Construyen puente en Cuajimalpa sin aval de comuneros, denuncian

Redacción/La Jornada

Foto: Comuneros de San Mateo Tlaltenango, tomada de jornada.com.mx

Ciudad de México. Ante la prisa de las autoridades salientes a nivel federal y local por imponer el puente intervecinal (PIV) en La Venta, delegación Cuajimalpa, pobladores y comuneros denuncian que, de manera arbitraria, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el gobierno capitalino iniciaron la construcción del puente sin el aval de El Contadero y San Mateo Tlaltenango. Los comuneros aseguran que la asamblea agraria no ha otorgado su autorización para la obra en sus terrenos comunales, y se sumaron a El Contadero para de defensa de su territorio ancestral.

La madrugada del pasado 6 de julio, trabajadores contratados por el gobierno iniciaron la obra para sustituir el actual puente de La Venta, consecuencia de la construcción del Tren Interurbano Toluca-Valle de México. Indígenas y vecinos sostienen que no se llegó a ningún acuerdo con la Dirección General de Desarrollo Ferroviario y Multimodal de la SCT, ni como con la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México (CDMX).

“Las autoridades impusieron el proyecto de construcción sin tomarnos en cuenta, no garantizaron solución a nuestras demandas, decían que conocíamos el proyecto de obra del nuevo Puente PIV La Venta cuando no es así, y pretendían que firmáramos para obtener el aval e iniciar la construcción, cuando debía ser consultado a todo el pueblo para su posible autorización de acuerdo al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo”.

A su vez, comuneros del San Mateo Tlaltenango sostienen que su Asamblea General de Comuneros no autorizó la venta ni convenio alguno para que en su territorio las autoridades hagan un área recreativa con concha deportivas, “y mucho menos se ha dado el aval para que se inicie el nuevo Puente PIV La Venta dentro de la propiedad comunal”. Acusan que tanto los representantes como su abogado “han sido cooptados por la SCT para dar un aval ilegal, pues compete sólo a la Asamblea, por lo que decidimos unirnos al El Contadero para defensa del territorio ancestral”.

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Un documento de 1534 descarrila tren interurbano, lo único que queda de aquél “Mover a México”

Foto: Sin Embargo

Por Redacción/Sin Embargo

El Ocotal es un bosque de miles de árboles y tiene dentro de sí al pueblo de San Lorenzo Acopilco, en la Delegación Cuajimalpa de la Ciudad de México. Conforme al plan original, ahí debía construirse la tercera fase del tren interurbano México-Toluca y más de tres mil árboles serían derribados. Pero el comunero Valentín Perea Pérez –de 67 años– desempolvó una copia certificada del título de propiedad primordial de su pueblo que data de 1534 y que está resguardada en el Archivo General de la Nación.

Así, demostró que el bosque le pertenece a la ciudadanía y no al Gobierno. Ahora que el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa, ha anunciado que el trazo será modificado para evitar dañar a ese ecosistema, el comunero duda. “No nos consta que el Gobierno haya parado el proyecto. Así que no confiamos”, exclama en entrevista con SinEmbargo.

Ciudad de México, 13 de julio (SinEmbargo).- Desde su más remoto recuerdo, la familia de Valentín Perea Pérez ha vivido en San Mateo Tlaltenango, uno de los cinco pueblos de la Delegación Cuajimalpa, en la Ciudad de México, que está rodeado por el bosque El Ocotal. En marzo pasado, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) le otorgó la licitación a la empresa Equivent y en junio se inició la tala de cientos de árboles, a la altura de la caseta La Venta, considerada área de conservación ecológica.

El Gobierno federal quería construir ahí la fase tres de la vía ferroviaria del tren interurbano México-Toluca, el único proyecto de movilidad sobre rieles que sobrevivió en la administración de Enrique Peña Nieto. Los otros, el México-Querétaro y el Transpeninsular, fueron suspendidos debido al recorte de 124.3 mil millones de pesos del Presupuesto de Egresos de la Federación en el plan de austeridad de 2015.

Pero los comuneros de San Mateo Tlaltenango siempre se opusieron al tren porque pensaban que los miles de árboles de El Ocotal estaban en peligro. Y cuando buscaron con qué defenderse, Valentín Perea Pérez –de 67 años– desempolvó una copia certificada del título de propiedad primordial del bosque que data de 1534 y que está resguardada en el Archivo General de la Nación. Desde hace dos años la ha llevado consigo. La ha presentado en el Congreso de la Unión y en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). La ha mostrado en conferencias de prensa. Así ha sostenido que El Ocotal es de los comuneros.

Ahora que el Jefe de Gobierno de la capital del país, Miguel Ángel Mancera, ha anunciado que el trazo será modificado para evitar la tala de tres mil 300 árboles, Valentín Perea Pérez duda.

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