Senado aprueba súperdelegados y quita a Segob facultad de operar medios públicos

Redacción/Animal Político

Con 72 votos a favor y 46 en contra, avanzó la reforma que establece la figura de los súperdelegados y la Secretaría de Seguridad; tras críticas de activistas, fue eliminado de la minuta que provenía de Diputados el punto de que Segob sería la encargada de “proveer el servicio de radiodifusión pública digital a nivel nacional”.

Foto: www.senado.gob.mx

El pleno del Senado de la República aprobó en lo general la reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la cual crea la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, y además establece una rediseño de diversas dependencias y secretarías del gobierno entrante.

En la sesión ordinaria de este jueves, se aprobó por 72 votos a favor en lo general y 46 en contra la reforma que crea la figura de los coordinadores estatales de programas sociales, conocidos como súperdelegados; además, la Cámara Alta eliminó un punto criticado por activistas, respecto al papel de la Secretaría de Gobernación sobre los medios públicos.

Oposición critica a los súperdelegados

En cuanto a los “súperdelegados” en los estados, se aprobó que tengan a su cargo la coordinación e implementación de planes, programas y acciones para el desarrollo integral, funciones de atención ciudadana, la supervisión de los servicios y los programas a cargo de las secretarías, las dependencias y entidades.

El PRI, al respecto, criticó que los llamados súperdelegados serán, en la práctica, operadores electorales.

“La idea de los súperdelegados da la impresión de ser más bien una fábrica de precandidatos”, criticó el senador priista Miguel Ángel Osorio Chong.

“No queremos un gobierno centralizado y un presidencialismo retrógrada”, señaló el senador panista Mauricio Kuri.

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Marco Antonio trató de escapar del hospital; ONG acusan revictimización del menor y falta de protección

Por Redacción/Animal Político

El estudiante fue encontrado por elementos de seguridad afuera del hospital, logró salir a pesar de que hay asignados policías federales para su custodia; de acuerdo con las autoridades, no ha estado en condiciones de rendir declaración.

El menor Marco Antonio Sánchez Flores, que en enero pasado fue detenido por policías de la Ciudad de México y estuvo desaparecido durante cinco días, en un caso en el que diferentes organizaciones acusaron detención arbitraria y otras violaciones a protocolos, trató de escapar este jueves del hospital psiquiátrico en el que ha estado internado, desde que se determinó que era necesario analizar su condición neurológica.

Familiares del estudiante de preparatoria, y la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, confirmaron a Animal Político el intento de escape del Instituto Nacional de Neurología.

Mencionaron que el menor fue encontrado por elementos de seguridad afuera del hospital, y que logró salir a pesar de que hay asignados policías federales para su custodia, y de que solo enfermeras pueden abrir la puerta del área en que ha estado internado.

A Marco Antonio, de 17 años, le fue detectado un delirium mixto secundario. El joven ha permanecido en hospitalización, después de que, tras cinco días de estar desaparecido, fue ubicado en el Estado de México, el 28 de enero. De acuerdo con las autoridades, no ha estado en condiciones de rendir declaración sobre lo que pasó al ser detenido por policías cerca del Metrobús El Rosario, y en el lapso en que deambuló hasta llegar a territorio mexiquense.

Las organizaciones que han apoyado a la familia de Marco Antonio, respecto al intento de escape del hospital, acusaron que de nueva cuenta fue puesta en riesgo la integridad y salud del menor, que está bajo responsabilidad del sistema de Salud y el Estado mexicano.

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Detienen a 6 policías en Veracruz por caso de desaparición

Redacción/La jornada

Xalapa, Ver. Seis elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), entre ellos el subdelegado del Mando Único en Córdoba, fueron detenidos por su presunta participación en un caso de desaparición forzada, durante el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares.

De acuerdo con la carpeta de investigación 6328/2018, el pasado 21 de febrero, Juan Arturo Méndez Alcántara, de 25 años de edad, transitaba por la colonia Nuevo Córdoba, cuando fue detenido por una patrulla de la SSP.

Luego de una semana desaparecido, el viernes 2 de marzo, los restos sin vida de Méndez Alcántara fueron localizados en los márgenes del río Blanco, cerca del ingenio San Nicolás.

Por estos hechos, la familia de la víctima responsabiliza a los agentes de la SSP de haber participado en su desaparición y posterior homicidio.

La madrugada de este domingo, el subdelegado del Mando Único en Córdoba, Patricio Lagunes, y cinco policías de la Secretaría de Seguridad Pública, fueron detenidos y puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado.

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Periodista es criminalizado por secretario de Seguridad Pública de Colima, dos días después es amenazado

Por Redacción/ ARTICLE 19

El titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Colima criminalizó la labor del reportero Arturo Ávalos, del medio De Política y Algo Más, quien fue agredido fue agredido por policías estatales.

El 14 de mayo, el reportero se encontraba al interior del panteón municipal de Tecomán tomando imágenes y cubriendo una noticia sobre el hallazgo de una persona asesinada, cuando un grupo de oficiales estatales le dijo que se retirara del lugar. El reportero dijo que sólo estaba haciendo su trabajo, sin embargo, uno de los agentes lo empujó para sacarlo del lugar.

