Electrochoques, violaciones y golpes: la realidad en hospitales de salud mental en México

Andrea Vega/Animal Político

Un informe de la asociación civil Documenta muestra que el país sigue anclado en un modelo de salud mental que privilegia el internamiento y los abusos.

Imagen: Cencos

Mientras otros países como Argentina y Perú han transitado a modelos de atención a la salud mental más comunitarios y humanizados, en México todavía prima un sistema “maniconial”, en el que hay instituciones donde aún se usan los electrochoques, los internos entran contra su voluntad, hay violaciones sexuales, golpes y demás tipos de abuso. 

Así lo muestra el informe de la organización civil Documenta, titulado “¿Por razón necesaria? Violaciones a los derechos humanos en los servicios de atención a la salud mental en México”.

En el documento se señala, por ejemplo, que la respuesta institucional en el país frente a los problemas de salud mental ha tenido como eje de atención el hospital monovalente, y como estrategia la institucionalización y la segregación. 

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Cámara de Diputados cancela discusión sobre iniciativa de salud mental, habrá parlamento abierto

Redacción/Animal Político

Debido a la presión de las organizaciones de la sociedad civil y ante la insistencia de discutir el dictamen, la Cámara de Diputados informó que se realizará un Parlamento Abierto el próximo 9 de noviembre.

Imagen tomada de @DocumentaAC

La Cámara de Diputados canceló este jueves la discusión de la comisión de salud sobre el nuevo predictamen sobre salud mental y adicciones, ahora, el proyecto se discutirá el próximo lunes 9 de noviembre.

Debido a la presión de las organizaciones de la sociedad civil y ante la insistencia de discutir el dictamen, la Cámara de Diputados informó que se realizará un Parlamento Abierto sobre el tema de salud mental, y así conocer más opiniones.

Este parlamento se realizará de manera virtual el lunes 9 de noviembre.

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Estrés de familias de desaparecidos, ligado a problemas de psicoinmunidad

Fernando Camacho Servín/La Jornada 

Foto: Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México

Ciudad de México. Para los familiares de las miles de personas desaparecidas que hay en México no hay lugar a dudas: es posible enfermar gravemente y hasta morir debido a la angustia, la incertidumbre y la tristeza que les genera la ausencia de sus seres queridos.

Sin embargo, aunque existen muchas historias que demuestran el grave impacto en términos de salud que generan las desapariciones en el seno familiar, en muchas ocasiones las autoridades del país se han negado a pagar los tratamientos médicos que requieren los afectados, con el argumento de son muy costosos o no se puede comprobar que sus dolencias “estén relacionadas con el hecho victimizante”.

Ante dicho panorama, expertos y organizaciones civiles han destacado que el dolor emocional es sin duda uno de los factores que desencadenan el surgimiento de cáncer, diabetes y otros padecimientos graves, y piden una estrategia en donde cada caso se estudie, pero no con un enfoque judicial restringido, sino considerando la naturaleza “multicausal” de diversas enfermedades.

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Difusión de videos sobre Covid-19 y salud mental en mazateco

La Minuta/Desinformémonos

Imagen tomada de Desinformémonos

La Dra. Yajaira Martínez realiza un ejercicio importante de difusión en mazateco sobre la COVID-19 y medidas de prevención. En sus vídeos en su cuenta de facebook habla sobre qué es el coronavirus y medidas para que no se propague y sobre la visión de la niñez ante el coronavirus.

En otros videos explica la importancia del termómetro y hace un llamado para que permitan que se use el termómetro infrarrojo tomando en consideración los mitos que han surgido en torno a este. En otro vídeo, habla sobre el oxímetro y cómo utilizarlo como medida de seguimiento ante un posible contagio.

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Esta herramienta busca atender a jóvenes con depresión por la pandemia

Redacción/Animal Político

La iniciativa está a cargo del Instituto Mexicano de la Juventud, con un grupo de 300 personas de entre 20 y 29 años que fueron capacitadas para recibir las peticiones de ayuda vía WhatsApp.

