Por unanimidad, los legisladores que integran la comisión especial votaron por reconocer la trayectoria de Ibarra, quien, argumentaron, dedicó su vida a luchar y dar voz a los que no la tienen y a que se reconozcan los derechos humanos.
Foto: Cuartoscuro
El Senado acordó entregar la medalla Belisario Domínguez a la activista y exlegisladora Rosario Ibarra de Piedra, por su lucha y defensa por las personas presas y desaparecidas en México.
Por unanimidad, los legisladores que integran la comisión especial votaron por reconocer la trayectoria de Ibarra, quien, argumentaron, dedicó su vida a luchar y dar voz a los que no la tienen y a que se reconozcan los derechos humanos.
Rosario Ibarra es también la dirigente del Comité ¡Eureka!, organización nacida en 1977 con el objetivo de obtener justicia para presos, perseguidos, desaparecidos políticos durante la llamada Guerra Sucia en México.
Su lucha inició tras la detención y desaparición de su hijo, Jesus Piedra Ibarra, en Monterrey, Nuevo León, el 18 de abril de 1975, por policías estatales, quienes lo acusaban de pertenecer a un grupo armado comunista.
El pasado viernes 30 de agosto, en el Día internacional de las víctimas de desapariciones forzadas, miles de personas salieron a las calles de distintas ciudades en México para exigir a las autoridades la búsqueda de sus seres queridos –según cifras oficiales, en nuestro país hay más de 40 mil personas desaparecidas, aunque los colectivos hablan de 100 mil–, la identificación de las más de 37 mil personas y acciones que garanticen que no haya más desapariciones.
En su pronunciamiento, el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México –integrado por más de 60 colectivos de familiares de personas desaparecidas, provenientes de 22 entidades federativas de México y de tres países de Centroamérica– aseguró que en la búsqueda de sus seres queridos han encontrado que las desapariciones no son aisladas, pues cada vez hay más colectivos, más familias, más fosas y más cuerpos sin identificar.
Las familias denuncian que se han encontrado con autoridades indiferentes a su dolor e incapaces de dar respuesta sobre el paradero de sus seres queridos. A su dolor se suma la indolencia de funcionarios públicos de diferentes instituciones que al no hacer adecuadamente su trabajo imposibilitan que encuentren a quienes están buscando; afirman que muchas veces es únicamente con la ayuda de quienes atraviesan por el mismo dolor que logran avances en sus investigaciones.
“Las autoridades no nos han ayudado en nada. Lo hemos buscado nosotras mismas”
Javier es yerno de Rocío (izquierda) y esposo de Erika (derecha)
El 30 de agosto Erika Elizabeth Mendoza viajó a la Ciudad de México desde Tizayuca, Hidalgo. Está buscando a su esposo, Javier Martínez Benítez, de quien no saben desde el 7 de marzo de este año.
“Él salió a entregar una barbacoa a Tonanitla, Estado de México. Encontraron el carro, pero a él no lo encontraron. No sabemos nada de él, no sabemos por qué se lo llevaron”, dice.
Erika, quien pertenece al colectivo Alondras Unidas, afirma que las autoridades no les ayudado en nada, que no les dan respuesta, y que ellas mismas han tenido que buscar a Javier.
A quienes leen estas líneas les pide que, si ven o saben algo de él, envíen la información.
Javier tiene 29 años y su esposa, junto con sus hijos, le buscan y le esperan. “Sus niños lo necesitan, él sabe que sus niños lo necesitan. Lo seguiré buscando hasta encontrarlo. Sabe él que nos hace mucha falta”.
“Lo hemos buscado en hospitales, en delegaciones, en reclusorios, en todos los lugares que nos ha sido posible”
Fernando Iván Ornelas tiene 21 años. Desapareció el 21 de julio de 2019 en la colonia Ciudad Oriente en Ecatepec, Estado de México. Desde entonces su mamá, Benita Ornelas, lo busca.
“Él salió de su trabajo en Torres de Mixcoac con su jefe inmediato, el señor Mauricio. Es la última persona con la que estuvo mi hijo, y desde la fecha no hemos sabido nada de él”, narra.
Benita cuenta que es la propia familia la que ha buscado a Iván: en hospitales, delegaciones y reclusorios; en Cuernavaca, Michoacán, Puebla y otros lugares. Incluso fueron ellos quienes recabaron la información sobre el último lugar en el que se vio a su hijo. “Hemos obtenido varias videograbaciones… efectivamente, va con el señor Mauricio, pero él refiere que como iba tomado no sabe dónde exactamente dejó a mi hijo”.
