39 gobiernos resaltaron hoy la crisis de desaparición de personas que vive México

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM)

  • El gobierno mexicano debe aceptar e implementar de manera urgente las 39 recomendaciones recibidas hoy en el marco del Examen Periódico Universal realizado en Ginebra, Suiza.

  • Desafíos como la implementación completa de la Ley General sobre desapariciones, la búsqueda efectiva, la identificación forense y la lucha contra la impunidad fueron reiteradamente mencionados.

  • Instamos a una colaboración transparente y efectiva entre el gobierno mexicano, los 39 gobiernos interesados y los colectivos de familiares de personas desaparecidas.

Las familias que conformamos el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM) agradecemos la solidaridad recibida hoy de parte de los gobiernos de Alemania, Argentina, Austria, Bahrein, Bélgica, Cabo Verde, Canadá, Chequia, Chile, Croacia, Djibouti, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Ghana, Irlanda, Italia, Jordania, Luxemburgo, Montenegro, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Pakistán, Paraguay, Perú, Portugal, Rumania, Rusia, Samoa, Suecia, Suiza, Túnez, Ucrania, Uruguay y Venezuela.

Todos ellos realizaron recomendaciones cruciales para que México atienda la crisis de desaparición de personas. Las recomendaciones más reiteradas versaron sobre la implementación completa de la Ley General sobre desapariciones, la búsqueda efectiva, la identificación forense y la lucha contra la impunidad. Se mencionó la necesidad de un Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas que sea confiable y transparente. Se recomendó garantizar la participación de las familias de manera genuina. Frente a las recomendaciones de 39 países, exigimos al gobierno mexicano medidas concretas, efectivas y urgentes para resolver la crisis de desapariciones en nuestro país.

La delegación del gobierno mexicano mencionó cuestiones como la implementación de las recomendaciones del Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas y la realización del “censo” de personas desaparecidas. Sobre ambos temas hemos realizado propuestas que deberían ser tenidas en cuenta.

En el Examen anterior, realizado en 2018, 30 países se habían pronunciado sobre la desaparición de personas. El aumento del 30% registrado hoy refleja una creciente preocupación internacional. Por ello, alentamos al gobierno de México y a los 39 gobiernos extranjeros a establecer diálogos específicos, con nuestra participación activa, para asegurar la implementación efectiva de las siguientes medidas clave:

  • Dar certeza, credibilidad y metodología clara al Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, atendiendo todas las deficiencias identificadas en el “censo” de personas desaparecidas.

  • Participación activa de las familias en la formulación y ejecución de políticas e instituciones relacionadas con la búsqueda de personas desaparecidas.

  • Fortalecimiento y coordinación de las instituciones dedicadas a la identificación forense, incluyendo el apoyo de la cooperación técnica internacional.

  • Lucha decidida contra la impunidad que gozan los perpetradores.

  • Reactivar y dar una ruta clara a los trabajos sobre las recomendaciones que realizó el Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas, que incluya el diálogo y participación de las familias.

¡Sin las familias no!

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM)

Conformado por más de 86 colectivos de 25 estados de la República Mexicana y de 3 países de Centroamérica

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¡Sin las familias, no! A seis años de la Ley de Desaparición, la lucha por verdad y justicia para nuestros seres queridos continúa

Imagen: MNDM

 

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM)

  • Conmemoramos el sexto aniversario de la Ley de Desaparición, nacida de la valentía y determinación de las familias de personas desaparecidas.

  • Nuestra lucha moldeó esta ley. Enfrentando violencia e indiferencia por parte de las autoridades, nos unimos bajo el lema”¡Sin las familias, no!», exigiendo ser parte integral de la búsqueda e identificación de nuestros familiares.

  • Demandamos a los gobiernos federal y locales que reafirmen su compromiso con los principios de la Ley General de Desaparición y reconozcan la magnitud de nuestra tragedia, así como nuestro conocimiento y aporte histórico.

Hoy, 16 de enero de 2024,  se cumplen seis años  de la vigencia de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada, A partir de esta legislación esencial, se estableció el Sistema Nacional de Búsqueda, un logro significativo de nuestra lucha. Durante estos seis años, las familias de personas desaparecidas hemos trabajado con tenacidad, coraje, y a menudo, desesperación, colaborando estrechamente con los gobiernos federal y estatal para crear y operar instituciones dedicadas a la búsqueda de nuestros seres queridos.

Sin embargo, nos encontramos ahora en un momento crítico. El gobierno federal está desmantelando las estructuras que creamos para enfrentar esta crisis, una crisis que sigue desgarrando el tejido social, creando incertidumbre, temores de retrocesos y una sensación de desdén hacia las víctimas de desaparición de este país. Algunos ejemplos de estas acciones victimizantes son:

  • La realización de un “censo” carente de transparencia, metodología, y consulta con las familias y la sociedad, que permita dar credibilidad a los datos presentados. El “censo” es un claro intento de debilitar al Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, establecido por la Ley General y sostenido por las fiscalías y las comisiones de búsqueda estatales. La opacidad gubernamental en esta iniciativa, particularmente en un contexto electoral, sugiere un despropósito: manipular las cifras de desaparecidos, minimizando así la gravedad de la situación.

  • La significativa reducción de personal en la Comisión Nacional de Búsqueda, y en el Centro Nacional de Identificación Humana, sin un diagnóstico público y un plan de trabajo claro, demuestra una falta de preparación y visión para el futuro. 