Foto tomada de Twitter @SSalud_mx

El gobierno de México presentó la tarde de este lunes 27 de julio una iniciativa para atender situaciones de violencia en el hogar durante el confinamiento, y para brindar atención psicológica ante posibles episodios de ansiedad o depresión, que se estén produciendo durante esta pandemia de Covid 19.

La iniciativa, a cargo del Instituto Mexicano de la Juventud, está enfocada en atender prioritariamente a adolescentes y jóvenes, y funciona de la siguiente manera: la persona que necesite ayuda puede enviar un mensaje de WhatsApp con la palabra ‘CONTACTO’ al número 55 72 11 20 09.

Al otro lado del mensaje, las autoridades de Salud explicaron hoy que hay un grupo de 300 personas jóvenes, de entre 20 y 29 años, que previamente fueron capacitados en temas de salud mental, primeros auxilios psicológicos, identificación de casos de violencia con perspectiva de género, e intervención de crisis.

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Presentará PT cuestionada iniciativa de ley de salud mental

Fernando Camacho Servín/La Jornada

Imagen tomada de Twitter @DocumentaAC

En el marco del periodo extraordinario de sesiones del Congreso, el próximo miércoles 29 de julio la senadora petista Geovanna Bañuelos presentará en la Cámara Alta una iniciativa de Ley General de Salud Mental que ha sido repudiada por diversas organizaciones civiles y personas con discapacidad sicoemocional, por considerar que se trata de un proyecto “discriminatorio y retrógrada” que únicamente oficializa algunas de las malas prácticas en este terreno que ya existen en la actualidad. 

La mencionada iniciativa fue presentada por vez primera el 29 de noviembre del año pasado por la bancada del PT en el Senado. El texto fue turnado a las comisiones unidas de Salud y Estudios Legislativos, las cuales aprobaron el dictamen el 24 de marzo de 2020, ante la inconformidad de colectivos civiles que pidieron que dicho proyecto no avanzara. 

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Se cumple un año de la audiencia sobre salud mental ante la CIDH y la situación no mejora en México

 

 

 

En octubre de 2018 tuvo lugar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la audiencia temática “Política de drogas y denuncias de prácticas violatorias de derechos humanos del modelo de atención a la salud mental en México”, presentada por Documenta con el respaldo de un amplio número de organizaciones y expertos en la materia.

Durante la audiencia el Estado mexicano asumió ciertos compromisos para acabar con estas violaciones. En concreto, manifestó su compromiso de crear un grupo de trabajo con el Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, dichos avances no se han producido. Nos preocupa de manera especial que después de la audiencia México vivió un cambio de régimen, lo cual parece constituir un factor de riesgo para que los compromisos adquiridos entonces se asuman como propios y se implementen de manera adecuada. En ese sentido, la nueva administración debe tomar acciones inmediatas y no relegar a un segundo plano el tema de salud mental.

A continuación, se presentan los puntos más destacados de la audiencia:

  • El Estado admitió graves violaciones en el sistema de salud mental

Durante la audiencia el Estado reconoció que en centros de salud mental en México siguen aconteciendo violaciones de suma gravedad para las personas internas. La Secretaria Técnica del Consejo Nacional de Salud Mental señaló que en muchos lugares “degradantes e inhumanos” se están violando los derechos humanos, donde a los internos “los aíslan, los sujetan, donde hay violaciones sexuales, donde los sobremedican, donde no tienen que comer”[1]. 

  • El Estado no respondió a ninguna cuestión planteada por la CIDH

Las comisionadas preguntaron al Estado, entre otras cuestiones, sobre los mecanismos de control y supervisión de centros públicos y privados de salud mental, sobre las medidas para identificar, investigar y sancionar actos de tortura en estos espacios o sobre los desafíos que enfrenta México para transitar de un modelo abusivo a uno garantista.

Sin embargo, el Estado no respondió a ninguna pregunta de las comisionadas. Únicamente hizo afirmaciones genéricas sin relación alguna con la información solicitada.

  • El Estado sostuvo que México está en un proceso de transformación en materia de salud mental

La representación del Estado reiteró durante su intervención que las graves violaciones a los derechos de las personas que reciben atención a la salud mental en México son una realidad cada vez más marginal gracias al cambio de modelo de atención.

