CIUDAD DE MÉXICO (apro).– México se mantiene como el país más letal para periodistas en América Latina, con un nivel de mortalidad equivalente al de Siria, que se encuentra en estado de guerra, resalta el informe mundial anual de Reporteros Sin Fronteras.
El documento, que registra las agresiones a la prensa del 1 de enero al 1 de diciembre de 2019, destaca que, de los 49 asesinatos a periodistas, 29 (59%) ocurrieron en zonas de paz, y 10 de ellos en México, que mantuvo el mismo número de comunicadores ejecutados que el año anterior.
México, que registró el mismo número de ejecuciones de periodistas que en Siria, acumula el 71.4 % de los asesinatos de comunicadores en América Latina, donde en 2019 ocurrieron 14 homicidios: 10 en México, 2 en Honduras, 1 en Colombia y 1 en Haití.
Al señalar que la región “sigue siendo una región particularmente inestable y peligrosa para los profesionales de la información”, RSF asienta en su informe que “se ha convertido en una zona tan letal para los periodistas como el Oriente Medio azotado por sus conflictos fraticidas”.
El secretario general de la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), Christophe Deloire, sostuvo ayer una reunión oficial con el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, en la que anunció que dicho colectivo acudió a la Corte Penal Internacional (CPI) por los crímenes cometidos en México contra periodistas entre 2006 y 2018.
Durante el encuentro que sostuvo con el funcionario, Deloire le hizo saber que la organización está preocupada porque en México siguen ocurriendo numerosos asesinatos de periodistas y actos de violencia contra reporteros.
El país, dijo, sigue siendo uno de los más peligrosos del mundo para la prensa, por lo que RSF exhortó a las autoridades mexicanas a considerar la justicia en estado de emergencia, y recomendó que se ponga en marcha lo antes posible un ambicioso plan de lucha contra la impunidad.
También lo incitó a que México respete los compromisos internacionales en lo que se refiere a la protección de periodistas. La delegación de RSF había previsto con anticipación una reunión confirmada con el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero sin explicación por parte de Presidencia, esto no ocurrió.
Mediante la plataforma Media Ownership Monitor (MOM), la organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Centro de Comunicación Social (Cencos) exhibieron públicamente los intereses económicos y políticos de 42 medios de comunicación en México, 24 de los cuales concentran casi el 50% de la publicidad oficial.
En conferencia de prensa, Emmanuel Colombie y Christian Mihr, representantes de RSF, así como Ixchel Cisneros, directora de Cencos, y los investigadores Nube Álvarez y Salvador Frausto, presentaron este jueves MOM-México, una plataforma que permite analizar cómo “la alarmante concentración de propiedad de los medios va a mano con la notoria inseguridad que viven los periodistas en México, muchos de los cuales ni siquiera pueden vivir de sus sueldos precarios”.
Tras señalar que el proyecto en México fue financiado por el Ministerio de Cooperación Económica de Alemania, Mihr consideró que los niveles de concentración comparados con el nivel de violencia que durante los últimos años ha registrado el medio periodístico resultan sumamente preocupantes.
“Es un escándalo ver que la industria de medios acá en México es una industria tan exitosa en términos económicos, pero vemos un asesinato ayer, el de Leobardo Vázquez, hay tantos otros asesinatos que hemos observado en este país, que esta industria no es capaz de garantizar la protección y la seguridad de sus periodistas”, apuntó.
Para el representante de RSF de Alemania, ante los altos niveles de impunidad no sólo se tienen que reforzar los instrumentos del Estado, como “el Mecanismo de Protección (de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas) y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, que se pueden mejorar; pero también la industria tiene una responsabilidad con los periodistas”.
Colombie apuntó que la plataforma, que ya fue aplicada en 13 países, permite advertir que “en México el sector de los medios está en pleno desarrollo, eso contrasta totalmente con la situación de precariedad y peligro en la que se encuentran numerosos periodistas”.
Al destacar que, dada la violencia sobre el gremio, RSF ha integrado a México como una de sus prioridades, el director de la organización en América Latina señaló que contrastes como los observados ocurren en “los estados más peligrosos (para la prensa) como Guerrero, Chihuahua, Tamaulipas, Sinaloa, Oaxaca y Veracruz”.
El MOM-México, destacó, permite observar el “círculo vicioso” en que caen algunos medios de comunicación pequeños de los estados de la república, que pretendiendo ser independientes “dependen de la publicidad oficial, lo cual es muy preocupante, ver cómo si los medios son demasiado críticos, no pueden sobrevivir, sobre todo en estados corruptos”.
En 2017, 65 periodistas han sido asesinados en el mundo, de los cuales en México se registran 11 casos, sólo un por debajo de Siria (12), lo que lo convierte en el país que no está en guerra más peligroso para quienes ejercen esta profesión.
Siria, como lo ha sido en los últimos seis años, es la nación más mortífera para los periodistas, de acuerdo con el reporte anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF).
La organización destacó que en México la presencia de los cárteles del narcotráfico y la corrupción de los políticos son temas que abordan los periodistas y los hacen blanco de amenazas, agresiones o asesinatos como ocurrió con Javier Valdez Cárdenas en Culiacán, Sinaloa, en mayo pasado.
RSF lamentó que tanto el caso de Valdez como de otros 10 periodistas mexicanos que pagaron con su vida su trabajo informativo sigan impunes, debido a la corrupción que se presenta en el país.
A nivel global, después de Siria y México, los países con más periodistas asesinados son Afganistán (9), Irak (8) y Filipinas (4).
De los 65 periodistas muertos en 2017, 50 eran profesionales, 7 eran ciudadanos que realizaban labores informativas y 8 eran colaboradores de los medios de comunicación. Pese a la cifra, RSF destacó que comparado a los casos de 2016 hay 18% menos de periodistas asesinados.
“26 de ellos perdieron la vida cuando ejercían su labor informativa, víctimas colaterales en lugares muy peligrosos (bombardeos, atentados, etc.); 39 fueron asesinados de manera intencional, debido a su trabajo de investigación, que afectaba los intereses de las autoridades políticas, religiosas, económicas o de grupos criminales.
La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) condenó la desaparición del periodista Salvador Adame en Nueva Italia, Michoacán, y exigió a las autoridades su pronta aparición y sanción a los responsables, pues desde el 18 de mayo no se tiene información sobre el director del Canal 6TV.
“Salvador era conocido por su postura crítica frente a las autoridades locales. Desde hacía varios años había dejado de cubrir temas relacionados con la violencia y el crimen organizado, debido a las presiones y amenazas de los cárteles de la región”, destacó la organización.
La esposa del periodista, Frida Urtiz Martínez, declaró que hasta la fecha la familia no ha recibido ninguna respuesta por parte del gobierno sobre la evolución de la investigación del secuestro, a pesar de que la Procuraduría General de Justicia del estado confirmó que ya tomó todas las medidas para localizar a Adame, señaló RSF.
Ante la desaparición de Adame Pardo, quien es el quinto periodista desaparecido en el estado de Michoacán desde 2006, la organización aseguró que las autoridades deben trabajar hasta localizarlo, castigar a los responsables y “también deben otorgar medidas de protección a la familia del periodista lo antes posible”, aclaró Emmanuel Colombié, director del Despacho América Latina de RSF.
En el 2006 también desapareció José Antonio García Apac y en 2008 Mauricio Estrada Zamora, mientras que en el 2009 la víctima fue María Esther Aguilar Cansimbe, y en 2010 Ramón Ángeles Zalpa.