¡Sin las familias, no! A seis años de la Ley de Desaparición, la lucha por verdad y justicia para nuestros seres queridos continúa

Imagen: MNDM

 

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM)

  • Conmemoramos el sexto aniversario de la Ley de Desaparición, nacida de la valentía y determinación de las familias de personas desaparecidas.

  • Nuestra lucha moldeó esta ley. Enfrentando violencia e indiferencia por parte de las autoridades, nos unimos bajo el lema”¡Sin las familias, no!», exigiendo ser parte integral de la búsqueda e identificación de nuestros familiares.

  • Demandamos a los gobiernos federal y locales que reafirmen su compromiso con los principios de la Ley General de Desaparición y reconozcan la magnitud de nuestra tragedia, así como nuestro conocimiento y aporte histórico.

Hoy, 16 de enero de 2024,  se cumplen seis años  de la vigencia de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada, A partir de esta legislación esencial, se estableció el Sistema Nacional de Búsqueda, un logro significativo de nuestra lucha. Durante estos seis años, las familias de personas desaparecidas hemos trabajado con tenacidad, coraje, y a menudo, desesperación, colaborando estrechamente con los gobiernos federal y estatal para crear y operar instituciones dedicadas a la búsqueda de nuestros seres queridos.

Sin embargo, nos encontramos ahora en un momento crítico. El gobierno federal está desmantelando las estructuras que creamos para enfrentar esta crisis, una crisis que sigue desgarrando el tejido social, creando incertidumbre, temores de retrocesos y una sensación de desdén hacia las víctimas de desaparición de este país. Algunos ejemplos de estas acciones victimizantes son:

  • La realización de un “censo” carente de transparencia, metodología, y consulta con las familias y la sociedad, que permita dar credibilidad a los datos presentados. El “censo” es un claro intento de debilitar al Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, establecido por la Ley General y sostenido por las fiscalías y las comisiones de búsqueda estatales. La opacidad gubernamental en esta iniciativa, particularmente en un contexto electoral, sugiere un despropósito: manipular las cifras de desaparecidos, minimizando así la gravedad de la situación.

  • La significativa reducción de personal en la Comisión Nacional de Búsqueda, y en el Centro Nacional de Identificación Humana, sin un diagnóstico público y un plan de trabajo claro, demuestra una falta de preparación y visión para el futuro. 

  • La escasa disposición política para entablar diálogo y consulta con las familias de personas desaparecidas, lo que evidencia un menosprecio hacia ellas, contraviniendo el principio fundamental de la Ley General que enfatiza ‘¡Sin las familias, no!

La promulgación de esta legislación no fue un acto espontáneo ni una iniciativa proactiva del gobierno mexicano. Al contrario, surgió como resultado de una presión social intensa y las propuestas concretas generadas por la acción política organizada de las familias de personas desaparecidas, muchas de ellas articuladas en el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México. Esta ley es una respuesta directa a la inacción de las autoridades en la búsqueda y esclarecimiento de los casos de nuestros seres queridos.

En el contexto de los recientes cambios gubernamentales, es crucial recordar los orígenes de la Ley General, forjada en nuestra incansable lucha y demanda de justicia.  Frente a un clima de violencia y criminalidad, y ante la indiferencia y pasividad de las autoridades en establecer mecanismos efectivos de búsqueda e identificación, las familias organizadas nos levantamos para proclamar el principio de “¡sin las familias, no!” Este lema simboliza nuestra exigencia de ser partícipes activos en la búsqueda, localización e identificación de nuestros familiares, reconociendo nuestra intervención como un derecho fundamental.

La consigna “sin las familias no” implica una demanda a las instituciones de crear mecanismos que fortalezcan la participación y el debate en torno a los derechos de los familiares de personas desaparecidas. El trabajo conjunto es esencial para construir confianza y canales de comunicación sólidos, elementos fundamentales en una democracia. 

Además, esta legislación pretendía ser un reconocimiento oficial de la grave magnitud del problema de las desapariciones en México. La definición de persona desaparecida, piedra angular de la Ley, fue concebida desde una perspectiva amplia, con el objetivo de ofrecer la máxima protección a la vida y la dignidad tanto de las personas desaparecidas, como de sus familias.

Ante los recientes cambios en el Sistema Nacional de Búsqueda, observamos con profunda preocupación y decepción los intentos del gobierno de regresar a debates ya superados, lo que resulta en una revictimización y desvalorización de nuestros esfuerzos. Cuestionar la realidad de las desapariciones es una afrenta a nuestra dignidad y pone en riesgo la vida e integridad de nuestros seres queridos. Nos alarma que, en vez de un Estado comprometido con la búsqueda activa de personas, las instituciones parecen enfocarse en disputar las cifras de desaparecidos.