Los agentes del ministerio público, denuncia, no los han apoyado. “Yo me imagino que son ellos quienes tenían que haber recabado la información que nosotros como familia hemos hecho. Ellos se excusan de que no tienen carro en qué transportarse, que no tienen armas para defenderse. Y, pues, ¿se imagina usted? Una madre ha ido a distintos lugares a pedir las videograbaciones. Sin armas y sin carro he ido caminando por la localización de mi hijo. Estas personas, que se supone que para eso están o que están recibiendo un salario para cumplir con su trabajo, no lo hacen”.
Benita espera que estas palabras lleguen a Iván: “que sepa que su madre lo está buscando y que no vamos a descansar, toda su familia, hasta dar con él”.
“Nos querían entregar un cuerpo que no era”
Hace tres años a Sonia y a su familia las autoridades quisieron entregarles los restos de una persona que no era su hermano, Javier Oropeza, quien tiene 10 años desaparecido.
“Las autoridades ya no están buscando a las personas con vida. Para ellos ya es más fácil buscarlos en fosas”, denuncia, “a nosotros ya nos habían entregado restos, que nos habían dicho que daban el perfil de mi hermano”.
Sonia narra que un día les hablaron por teléfono para pedirles que se presentaran en la fiscalía, pues habían hallado un cuerpo que concordaban con su perfil genético y que debían ir a reconocerlo.
La familia de Sonia se había unido al colectivo Búscame desde hacía cinco años, y ahí pidieron ayuda: “Gracias a dios, por parte de la fundación vinieron forenses de Italia y de Argentina, vinieron a comprobar los perfiles genéticos y no daba positivo. Eso quiere decir que nos querían entregar un cuerpo que no era”.
Ella y su madre siguen buscando a Javier, quien hoy tiene 36 años. “Mi hermano se fue a trabajar a Piedras negras, Coahuila, ya que él se dedicaba a la venta de botes de pintura. Con él fueron 12 desaparecidos, cuatro de ellos pudieron quedar a salvo ya que fueron a un retén militar y los ayudaron. Lo que ellos comentan es que llegó gente uniformada con trajes de la policía federal y se los llevaron”, narra.
Sonia llama a todas las personas a que se saben algo de alguna persona que se encuentra desaparecida, lo hagan saber. “Hoy somos nosotros los que buscamos, tal vez serán mañana ellos”. Y reitera que lo único que piden es justicia para que no siga desapareciendo más gente.
“La PGR no ha hecho bien la investigación, no la hizo en su momento y ahorita ya no es tiempo”
El papá de Marina Quezada, Jaime, fue secuestrado el 24 de octubre de 2016. Desde entonces está desaparecido: no hay nada sobre él, ninguna pista, ni rastros, ni detenidos.
Marina narra que su papá fue interceptado saliendo de su trabajo. Dejaron su coche cerca de la casa y posteriormente se comunicaron con su hermano para decirles que Jaime estaba secuestrado. La negociación, recuerda, duró 10 días y estuvieron asesoradas por la policía federal. Después de pagar el rescate no volvieron a tener noticias de su padre.
No sabemos cómo lo interceptaron, porque la PGR no ha hecho bien la investigación. No la hizo en su momento y ahorita ya no es tiempo, denuncia. Asegura que su familia presentó la denuncia correspondiente desde el primer día, pero que el ministerio público no hizo nada y que incluso cuando pedían información éste les preguntaba si en verdad era urgente verlos.
“Hablamos con el fiscal y le dijimos que no estábamos a gusto con el ministerio público. Nos lo cambiaron, pero después de ocho meses, cuando ya se había perdido todo ese tiempo en el que no se hizo absolutamente nada. El nuevo ministerio empezó a trabajar, haciendo cosas que tenía que hacer el otro, pero ya no había nada, porque las pistas se habían ido completamente”.
Asegura que las dos o tres líneas de investigación que han tenido no han dado resultados porque cambian a los policías y a los fiscales. Es un comenzar una y otra vez, lo que al final no lleva a nada.
“Lo único que pido a las autoridades es que si ellos no pueden contra los delincuentes, por lo menos que nos ayuden en la búsqueda, que de verdad se humanicen y de verdad se metan en su trabajo; que hagan lo necesario para encontrar a la gente que está desaparecida, porque es mucho sufrimiento, tanto para los que no están como para los que estamos buscándolos”.
