Uno de cada dos mexicanos con discapacidad vive en situación de pobreza

Bárbara Anderson/Yo También/Animal Político

Comparando los reportes de Coneval 2018 versus 2020, hubo un aumento de casi 1%. Y se mantiene la desigualdad: en promedio, las personas con discapacidad en situación de pobreza es 6% superior al de las personas sin discapacidad.

Hoy, 4.1 millones de mexicanos con discapacidad viven en situación de pobreza. Esta cifra representa a 49.5% de esta minoría. Sí, casi 1 de cada 2 mexicanos.

El dato se desprende del último reporte Medición de Pobreza 2020 que publica cada dos años el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Si bien es cierto que ya sabemos -según el último Censo 2020 del Inegi– que el total de personas con discapacidad en nuestro país es mayor a esa cifra (se identificaron 20.8 millones de personas), debido a los cambios en las metodologías y las encuestas del Inegi, Coneval debió hacer adecuaciones para poder comparar cifras interanuales que han cambiado de metodología.

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Las trabajadoras sexuales trans de la CdMx exigen acabar con la violencia y la discriminación

EFE/Sin Embargo

Kenya Cuevas, activista trans y directora de la ONG Casa de las Muñecas Tiresias. Foto: Roberto Escobar, EFE.

Discriminación, violencia, drogas, abusos, pobreza e infecciones de la transmisión sexual son algunos de los obstáculos que día día se encuentran las trabajadoras sexuales trans en la Ciudad de México.

México, 20 nov (EFE).- Acostumbradas a sobrevivir día a día, las trabajadoras sexuales trans de Ciudad de México exigen su reconocimiento para acabar con la violencia que les rodea y evitar así ser parte de una cifra escalofriante: su esperanza de vida promedio es de 35 años.

“¡Es un hombre!”, gritan burlones un grupo de chicos desde un vehículo en marcha, mientras pasan por Puente de Alvarado, una importante avenida del centro de la ciudad.

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Más de un millón de menores de edad no pueden ir a la escuela por pobreza: Coneval

Redacción / Animal Político

Al iniciar el sexenio de Andrés Manuel López Obrador el panorama de la educación es poco alentador: las deficiencias en los servicios educativos que van desde deficiente infraestructura hasta falta de mobiliario, agua o internet, repercuten en el nivel de aprendizaje y contribuye a “reproducir o profundizar las desigualdades de origen”en el país.

Así lo concluye el Estudio Diagnóstico del Derecho a la Educación 2018, publicado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) este lunes 3 de diciembre.

Además, aunque la educación sea un derecho establecido en la Constitución y el Estado otorgue el servicio de manera gratuita, más de un millón de menores de edad no asisten a la escuela porque viven por debajo de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), lo que representa 13.2% de niños y jóvenes en edad escolar. La mayor tasa se encuentra entre jóvenes de 15 a 17 años con 35.2%  y le sigue los niños de entre tres y cinco años, con una tasa de 22.5%.

Respecto a la accesibilidad económica, se identificaron mayores barreras en el nivel medio superior, pues en el ciclo escolar 2016-2017, 12.8% de los alumnos en este nivel, abandonó sus estudios.

Entre las principales razones de deserción escolar en medio superior reportadas en 2012 se encuentran: falta de dinero (36.4%); le disgustaba estudiar (7.8%); consideraba más importante trabajar que estudiar (7.2%); problemas para entender a los maestros (7.1%); se embarazó, embarazó a alguien o tuvo un hijo (4.7%); y se casó (3.4%).

El estudio concluye que si bien el artículo Tercero Constitucional establece que toda persona tiene derecho a la educación, la evidencia presentada muestra que el acceso, permanencia, trayectoria y aprovechamiento “están fuertemente ligados a las barreras de acceso” debido a su condición económica, indígena, situación de discapacidad, embarazo o maternidad o lugar de residencia.}

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Fue un mal año. No, menos, como seis: la evaluación de Fundar al gobierno de Peña

Redacción/Animal Político

Este miércoles, el Centro de Análisis e Investigación Fundar presenta su balance de la administración federal que concluye este viernes, en el que destaca cuatro grandes fracasos: combate a la corrupción; derechos humanos; reducción de la pobreza y una reforma energética que vulneró a los pueblos indígenas.

Imagen: Fundar

Fracasos, deudas, batallas perdidas y promesas insostenibles: así resume la organización Fundar el gobierno de Enrique Peña Nieto, que este viernes llega a su fin.

