“FuisteTú” analizó mil 879 auditorías de la cuenta pública 2016 para crear un ranking de las entidades gubernamentales con más posibles irregularidades en el uso de sus recursos.
Ciudad de México, 6 de agosto (SinEmbargo).- En 2016, dependencias de los tres niveles de Gobierno omitieron comprobar el uso de 95 mil 247 millones de pesos, alertó el Colectivo “FuisteTú?”.
De acuerdo con la información de la organización, entre el dinero gastado -y no comprobado- se destaca el financiamiento público local de Chihuahua (10 mil 437 millones), las participaciones federales de Veracruz (7 mil 459 millones), y las participaciones federales de Nuevo León (5 mil 823 millones).
“FuisteTú?” analizó mil 879 auditorías de la cuenta pública 2016 para crear un ranking de las entidades gubernamentales con más posibles irregularidades en el uso de sus recursos.
Para llegar al objetivo, el Colectivo creó un algoritmo automatizado que identifica posibles daños a la hacienda pública.
Entre otras cosas, “FuisteTú?” destacó 4 mil 387 millones de pesos de recursos públicos utilizados sin irregularidades.
El gobierno federal ha seguido una lógica política en la asignación de recursos a programas sociales: da más recursos a los que tienen poco impacto y son opacos, y menos o igual a los que traen mayores beneficios a la población.
A esa conclusión llegó la organización Gestión Social y CooperaciónAC (Gesoc) al presentar los resultados del Índice de Desempeño de los Programas Públicos Federales (Indep).
Los programas con alto nivel de desempeño no tendrán un presupuesto menor al que tuvieron en 2017; Hacienda estima un ligero incremento del 1.55%, pero si se considera el incremento de la inflación que la SHCP estima en 3 puntos porcentuales para el próximo año en realidad habrá un decremento.
En cambio la SHCP propuso un aumento presupuestario promedio de 4.85% a los programas que, de acuerdo con el Indep 2017, tienen un nivel de “desempeño escaso” o que operan en condiciones de opacidad.
Y no son pocos. Gesoc tiene registrados 136 programas sociales del gobierno federal y que en 2017 recibieron 870 mil millones de pesos.
De ese total, 111 programas, que consumen el 60% del presupuesto federal destinado a ese rubro, “no están en condiciones de resolver el problema público que les dio origen, debido a su bajo desempeño u opacidad”.
Aunque son 26 los que Gesoc ubica en lo que llama “la caja negra”, es decir programas que “no proveen la información mínima necesaria para poder estimar su desempeño”.
Su presupuesto no es poca cosa, en 2017 tuvieron 86 mil millones de pesos, prácticamente 10% del total del presupuesto asignado al conjunto de programas sociales del gobierno federal analizados por el Indep. Para 2018 se propone asignarles 90 mil millones de pesos.
Entre esos programas se encuentran los Comedores Comunitarios de la Secretaría de Desarrollo Social; los Operativos para la prevención y disuasión del delito –uno de los que más creció pues tendrá un incremento del 16.5% y un presupuesto de 27 mil 571 millones de pesos– y los Subsidios en materia de seguridad pública de la Secretaría de Gobernación, por mencionar algunos.
Entiendo que después de esta afirmación quieras despotricar en mi contra y decirme todas las barbaridades que se te están ocurriendo, pues la clase política mexicana y en específico los partidos políticos han demostrado ser una rémora que chupa dinero público a borbotones, no rinde cuentas y, regularmente, lo usa para llenar los bolsillos de unos cuantos. Ahí está el caso de las tarjetas Monex, las multas constantes al Partido Verde o los desvíos de dinero público de los estados a las campañas electorales.
Aun así, tenemos que poner en la mesa que la propuesta del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de no recibir dinero público y nada más mantenerse del privado es una pésima idea que desgranaré a continuación.
En principio, tienes que tomar en cuenta que esta iniciativa salió del PRI y ellos pertenecen al dark side, son los malosos que nos han robado y violado los derechos por años, como por ejemplo con el fraude electoral de 1988, la masacre de indígenas en Acteal en 1997, recibir una casa blanca de tu amigo contratista como lo hizo Enrique Peña Nieto y hasta desfalcar a un estado completo como lo ocurrido en Veracruz con el exgobernador Javier Duarte. Así que, no seas inocente: algo se traen entre manos al decir que no recibirán dinero público. Pues no son buena onda, no ven por su país y menos por acabar con la corrupción ya que han sido parte de ella por años, no por nada somos el país más corrupto de América Latina.