Marina, originaria del Estado de México, cuenta que Jaime hoy tendría 62 años: se lo llevaron de 59. “Va a ser una lucha incansable. Yo voy a seguir hasta el último momento, yo lo quiero encontrar. Sé que a lo mejor no está vivo, no pierdo las esperanzas, pero lo quiero encontrar como sea. No me interesa quién lo hizo, no me interesa por qué razón lo hicieron, yo quiero encontrar a mi papá”.
“Buscaba a mi hijo, pero tiene un mes que lo encontré”; Gonzalo Garduño estaba en el semefo
Trinidad Núñez y su esposo buscaron a su hijo Gonzalo durante poco menos de dos años. Hace un mes lo encontraron en el servicio médico forense de Hidalgo. “No nos daban razón, nosotros preguntábamos qué comunicación tenían con los semefos, ellos decían que sí la tenían, y nosotros lo encontramos… llegamos a una entrevista ese día a que nos enseñaran carpetas: el 22 de julio lo encontramos, tenía casi un año en el semefo de Hidalgo”.
La señora Trini dice que fue gracias al Colectivo Uniendo Esperanzas que encontraron a su hijo, luego de muchas jornadas de salir a las calles a repartir volantes. “Estamos molestos, porque cómo es posible que la autoridad tenga muchos cadáveres y no den aviso a sus familiares. Prefieren tenerlos ahí. No saben qué dolor le causan a uno de no saber”, reclama.
A Gonzalo Garduño se lo llevaron de Ecatepec el 10 de diciembre de 2017. “Desde ahí fue nuestra angustia, nuestra lucha con las autoridades… Él salió, nos dijo que regresaba como a las ocho de la noche y ya no regresó. Después nos hablaron, que lo tenían y que querían una cantidad. Se juntó y se dio, pero no hubo regreso de él”.
Lo que han vivido es, en palabras de doña Trini, una lucha que nunca va a tener respuestas: a por qué se lo llevaron, a qué se lo llevaron; si ya tenían el dinero, por qué no lo soltaron. Según el informe, las autoridades recogieron el cuerpo de Gonzalo apenas seis horas después de que lo asesinaran, pero estuvo en el servicio médico forense durante meses.
El reclamo es para las autoridades: “no tienen ni tantita dignidad de ver carpetas ni de ver a quién recogen”, asegura. “Cuántas madres no están en este dolor, que nunca se le va a terminar a una, y pueden tenerlos ahí (en los semefos) y ellos dicen que no, que no están”.
“La tuvieron un mes en el forense y la mandaron a la fosa común”
La señora Nancy Márquez también buscaba a su hija, Zaira Campos Márquez.
Ella fue desaparecida el 18 de febrero de 2016 y pasaron tres años para que su familia pudiera encontrarla, en mayo de este año. “La encontraron en la carretera México-Puebla en 2016, la tuvieron un mes en el forense y la mandaron a la fosa común en marzo de ese mismo año, pero nadie nos dijo nada”, explica su mamá.
En las búsquedas, recuerda Nancy, siempre le decían que no estaba, que no la tenían. Ella acusa que es porque quienes deberían no revisan los archivos ni las denuncias que las familias hacen.
“La tenían en Los Reyes La Paz (Estado de México). De hecho, desde 2016 se intentó poner la denuncia, pero en Los Reyes La Paz no quisieron. Cuando me uní al colectivo Uniendo Esperanzas me mandaron a Nezahualcóyotl, ahí me levantaron la denuncia, hicieron la investigación y dieron con el cadáver de mi hija, que había fallecido el mismo 2016”.
Nancy dice que las investigaciones no han sido suficientes para saber qué fue lo que le pasó a su hija. No tienen registrado el lugar exacto en el que la encontraron, salvo que fue en algún punto de la carretera México-Puebla. “No saben ni en dónde, ni cómo, ni qué fue lo que le pasó”.
No sólo eso, desde el inicio de la búsqueda de su hija, las autoridades no respondieron más que con burlas. A Nancy le hicieron caso sólo cuando fue respaldada por el colectivo: “Vas tu solo y no te hacen caso, ni siquiera la denuncia te levantan. Cuando fui a poner la denuncia los mismos policías, las mismas autoridades que estaban ahí se burlaban y decían ‘al rato que le dé hambre regresa, señora’, ‘de seguro se fue con el novio’. Y era mentira, era mentira”.