  • La escasa disposición política para entablar diálogo y consulta con las familias de personas desaparecidas, lo que evidencia un menosprecio hacia ellas, contraviniendo el principio fundamental de la Ley General que enfatiza ‘¡Sin las familias, no!

La promulgación de esta legislación no fue un acto espontáneo ni una iniciativa proactiva del gobierno mexicano. Al contrario, surgió como resultado de una presión social intensa y las propuestas concretas generadas por la acción política organizada de las familias de personas desaparecidas, muchas de ellas articuladas en el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México. Esta ley es una respuesta directa a la inacción de las autoridades en la búsqueda y esclarecimiento de los casos de nuestros seres queridos.

En el contexto de los recientes cambios gubernamentales, es crucial recordar los orígenes de la Ley General, forjada en nuestra incansable lucha y demanda de justicia.  Frente a un clima de violencia y criminalidad, y ante la indiferencia y pasividad de las autoridades en establecer mecanismos efectivos de búsqueda e identificación, las familias organizadas nos levantamos para proclamar el principio de “¡sin las familias, no!” Este lema simboliza nuestra exigencia de ser partícipes activos en la búsqueda, localización e identificación de nuestros familiares, reconociendo nuestra intervención como un derecho fundamental.

La consigna “sin las familias no” implica una demanda a las instituciones de crear mecanismos que fortalezcan la participación y el debate en torno a los derechos de los familiares de personas desaparecidas. El trabajo conjunto es esencial para construir confianza y canales de comunicación sólidos, elementos fundamentales en una democracia. 

Además, esta legislación pretendía ser un reconocimiento oficial de la grave magnitud del problema de las desapariciones en México. La definición de persona desaparecida, piedra angular de la Ley, fue concebida desde una perspectiva amplia, con el objetivo de ofrecer la máxima protección a la vida y la dignidad tanto de las personas desaparecidas, como de sus familias.

Ante los recientes cambios en el Sistema Nacional de Búsqueda, observamos con profunda preocupación y decepción los intentos del gobierno de regresar a debates ya superados, lo que resulta en una revictimización y desvalorización de nuestros esfuerzos. Cuestionar la realidad de las desapariciones es una afrenta a nuestra dignidad y pone en riesgo la vida e integridad de nuestros seres queridos. Nos alarma que, en vez de un Estado comprometido con la búsqueda activa de personas, las instituciones parecen enfocarse en disputar las cifras de desaparecidos.

El diálogo constructivo y la colaboración en la creación de propuestas con las autoridades han sido características distintivas del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM). Sin embargo, este diálogo no puede ser incondicional; debe basarse en el reconocimiento y respeto de nuestra experiencia y conocimiento, con un trato digno y justo.  Si bien entendemos que toda ley o política pública puede mejorarse y debe ser revisada periódicamente, estas revisiones deben priorizar las necesidades de las víctimas y no estar influenciadas por intereses políticos o electorales.

Frente a los cambios políticos en nuestro país, exigimos que los gobiernos federal y locales:

  • Reafirmen su compromiso con los principios que dieron origen a la Ley General. 

  • Que frenen el desmantelamiento de las instituciones creadas para tal fin, 

  • Que mantengan un reconocimiento sin cortapisas de la dimensión de la tragedia que vivimos

  • Que entablen un diálogo que reconozca nuestro conocimiento y aporte histórico a la construcción de una política pública integral para revertir las desapariciones en nuestro país.

  • Exigimos que el Estado Mexicano detalle claramente su plan de trabajo, con plazos y objetivos definidos, para que juntos podamos trazar un camino claro en el abordaje del fenómeno de las desapariciones.

  • Además, solicitamos la transparencia en los perfiles de los nuevos nombramientos en la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y la justificación de los despidos, para brindar tranquilidad y certidumbre a las familias afectadas por este proceso.

Concluimos reafirmando nuestro compromiso con la búsqueda de verdad y justicia. Urgimos a las autoridades a responder con acciones concretas y transparentes, respetando los derechos de las personas desaparecidas y sus familias. 

¡Sin las familias, no!

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM)

Conformado por 86 colectivos de 25 estados de la República mexicana y de 3 países de Centroamérica

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Asciende a 107 mil el número de desaparecidos en México

Foto: Doryan Miguel Alvarez/Cencos

 

Redacción/Desinformémonos

Ciudad de México | Desinformémonos. En México hay al menos 107 mil 201 personas desaparecidas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, que tan sólo en mayo pasado reportó que la cifra superó las 100 mil víctimas.

La mayoría de las víctimas de desaparición se registraron en Jalisco, con poco más de 15 mil víctimas, seguido de Tamaulipas, con 12 mil 400, y del Estado de México, con más de 11 mil 700.

El Registro también indica que desde 1964 a la fecha fueron halladas 158 mil personas que fueron reportadas como desaparecidas; de las cuales 10 mil 952 se encontraron sin vida.

El mes con mayor incidencia fue diciembre de 2021, cuando se hallaron 88 personas sin vida en el país. En total, de noviembre de 2021 a octubre de 2022 se encontraron 640 personas sin vida.

De acuerdo con los datos, entre 2018 y 2022 se localizaron 4 mil 551 cuerpos de personas reportadas como desaparecidas, lo que representa 41 por ciento de todas las víctimas de desaparición halladas sin vida.

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