Aclarado eso, ahora vamos a la discusión del dinero.
En 2018, los partidos políticos recibirán 6 mil 778 millones de pesos para gasto ordinario y de campaña –más lo que reciban por las elecciones estatales–, el presupuesto más alto de la historia del Instituto Nacional Electoral (INE). Pero ojo, esto no es algo que el INE haya decidido, fueron los mismos partidos y sus representantes en el Congreso quienes lo votaron en la Ley General de Partidos Políticos. En efecto, es un dineral que NO se merecen.
Peeero la solución no es dejar que los partidos políticos se financien con dinero privado, pues en primera los másters para conseguir dinero de privados, dígase de empresarios, líderes sindicales, cuotas partidistas y en ocasiones dinero sucio del crimen organizado o del presupuesto de los estados son los propios priistas. Por ejemplo, actualmente existe una investigación de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales donde investigan a varios candidatos por el presunto uso de dinero ilícito y al exgobernador Javier Duarte también lo investigan por haber desviado recursos públicos para campañas.
** Nota:esto no quiere decir que los otros sean unas blancas palomitas, nada más hay unos que tienen más colmillo que otros**
Muchos aquí dirán: “pues mientras no sea con nuestro dinero que hagan lo que quieran, de todas maneras ya usan dinero sucio”. Pues qué creen: no, esto es una pésima, pésima idea. En un panorama hipotético, digamos que un presidente municipal en Nayarit llega a ese puesto porque tuvo mucho dinero en su campaña y regaló billetes o todos los que votaron por él. Pero resulta que ese dinero salió del crimen organizado, el cual obvio se va a querer cobrar el “favorcito” de alguna manera. O sea, gracias a recibir dinero privado, quienes viven en esa comunidad seguro se verán afectados por deberle un favor al narco.
Otro ejemplo menos radical, un candidato a gobernador recibe millones de una empresa minera, con eso, hace una campañota en su estado y gana. Ahora, le debe un “favorcito” a la empresa, la cual casualmente está involucrada en un escándalo de contaminación de un río local y muerte de varias personas por beber de su agua. De verdad ¿crees que los van a llevar ante la justicia para que paguen por lo que hicieron?
En nuestro país los candidatos y candidatas están acostumbradas a violar la ley y si de por sí al INE le ha costado un trabajal fiscalizar lo que ya reciben de dinero público y privado, con esta iniciativa del PRI les vamos a abrir la puerta para que el cochinero sea mayúsculo.
Entonces, sí, reduzcámosles el presupuesto público y privado al mínimo, únicamente para que puedan operar en un país austero pero no, no dejemos que pase la propuesta priista.
El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, dijo que “preocupa” el tema de la actuación de diversos exgobernadores del país, algunos de los cuales están siendo investigados por delitos como lavado de dinero o corrupción.
“Nosotros no comentamos sobre investigaciones puntuales; sí señalar que es un tema que preocupa en términos generales”, añadió a la pregunta de si el lavado de dinero debe ser delito grave y si se investiga al exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, por ese ilícito.
El funcionario federal consideró lo anterior al ser entrevistado en el marco de la entrega de la tercer emisión del “Premio Nacional de Investigación: Impulso al desarrollo de las finanzas estatales”, donde el rector de la UNAM, Enrique Graue, reprobó la actuación de muchos exgobernadores:
“México necesita tener nuevas esperanzas de crecimiento y desarrollo que abatan la lacerante desigualdad social que tenemos. Necesita orden en sus finanzas públicas y honestidad en el manejo de recursos (…) El hecho de que más de una decena de gobernadores estén acusados de corrupción, de desvío de recursos o de lavado de dinero es inaudido, indignante e inadmisible, por eso estamos aquí, porque entendemos la importancia de promover y reconocer proyectos y modelos innovadores de gestión de finanzas estatales encaminadas a su eficiente y responsable manejo de los recursos públicos”, destacó el rector de la UNAM.
Al término del evento, Meade Kuribreña dijo que sobre este tema, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es muy cuidadosa de acompañar a las autoridades de procuración de justicia de los diferentes niveles de gobierno.