El Centro de Análisis e Investigación presenta este miércoles su balance del sexenio en un documento titulado ‘Fue un mal año. No, menos, como seis’ utilizando el traspié cometido por el presidente en una declaración pública de 2017, para definir una administración que “reemplazó crisis sociales con aplausos para sus reformas estructurales”. El título hace referencia a la frase “Estamos a un minuto de aterrizar, no, menos: como a cinco”, que enunciara Peña Nieto durante un vuelo hacia Oaxaca.

Como resultado de su evaluación de las políticas públicas del gobierno de Peña Nieto y su implementación, Fundar destaca cuatro temas fundamentales en los que la administración saliente fracasó: la estrategia contra la corrupción; el respeto a los derechos humanos en las políticas de seguridad; el combate a la pobreza, y el modelo de desarrollo al que aspiraba la reforma energética, que sólo derivó en pueblos indígenas vulnerados por emporios mineros.

“No sólo fue un año en el que la narrativa de la presidencia sumamente optimista se contradecía con las alarmas sobre México derivadas de la violencia por el narcotráfico y la crisis económica de unos años atrás; también lo fueron los cinco años restantes de la administración”, señala el reporte.

Para ilustrar la baja calificación que otorga al gobierno de Peña Nieto, Fundar menciona casos emblemáticos como el desvío de recursos públicos a través de universidades revelado por la investigación La Estafa Maestra; la impunidad en los actos de corrupción cometidos por varios gobernadores; el inmueble ocupado por el presidente y su esposa en las Lomas de Chapultepec -conocido como La Casa Blanca-; el espionaje a periodistas, así como la desaparición de 43 estudiantes de la Normal rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero.

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De 2008 a 2016 se elevó pobreza en 3.9 millones de personas

Redacción / La Jornada

En el contexto del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) destacó que entre 2008 y 2016, la pobreza general aumentó en 3.9 millones de personas, aunque en el caso de la pobreza extrema se dio una reducción, ya que 2.9 millones de personas salieron de ella.

Destacó que las carencias de acceso a la seguridad social y a la alimentación todavía son altas y el ingreso de los hogares ha tenido una trayectoria errática. Ante ello se debe continuar con las estrategias para reducir este problema, establecer un esquema de protección social universal y promover una mayor igualdad en los accesos básicos de la población, señaló. En 2016 había 53.4 millones de personas en pobreza (el 43.6 por ciento)

Entre 1992 y 2016, el ingreso promedio ha tenido fluctuaciones que no han permitido mejoras permanentes en el bienestar de los hogares. “Las crisis económicas en este periodo, entre otros factores, se han traducido en un crecimiento económico promedio anual de 2.4 por ciento, lo que representa sólo 1.3 por ciento en términos per capita”.

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México ocupa los peores lugares de América Latina en equidad de género y oportunidades para jóvenes

Por Redacción/Animal Político

México es el país de América Latina más inequitativo para las mujeres y el que tiene el mayor número de jóvenes que no estudian ni trabajan, de acuerdo con el Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017.

A pesar de las mejoras económicas y una mayor cobertura de programas sociales, América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo, de acuerdo con el Índice de Equidad Territorial realizado por el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (RIMISP). Y en ese ranking México no sale bien parado:  es el más inequitativo para las mujeres y tiene el mayor número de jóvenes que no estudian ni trabajan.

México es incluso referente de las grandes brechas entre territorios y entre grupos que prevalecen en la región, según RIMISP: en 93 % de los municipios mexicanos creció la desigualdad de 2010 a 2015. En ese mismo periodo el porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan creció nueve puntos, mientras que en algunos municipios del sur la participación de las mujeres en el empleo formal es casi inexistente.

El Índice forma parte del Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017, presentado por RIMISP el pasado miércoles, en el que revela que algunos países han avanzado hacia los Objetivos del Milenio al sumar los indicadores a nivel nacional, lo que les da un promedio positivo. Sin embargo, a nivel territorial persisten las profundas brechas que podrían provocar que los países más pobres no alcancen estas metas.

Esto se debe, entre otros factores, a que los países han enfocado sus esfuerzos en atender los problemas más primarios como el hambre, la mortalidad infantil y la alfabetización, dejando rezagados otros temas más complejos como el embarazo adolescente y la equidad de género, explica el informe.

El documento analiza los indicadores de desarrollo de siete países latinoamericanos –Chile, Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia, Guatemala y México– en el marco de los 17 Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por la ONU con el fin de llegar al año 2030 sin hambre, pobreza ni desigualdad.

“Que nadie se quede atrás” es el lema de este plan mundial, al que RIMISP acota “no dejar a ningún territorio atrás”, argumentando que las cifras nacionales esconden la desigualdad que prevalece en los pueblos, dejándolos en riesgo de ser olvidados por completo una vez que los Objetivos sean cumplidos.