Contrario a lo expuesto por el Estado, se puede afirmar que en México no existe un proceso de transformación de los servicios de salud mental en términos de derechos humanos. Como fue remarcado por los peticionarios, el actual modelo (conocido como Modelo Miguel Hidalgo) empezó a implementarse en el año 2000, es decir, hace casi 20 años. En este tiempo, las violaciones se han perpetuado.

En primer lugar, la Ley General de Salud (“LGS”) regula insuficientemente la salud mental y no prohíbe los internamientos y tratamientos involuntarios. Tanto la LGS como leyes secundarias en materia de atención psiquiátrica y tratamiento de adicciones autorizan los ingreso y tratamiento forzado por motivos supuestamente de seguridad y no de salud[2]. Esto representa una violación al derecho a la capacidad jurídica de las personas usuarias.

En segundo lugar, los servicios de atención a la salud mental se basan en un modelo institucionalizador, pese a que desde 1990 la Convención de Caracas estableció que se debían priorizar los servicios de salud mental fuera de un modelo psiquiátrico. Para conseguirlo es necesario fortalecer la atención primaria, es decir, la que se ofrece en los servicios generales de salud. Sin embargo, en México, los hospitales psiquiátricos y el tratamiento farmacológico son las figuras centrales[3]. Muestra de esto es que el 80% del presupuesto asignado a la salud mental está destinado a estas instituciones[4].

Tan esto es cierto, que:

  • En los últimos 7 años han aumento un 18% los hospitales psiquiátricos públicos[5].
  • Siguen faltando alternativas a los hospitales psiquiátricos. En el año 2013 por cada centro de salud mental había 5.75 hospitales psiquiátricos[6]. Por cada 100.000 habitantes había 0.5 centros de atención ambulatoria, 0 centros de atención diurna y 0.007 centros comunitarios[7].
  • Los pocos servicios de salud mental que se ofrecen son inaccesibles geográfica y económicamente. Solamente 145 usuarios por cada 100.000 habitantes son atendidos en unidades médicas abiertas[8].

Por otro lado, está el problema del estigma. En México las personas usuarias de drogas y con discapacidad son vistas como potenciales delincuentes y peligrosas, y con base en esa preconcepción se justifica todo tipo de discurso discriminatorio. De hecho, México ocupa las primeras posiciones a nivel mundial en prevalencia de percepción de estigma hacia las personas con algún tipo de condición mental. Según datos analizados de la OMS, el 21% de las personas entrevistadas con alguna condición consideraba ser víctima de estigmatización por haberse sentido avergonzado o discriminado[9].

Por todo lo anterior, nos reafirmamos en la necesidad de que el ESTADO tome las siguientes acciones:

  1. Inicie un proceso de reforma de la Ley General de Salud que involucre a organizaciones representantes y personas usuarias; y que formalice un grupo de trabajo que tenga la misión de adecuar el marco normativo, las políticas públicas y los programas a los compromisos internacionales asumidos por el Estado.
  2. Regule, profesionalice y supervise los centros de atención privados que se encuentran operando fuera de la normativa, ya que las violaciones cometidas en estos centros son también responsabilidad del Estado mexicano.
  • Incremente el financiamiento de operación e inversión de salud mental, ya que actualmente únicamente el 2% del presupuesto asignado a la salud se destina a la salud mental, y que el mismo sea utilizado en un plan de desinstitucionalización y creación de servicios en la comunidad.
  1. Implemente una estrategia de desinstitucionalización con plazos concretos que prevea la puesta en marcha de servicios de atención a la salud mental comunitarios y de primer nivel que asegure la vida independiente de los usuarios, tal como recomendó el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
  2. Autorice a los peticionarios a ingresar a los centros de salud mental y que les permita hacer un diagnóstico sobre los retos y oportunidades para implementar estrategias que mejoren el respeto de los derechos humanos de las personas internas.

 

[1] Las citas textuales son extractos de la intervención del Estado. Pueden consultarse en el video de la audiencia: https://www.youtube.com/watch?v=Oo3OhrJokMk (minutos 22:00 – 31:00).