“Hemos detectado molestia por parte de las corporaciones de seguridad porque con nuestro trabajo se está evidenciando la violencia”, dijo Ávalos en entrevista con ARTICLE 19. “Les molesta que en muchas ocasiones llegamos antes que ellos. Incluso, ya se volvió algo normal el hostigamiento verbal por parte de los agentes ministeriales con la intención de intimidar”.

El periodista buscó conciliar a través de la Comisión Estatal para la Protección del Ejercicio Periodístico y el 16 de mayo de reunió con el secretario de Seguridad Pública de Colima, Francisco Javier Castaño Suárez. Sin embargo, el titular responsabilizó a Ávalos por las agresiones (físicas y bloqueo informativo), las cuales calificó como un “empujoncito”

El 14 de mayo, el reportero se encontraba al interior del panteón municipal de Tecomán tomando imágenes y cubriendo una noticia sobre el hallazgo de una persona asesinada, cuando un grupo de oficiales estatales le dijo que se retirara del lugar. El reportero dijo que sólo estaba haciendo su trabajo, sin embargo, uno de los agentes lo empujó para sacarlo del lugar.

“Hemos detectado molestia por parte de las corporaciones de seguridad porque con nuestro trabajo se está evidenciando la violencia”, dijo Ávalos en entrevista con ARTICLE 19. “Les molesta que en muchas ocasiones llegamos antes que ellos. Incluso, ya se volvió algo normal el hostigamiento verbal por parte de los agentes ministeriales con la intención de intimidar”.

El periodista buscó conciliar a través de la Comisión Estatal para la Protección del Ejercicio Periodístico y el 16 de mayo de reunió con el secretario de Seguridad Pública de Colima, Francisco Javier Castaño Suárez. Sin embargo, el titular responsabilizó a Ávalos por las agresiones (físicas y bloqueo informativo), las cuales calificó como un “empujoncito”.

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Regina Martínez: Cinco años de impunidad

Por Redacción/ Proceso

Hoy 28 de abril se cumplen cinco años del asesinato de Regina Martínez, corresponsal de Proceso en Veracruz. En un principio, Javier Duarte se mostró dispuesto a investigar a fondo el crimen, pero las indagatorias se empantanaron. Luego vinieron las intimidaciones a los comunicadores de la entidad, incluido el reportero de este semanario coadyuvante en la investigación, Jorge Carrasco, y contra toda la labor de seguimiento informativo desplegada por la revista en el estado sin ley de Javier Duarte.

Javier Duarte se convirtió en referencia de pesadilla para el periodismo en Veracruz.

Para su gobierno, la muerte de periodistas de la entidad tuvo que ver sobre todo con la delincuencia organizada o con sus vidas personales. Nunca consideró siquiera la posibilidad de que esas muertes se hayan derivado del ejercicio crítico del periodismo hacia su gestión y de la descomposición de la vida pública local.

Proceso padeció directa y repetidamente esa descomposición. Nunca había sido tan agraviada. El asesinato de nuestra corresponsal Regina Martínez Pérez, perpetrado el 28 de abril de 2012, fue el primero y gran daño que tuvo bajo la gestión duartista.

Un año después, el reportero que por parte de este semanario investigada el homicidio, Jorge Carrasco, fue amenazado. Y en julio de 2015 ocurrió el asesinato del fotorreportero Rubén Espinosa, también colaborador de la revista, en la Ciudad de México. Él salió de Veracruz por temor a que se cumplieran amenazas en su contra y había sido insistente en la exigencia del esclarecimiento del crimen de Regina.

La administración de Duarte siempre intentó mostrarse afectada por esos hechos. Durante su gestión el propio gobernador buscó a la directiva del semanario para deslindarse en los casos que involucraban directamente a sus periodistas. En una ocasión incluso llegó a las oficinas de la revista en la Ciudad de México acompañado por su asesor José Murat, el exgobernador de Oaxaca.

Fiel a sí mismo, quiso tratar al semanario y a sus periodistas como lo hacía con la prensa que compraba. No entendía de otra manera al periodismo. Hace cinco años, cuando los directivos de la revista, impactados por el asesinato de Regina, fueron a la casa de Gobierno en Xalapa para pedirle cuentas, Duarte intentó la lisonja, el derroche y la ostentación ante la tragedia.

Desde la noche del sábado 28 de abril, cuando Proceso confirmó el homicidio de su corresponsal, cometido en las primeras horas de ese día, Duarte acordó el encuentro con los directivos del semanario al día siguiente en la entidad, pactado para la mañana del domingo 29.

Fueron horas perdidas entre la llegada al aeropuerto de Veracruz y la salida hacia Xalapa. Después de la larga espera, mandó helicópteros de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) para el traslado, pese a la insistencia de viajar por carretera, a sólo poco más de una hora de camino.

A la salida del aeropuerto de Xalapa, una camioneta blindada, escoltada por dos más, llevó a los periodistas a la residencia de los gobernadores de Veracruz, que Duarte se había encargado de ampliar con la compra de las construcciones vecinas porque, decía, la que heredó de Fidel Herrera, su mentor, resultó pequeña para el tamaño de su ambición.

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