Zaira fue desaparecida cuando tenía 17 años. Su mamá, que hoy está en proceso de recuperar su cuerpo de la fosa común, reclama a las autoridades que se toquen el corazón, porque a las familias las tienen en un vaivén tremendo: “venga mañana, venga pasado mañana”, y no buscan, ni les hacen caso, ni avanzan en las investigaciones.
Foto: Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México
Cada 30 de agosto, Día Internacional contra las Desapariciones Forzadas, en el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MovNDmx) realizamos una acción nacional que este año se replicará en 18 ciudades de México y 3 países de Centroamérica para exigir búsqueda, verdad, justicia y paz.
A lo largo del camino de la búsqueda de nuestros seres queridos encontramos que las desapariciones no son aisladas, que cada vez somos más colectivos, más familias, cada vez hay más fosas, más cuerpos sin identificar. Hoy, se cuentan más de 40 mil personas desaparecidas, más de 37 mil personas sin identificar. Estas cifras no son sólo números, son vidas, son historias, son miles de familias que viven en incertidumbre y son cifras que todos los días aumentan.
Si bien reconocemos la buena voluntad del presidente Andrés Manuel Lopez Obrador y de la Subsecretaría de Derechos Humanos, es necesario que esa buena voluntad se convierta en acciones concretas, que no exista un límite presupuestario para la búsqueda, que todas las autoridades federales, estatales e instituciones de Gobierno se coordinen y se comprometan. Es indispensable que el fiscal general de la república –quien hasta el momento no ha recibido a las familias– actúe porque su trabajo es fundamental para buscar y poder acceder a la justicia. Las familias hemos generado propuestas para dar solución a la problemática de la desaparición y pedimos a las autoridades que las lleven a cabo:
Creamos la Ley sobre desaparición de personas: pedimos que se implemente correctamente en los estados y que se le asigne presupuesto para que funcione eficazmente.
Que la búsqueda sea inmediata: se debe de crear los protocolos de búsqueda para que las Fiscalías y Comisiones Locales de Búsqueda se puedan coordinar para la búsqueda efectiva y bajo la presunción de vida.
Ante la crisis de identificación forense, pedimos que se cree un “Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense” con recursos propios, apoyo internacional, técnico y financiero, que incluya una perspectiva transnacional para la identificación de personas extranjeras desaparecidas en México.
Las familias requerimos acciones y que la impunidad termine, para que las desapariciones dejen de suceder. #BastaDeImpunidad
Que todo lo anterior se haga con la participación de las familias porque #SinLasFamiliasNo.
Estas propuestas están respaldadas por más de 100 mil firmas ciudadanas que exigen que se regresen a casa a las miles de personas desaparecidas en el país. México quiere verdad y justicia, no pararemos hasta encontrarles.
Atentamente
El Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México está integrado por más de 60 colectivos de familiares de personas desaparecidas, provenientes de 22 entidades federativas de México y de tres países de Centroamérica.
Colectivos de familiares:
Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México AFADEM-FEDEFAM (Guerrero); Asociación Unidos por los Desaparecidos de Baja California (Baja California); Agrupación de Mujeres Organizadas por los Ejecutados, Secuestrados y Desaparecidos de Nuevo León, AMORES; Buscando Desaparecidos México, BÚSCAME; Colectivo BCS Sin ellos No AC (Baja California Sur); Colectivo Con Justicia y Esperanza de San Luis de la Paz (Guanajuato); Buscando a Nuestros Desaparecidos y Desaparecidas Veracruz; Colectivo 21 de Mayo (Tamaulipas); Colectivo Colibrí (Estado de México); Colectivo Uniendo Esperanzas (Estado de México); Uniendo Cristales, A.C; Colectivo el Solecito de Veracruz; Colectivo Solecito Córdoba; Colectivo Solecito Cardel; Colectivo Solecito Tierra Blanca; Búsqueda Colectiva Coatzacoalcos Zona Sur (Veracruz); Colectivo Juntos por Hidalgo; Comité de Familiares de Personas Detenidas Desaparecidas en México, COFADDEM “Alzando Voces” (Michoacán); Comité de Familiares y Amigos Secuestrados, Desaparecidos