México, “ejemplo” de desigualdad

El Informe destaca el caso de México, país que resulta representativo del fenómeno latinoamericano de aumento en la desigualdad, ya que teniendo crecimiento económico macro, todavía tiene grandes rezagos a nivel municipal.

Entre 2010 y 2015 la desigualdad creció en cerca de 93 % de los municipios mexicanos con información disponible, destacando el alza en Santa Magdalena Jicotlán (Oaxaca), San Juan Achiutla (Oaxaca) y El Plateado de Joaquín Amaro (Zacatecas), cuyos respectivos índices subieron 20 puntos porcentuales o más, según el reporte.

Otra de las grandes desigualdades en México es la de género. “Las elevadas brechas promedio se explican por un conjunto de municipios donde, en la práctica, la mujer no tiene participación en el mercado laboral formal”, puntualiza el reporte. Cita como ejemplo 21 municipios del país -casi todos en Oaxaca y Chiapas- donde la tasa neta de participación laboral de la mujer no superó el 5% durante 2010. Para el reporte de 2017, los municipios de mayor aumento de la brecha de género en las tasas netas de participación laboral se concentraron en Oaxaca.

Este panorama coincide con el ofrecido por Naciones Unidas en su Informe Anual de Actividades 2017, que reveló que en México solo 43 % de las mujeres en edad productiva participa en la fuerza laboral, y de las que trabajan, casi el 60 % tienen empleos informales.

Otro foco rojo de desigualdad en México, en comparación con la región, es el aumento transversal del número de jóvenes que no estudian ni trabajan. “México es el país que ha tenido un mayor aumento (…) el promedio simple pasó de 24.9 % a 33.6 % entre 2010 y 2015”, refiere el informe, y subraya que durante ese periodo cerca del 98 % de los municipios mexicanos aumentaron el porcentaje de jóvenes desocupados.

Los municipios con un mayor aumento -ambos de Oaxaca- son Santiago Tepetlapa y San Martín, de 12.5 % a 85.7 % y de 27.1 % a 77.2 %, respectivamente. En contraste, las localidades que lograron reducir esta proporción fueron Santo Domingo Tlatayapam (Oaxaca), de 26.3 % en 2010 a 12.5 % en 2015 y San Miguel Ixitlán (Puebla), de 36.9 % a 18.8 %.

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La pobreza obliga a trabajar a 3.2 millones de niños mexicanos, dice Inegi; y se les paga una miseria

Por Redacción/Sin embargo

Unos 3.2 millones de niños, niñas y adolescentes trabajan en México para escapar de la pobreza, lo que representa el 11 por ciento de la población de 5 a 17 años, informó hoy el Inegi en el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil que se conmemora hoy.
Por entidad federativa, en 2017 Nayarit tuvo la mayor tasa de trabajo infantil con 19.7 por ciento, mientras que en Querétaro se observó la tasa más baja con 5.3 por ciento.
De acuerdo con el Inegi, 2.1 millones de población infantil de 5 a 17 años realiza un trabajo en actividades no permitidas, es decir, labores peligrosas donde no reciben ingresos por su trabajo o perciben como máximo hasta uno y dos salarios mínimos.

La movilidad social debe constituirse como eje rector de la política pública: CEEY

Por Redacción/Proceso

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En las últimas tres décadas se estabilizó la macroeconomía en México y algunas instituciones democráticas se fortalecieron, sin embargo, la desigualdad, la pobreza y en particular la baja movilidad social intergeneracional permanecen aún como grandes pendientes dentro de la agenda pública.

Así lo destacó el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), luego de señalar que los gobernantes no han tomado en cuenta lo suficiente esa movilidad social, e incorporarla como eje rector de las políticas públicas –abundó– generaría un país más justo, eficiente y armonioso.

“Más justo porque un mexicano con talento y ganas de tener una mejor vida no debería estancarse sólo por nacer en un hogar en condición de pobreza. Más eficiente porque cuando el progreso de una persona está limitado por barreras exógenas, surge la frustración y se desperdicia capital humano. Esto afecta la eficiencia económica y, por ende, limita el crecimiento. Más armonioso porque cuando el acceso a las oportunidades se limita a ciertos grupos sociales, se deteriora la cohesión social”, detalló en un comunicado.

De acuerdo con el CEEY, concentrarse en combatir la pobreza y la desigualdad, sin tomar en cuenta la movilidad social, supone un grave error.

En ese sentido, apuntó, es indispensable que cualquier política de combate a la pobreza que se pretenda implantar, reconozca que una de las causas de que la pobreza se perpetúe en México es la baja movilidad social.

