió de San Salvador el pasado domingo, 90% de sus miembros son hombres y 10%, mujeres que, incluso, viajan con sus hijos.

La organización internacional Oxfam, que lleva a cabo diversos programas de ayuda humanitaria y de lucha contra la pobreza, informó que repartió 268 vales para comida, mientras que el Ministerio de Salud de Guatemala señaló que brindó atención y medicina a más de medio centenar de personas adultas que presentaban fiebre, dolor de cuerpo y cabeza provocados por los cambios en el clima.

En Tecún Umán también se encuentran 200 migrantes alojados en iglesias y albergues que se espera se unan a este nuevo contingente para llegar a la Unión Americana. 
Este grupo se negó a informar dónde, cuándo y cómo pretenden ingresar a México, para evitar poner en alerta a las autoridades.