y Asesinados en Guerrero (Guerrero); Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos A. C.; Comité de Familias Migrantes Desaparecidos del Salvador COFAMIDE (El Salvador); Comité-Familias Unidas de Chiapas Buscando a Nuestros Migrantes “Junax Ko’otontik” (Chiapas); Desaparecidos de El Fuerte y Zona Norte “Las Rastreadoras” (Sinaloa); Desaparecidos Justicia, A.C. (Querétaro); Desaparecidos Querétaro; Deudos y Defensores por la Dignidad de Nuestros Desaparecidos (Estado de México); Familias Enlaces Xalapa (Veracruz); Familiares de Desaparecidos de Orizaba y Córdoba (Veracruz); Familiares en Búsqueda María Herrera, A.C (Ciudad de México); Familiares acompañados por el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) (Chihuahua); Familiares de mujeres desaparecidas acompañados por el Centro para el Desarrollo Integral de la Mujer (CEDIMAC) (Chihuahua); Colectivo Familias Unidas por la Verdad y la Justicia (Chihuahua); Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco (Jalisco); Familiares en Búsqueda María Herrera Poza Rica (Veracruz); Búsqueda María Herrera Xalapa; Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos –Región Sureste (FUUNDEC-FUNDEM); Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México – Región Centro (FUUNDEC-FUNDEM); Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos – Región Laguna (FUUNDEC-FUNDEM); Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL); Grupo V.I.D.A. Víctimas por sus Derechos en Acción (Coahuila); Madres en Búsqueda Coatzacoalcos (Veracruz); Madres en Búsqueda Belén González (Veracruz); AFAMIDEG- Asociación de Familiares de Personas Migrantes Desaparecidas de Guatemala, A.C; COFAMIPRO- Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos del Progreso, Honduras; COFAMICENH- Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos del Centro de Honduras; Por Amor a Ellxs (Jalisco); Red de Madres Buscando a sus Hijos Veracruz; Red de Desaparecidos en Tamaulipas, A.C.; Justicia Tamaulipas A. C.; De frente hasta encontrarte A.C Tamaulipas; Colectivo de Familiares y Amigos Desaparecidos en Tamaulipas; Madres Unidas por Nuestros Hijos San Fernando Tamaulipas; Red Eslabones por los Derechos Humanos: Eslabones Nuevo León, Eslabones Estado de México, Eslabones Morelos y Eslabones Michoacán; Red Nacional de Enlaces; Regresando a Casa Morelos; Rastreadoras por la Paz (Sinaloa): Colectivo Alondras Unidas en Búsqueda y Justicia de Nuestros Desaparecidos; Tesoros Perdidos Hasta Encontrarlos (Sinaloa); Sabuesos Guerreras, A.C. (Sinaloa); Unión de Madres con Hijos Desaparecidos de los 70´s de Sinaloa; Una Luz de Esperanza (Sinaloa); Voces Unidas por la Vida (Sinaloa); Familias Unidas en Busca de una Esperanza (Zacatecas); Familias Unidas por Nayarit, AC.; Guerreras Buscadoras de Sonora; Guerreras en Busca de Nuestros Tesoros (Nayarit); Zacatecanos por la Paz (Zacatecas); Unidas por el Dolor (Sinaloa).
Acompañado por 35 organizaciones de la sociedad civil de distintas entidades federativas, incluyendo la Ciudad de México.
Madres y padres de desaparecidos reclamaron a López Obrador que no avanza la búsqueda de sus familiares y lo acusaron de que está “haciendo lo mismo” que los gobiernos anteriores.
Foto: Presidencia
Los gritos y reclamos de justicia de algunos familiares de desaparecidos no cesaron en Palacio Nacional durante los 15 minutos de discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador en la presentación del primer informe den Sistema Nacional de Búsqueda de Desaparecidos. Con ninguno de los oradores previos hubo interrupciones constantes.
Pero el presidente repitió su explicación de que esto es la peor herencia que dejaron los gobiernos anteriores, presumió que por primera vez se están dando programas sociales a los jóvenes para que ya no caigan en la delincuencia, y terminó con la promesa de que poco a poco se va a ir resolviendo el problema.
“¡Queremos a nuestros hijos!”, gritó una mujer mientras López Obrador hablaba de las becas y capacitaciones para 600 mil jóvenes. Una estadística en la que no entran quienes no aparecen.
“No nos confundan, no somos iguales, no somos corruptos, no permitimos la impunidad”, dijo el presidente.
“¡Están haciendo lo mismo!”, fue la respuesta desde el público.