La baja movilidad social intergeneracional (persistencia en los extremos de la estructura social de México), recalcó, revela una profunda desigualdad en las oportunidades de acceso a los medios que permiten superar las condiciones socioeconómicas de origen. Actualmente los estudios sobre la movilidad social intergeneracional revelan que siete de cada 10 mexicanos que nacen pobres, se quedan pobres toda su vida, precisó.

Lo anterior quiere decir que la posición social se transmite de padres a hijos con una frecuencia importante entre quienes se encuentran tanto en la base como en la parte más alta de la pirámide socioeconómica.

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Gobierno de EPN invirtió más en programas sociales, pero no disminuyó la pobreza: Coneval

Foto: pixabay

Por Redacción/Animal Político

Aún siguen existiendo en el país 50.6% de personas con ingresos inferiores a la línea de bienestar; el Coneval advierte que uno de los principales problemas que enfrentará la nueva administración es que los gobiernos en sus distintos órdenes todavía trabajan de forma fragmentada.

Durante el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto se mantuvo y en algunos casos se incrementó el presupuesto de programas y acciones sociales que si bien ayudaron a subsanar algunas carencias, no lograron disminuir la pobreza. Así lo concluyó el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018, realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Entre 2010 y 2016 el presupuesto ejercido para la atención en salud y educación fueron los más elevados, al registrar un crecimiento promedio de 150% y 4.5%, respectivamente, pero eso “no ha significado necesariamente la garantía del acceso efectivo a los derechos sociales”. Esto, porque existe una dispersión de programas enfocados a resolver una misma problemática, lo que implica “mayores gastos y resultados insatisfactorios”.

El informe, publicado este miércoles 20 de marzo, explica que hasta 2017 habían 149 programas federales de desarrollo social, de los cuales 88 fueron catalogados por el Coneval como prioritarios debido a su contribución directa a disminuir las carencias sociales o al acceso efectivo de derechos. Mientras que 61 fueron etiquetados como no prioritarios porque “no aportan directamente a la superación de la pobreza”.

De los 88 programas prioritarios, 68 aumentaron en 29 puntos porcentuales su presupuesto en términos reales o se quedaron igual y solo 20 lo disminuyeron para el ejercicio presupuestal de 2018. Sin embargo, aunque los programas no prioritarios son ineficaces, 24 de ellos también tuvieron un aumento presupuestal o se quedaron igual y 37 lo disminuyeron.

Según el Coneval, la administración pública ha atendido sus recomendaciones y por eso depuró el número de programas sociales para quedar en 149 programas para 2017 (84 menos que en 2015), pero esto no se ha traducido en ahorros, toda vez que “el presupuesto se ha mantenido relativamente estable, con un incremento promedio real de 3.2 por ciento en el periodo 2009-2016”.

Por tanto, el Coneval concluye que si bien existen programas y acciones dirigidos a la población en pobreza que ayudaron a subsanar las carencias sociales, “la amplia oferta programática no ha generado las condiciones propicias para que la población con ingresos inferiores a la línea de bienestar disminuya al mismo ritmo”.

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Con EPN, el ingreso promedio de los más pobres solo aumentó 10 pesos en 4 años; el de los ricos, 100: Oxfam

Por Redacción/Animal Político

La organización civil Oxfam presentó un decálogo de iniciativas para reducir la brecha de desigualdad en México, donde las 10 personas más ricas tienen la misma riqueza que el 50 % más pobre.

En los primeros cuatro años del sexenio de Enrique Peña Nieto, de 2012 a 2016, el ingreso promedio de los ciudadanos más pobres aumentó 10 pesos al día, mientras que el de los más ricos subió nueve veces más: 100 pesos.

Así lo documenta la organización civil Oxfam México en su informe ‘México Justo’, en el que se expone que la brecha de desigualdad en el país continúa abriéndose, a pesar de las políticas y los programas sociales implementados por el Gobierno federal para abatir la pobreza.

De acuerdo con el estudio, en los primeros cuatro años de Peña Nieto el ingreso promedio de la población más pobre subió un 15.2 %, y el de la más rica lo hizo un 5.92 %.

En términos relativos estas cifras suponen que la desigualdad en el país se redujo. Sin embargo, el informe puntualiza que la brecha entre lo que ganan pobres y ricos es tan grande, que el aumento del 15.2 % para los más pobres significa ingresar tan solo 10 pesos diarios extra, mientras que para los más ricos el aumento del 5.92 % equivale recibir 100 pesos extra.

Con esos 10 pesos, lo más pobres solo podrán comprar, por ejemplo, dos boletos de metro más al día, o medio kilo de tortillas más. En cambio, con 100 pesos, los más ricos podrán comprar dos boletos más para ir al cine, un café frapuccino, o una comida corrida extra diaria.

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