El diálogo constructivo y la colaboración en la creación de propuestas con las autoridades han sido características distintivas del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM). Sin embargo, este diálogo no puede ser incondicional; debe basarse en el reconocimiento y respeto de nuestra experiencia y conocimiento, con un trato digno y justo.  Si bien entendemos que toda ley o política pública puede mejorarse y debe ser revisada periódicamente, estas revisiones deben priorizar las necesidades de las víctimas y no estar influenciadas por intereses políticos o electorales.

Frente a los cambios políticos en nuestro país, exigimos que los gobiernos federal y locales:

  • Reafirmen su compromiso con los principios que dieron origen a la Ley General. 

  • Que frenen el desmantelamiento de las instituciones creadas para tal fin, 

  • Que mantengan un reconocimiento sin cortapisas de la dimensión de la tragedia que vivimos

  • Que entablen un diálogo que reconozca nuestro conocimiento y aporte histórico a la construcción de una política pública integral para revertir las desapariciones en nuestro país.

  • Exigimos que el Estado Mexicano detalle claramente su plan de trabajo, con plazos y objetivos definidos, para que juntos podamos trazar un camino claro en el abordaje del fenómeno de las desapariciones.

  • Además, solicitamos la transparencia en los perfiles de los nuevos nombramientos en la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y la justificación de los despidos, para brindar tranquilidad y certidumbre a las familias afectadas por este proceso.

Concluimos reafirmando nuestro compromiso con la búsqueda de verdad y justicia. Urgimos a las autoridades a responder con acciones concretas y transparentes, respetando los derechos de las personas desaparecidas y sus familias. 

¡Sin las familias, no!

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM)

Conformado por 86 colectivos de 25 estados de la República mexicana y de 3 países de Centroamérica

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Colectivos de familiares de desaparecidos logran acuerdos con la Segob

Por Redacción/Proceso

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La modificación del acuerdo de adscripción de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), la apertura de un espacio para las familias de desaparecidos en la próxima reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y el impulso de la iniciativa en materia de declaración de ausencia por desaparición fueron algunos compromisos que colectivos de familiares de desaparecidos acordaron con el secretario de Gobernación (Segob), Alfonso Navarrete Prida.

De acuerdo con Yolanda Morán Isais, de Fuerzas Unidas pro Nuestros Desaparecidos en México (FUNDEM), y Lucía Díaz Genao, del colectivo Solecito de Veracruz –ambos del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México–, en la reunión de casi una hora con el funcionario federal, decenas de familiares de desaparecidos le expresaron sus inconformidades por no dar continuidad a los acuerdos sostenidos con la anterior administración de proveer de las facultades necesarias a la CNB para garantizar la efectiva búsqueda de las víctimas del flagelo.

“Lo único que exigimos es que cumpliera lo que los familiares ya veníamos trabajando desde hace años. No se trata de ninguna concesión. Yo le dije al secretario ‘usted sólo tiene dos opciones: ser el malo de la película que no hizo nada para que se implementara la ley o que en el último tramo del sexenio le echó todos los kilos para avanzar”, contó Morán, madre de Dan Jeremeel Fernández, desaparecido por militares en 2008 en Torreón, Coahuila.

El encuentro de este jueves con Navarrete Prida –quien estuvo presente menos de una hora y luego dejó al mando al subsecretario Rafael Avante– fue el resultado de una reunión previa con el titular de la Segob en Coahuila la semana pasada.

Según Yolanda Morán, el objetivo principal de la junta era concretar el compromiso que en la entidad norteña hizo el secretario de modificar el acuerdo por el que se adscribía a la CNB bajo la tutela de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS).

“Él se quiso disculpar diciendo que creía que dejando a la CNB por debajo de la CNS las familias íbamos a contar con la Policía Federal para realizar el trabajo de búsqueda. Pero nosotros le recordamos que la misma ley dice que la CNB tendrá amplias facultades de coordinación nacional y que, con el equipo anterior, habíamos quedado en que no se iban a tomar decisiones sin nosotros”, apuntó.

La activista explicó que entre los puntos expuestos por los familiares estuvieron las preocupaciones por la falta de implementación en los estados de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada, Desaparición por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda.

De acuerdo con dicha legislación, cada entidad federativa debe contar con un área específica de investigación de casos de desaparición dentro de las fiscalías o procuradurías, una comisión local de búsqueda y un consejo ciudadano, apuntó Morán.

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