[2] Ibidem, artículo 193 bis 

[3] Berenzon Gorn, S., Saavedra Solano, N., Icaza, M. M., Elena, M., Aparicio Basaurí, V., & Galván Reyes, J. (2013). Evaluación del sistema de salud mental en México: ¿hacia dónde encaminar la atención? Revista panamericana de salud pública, 33, p. 255

[4] Ibidem, p. 254

[5] Cálculo obtenido de la comparación de datos entre OMS (2011). Informe sobre sistema de salud mental en México, p. 16; y los datos ofrecidos por el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura de 2018.

[6] OPS (2013). Informe regional sobre los sistemas de salud mental en América latina y el Caribe, p. 34

[7] Ibidem, p. 35

[8] Ibidem, p. 22

[9] Alonso, J., Buron, A., Bruffaerts, R., He, Y.,… and the World Mental Health Consortium. (2008). Association of Perceived Stigma and Mood and Anxiety Disorders: Results from the World Mental Health Surveys. Acta Psychiatrica Scandinavica, 118(4), tabla 1.

Existiendo, orgullosamente, desde la locura

Víctor Lizama, facilitador de justicia para personas con discapacidad de Documenta

Los días 26 y 27 de julio tuvieron lugar en la Ciudad de México dos actividades de trascendencia para la comunidad que trabaja por los derechos en salud mental y en discapacidad, particularmente la psicosocial: el Primer foro mexicano de personas expertas por experiencia en salud mental y la Primera marcha del orgullo loco. Las actividades fueron gestionadas por SinColectivo, agrupación plural mexicana de personas expertas por experiencia, y por activistas en salud mental, derechos humanos, educación, arte y cultura loca.

México es un país en el que lo que se entiende por salud mental y cómo abordarla no han sido materia de debate público, por lo que ha predominado el enfoque de la psiquiatría biologicista y su consecuente implicación en el condicionamiento del ejercicio de derechos de las personas usuarias de los servicios.

La crítica a este estado de las cosas no ha pasado del campo académico y a lo más, a activistas por los derechos humanos. Las grandes ausentes, incluso en estos espacios críticos, han sido las propias personas diagnosticadas por la psiquiatría: locas, locos, neurodivergentes, personas usuarias, exusuarias y sobrevivientes de la psiquiatría, y personas con discapacidad psicosocial.

Las marchas del orgullo loco surgen en países occidentales, reivindicando el derecho a la locura desde los propios colectivos que han recibido la etiqueta diagnóstica de la enfermedad o trastorno mental, denunciando las prácticas de la psiquiatría y la patologización y criminalización que sufren las personas usuarias de los servicios: personas vulneradas en sus derechos, excluidas, abandonadas, violentadas por su divergencia psicosocial, por no adaptarse a lo socialmente exigido y normal, por no ser productivas; reducidas al simple rol de pacientes que deben tener conciencia de enfermedad y apego al tratamiento, que deben estar bajo medicación, así sea ésta impuesta, para contener potenciales peligros para sí mismas o para las demás, y para contener la cronicidad y degeneración asociada a la enfermedad.

 

SinColectivo es una agrupación de identidades y activismos diversos, más allá de cualquier diagnóstico o decisión sobre la salud mental de cada una de las personas integrantes. Hay personas usuarias, quienes se afirman desde los principios de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad como personas con discapacidad psicosocial, personas locas o neurodivergentes, personas sobrevivientes o en proceso de desmedicalización.

A partir del encuentro de esta diversidad en un colectivo es que surgen dos propuestas: un foro en el que una comunidad se hace visible y se expresa de viva voz como experta  por experiencia, y no solo en el ámbito de la salud mental, sino también como profesionistas cuya condición les ha llevado al activismo; y una marcha que convoca a la sociedad –en especial a quienes han vivido la marginación y el estigma–,  a evidenciar  la exclusión y patologización que vive el colectivo de quienes han sido diagnosticados por la psiquiatría, cuestionando la propia definición de salud y enfermedad.

SinColectivo, de esta forma, vinculó la reflexión y el diálogo con la denuncia y la manifestación. Foro y marcha fueron espejos en los que quienes nos reconocemos como parte de este colectivo, nos miramos y decidimos andar juntas y juntos. Existiendo, orgullosamente, desde la locura.