Se ganó los aplausos solo al prometer que nunca dará la orden de que las fuerzas de seguridad repriman y masacren a la población. También cuando aseguró, y dijo que lo podía “gritar a los cuatro vientos”, que va a haber justicia en México.
López Obrador no pudo empezar a hablar hasta que después de cuatro minutos de reclamos tomó el micrófono y trató de apaciguar a las víctimas.
La Procuraduría capitalina activó la alerta de búsqueda por la desaparición de dos jóvenes: una mujer identificada como Stefany Araceli Bautista López, y un hombre conocido como Erick Daniel Landgrave Pérez.
Imagen: Sin Embargo
Ciudad de México, 10 de junio (SinEmbargo).- La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México(PGJCdMx) activó dos alertas de búsquedapor la desaparición de dos jóvenes en la capital del país.
El hecho ocurre a unas horas que la dependencia de justicia capitalina informara sobre el hallazgo del cuerpo sin vida de Norberto Ronquillo Hernández, estudiante de la Universidad del Pedregal que fue secuestrado al salir de la escuela el pasado 4 de junio.
Stefany Araceli Bautista López desapareció el pasado 7 de junio en calles de la Alcaldía Iztapalapa.
Según el reporte oficial, la joven fue vista por última vez en la calle Mazateca, colonia Xalpa de la citada Alcaldía.
La joven de 16 años tiene como señas particulares una cicatriz por quemaduras en el pie derecho.
Ciudad de México. En los 100 días recientes, la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNBP) recibió el reporte de 481 personas desaparecidas, de las cuales 15 fueron halladas con vida y cuatro sin vida.
El gobierno federal prepara un primer diagnóstico nacional forense -para saber cómo se encuentran los institutos forenses en cada entidad-, así como un panorama diario de fosas clandestinas, cuyo dato base, recabado de diciembre a la fecha, es de 222 sitios en el país de esta naturaleza, pero el recuento va al alza, dijo la titular de la CNBP, Karla Quintana Osuna.
El mayor número de fosas, de las ubicadas recientemente, se hallan en Tamaulipas, Veracruz, Sinaloa, Guerrero, Jalisco, estado de México y Nayarit.
La funcionaria urgió a los gobiernos estatales a integrar la totalidad de las comisiones locales (ahora son 20 instaladas pero algunas no llegan ni a titular), pero sobre todo dotarlas de personal.
“Se requieren expertos en antropología y arqueología forense”, subrayó.
Igualmente las fiscalías y procuradurías de Justicia estatales deben fortalecer sus equipos de investigación, toda vez que algunas solo tienen “tres o cinco” especialistas en búsqueda de personas.
El pasado 7 de mayo, la joven fue vista por última vez en la colonia Nuevo Molinito, Naucalpan.
Foto: Viridiana Ramírez/Cencos
Katherine Gabriela, de 22 años, fue hallada sin vida luego de días de haber sido reportada como desaparecida y de que se emitiera una alerta de búsqueda en el Estado de México.
La joven fue reportada fue vista por última vez en la colonia Nuevo Molinito, municipio de Naucalpan, el pasado 7 de mayo y su cuerpo fue hallado el pasado 12 de mayo en el también municipio mexiquense de Aculco, de acuerdo con El Universal.
El medio detalló que fue el 15 de mayo cuando los familiares de Katherine Gabriela reconocieron la ropa y aportaron muestras para realizar los estudios genéticos.
Armando Ocampo Zambrano fue nombrado titular de la Comisión de Atención a Víctimas, que trabajará con la comisión de búsqueda.
Foto: Marcela Méndez/Cencos
La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, anunció este jueves la creación de la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Ciudad de México, que se prevé iniciará operaciones en la primera quincena de junio.
En conferencia de prensa, señaló que desde 1992 se contabilizan 792 personas desaparecidas en la ciudad, casos vinculados a violaciones de derechos humanos, mientras que en la actual administración se tiene el reporte de un caso de este tipo.
Destacó que la Ciudad de México se suma a los 19 estados del país que ya cuentan con una Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas, que es una obligación de ley para todas las entidades.
Sheinbaum aseguró que la Procuraduría General de Justicia de la ciudad y el Tribunal Superior colaborarán en los casos, pues cuentan con la capacidad de realizar estudios forenses, y gobierno capitalino además trabajará para dar con la identidad de las personas desaparecidas desde hace por lo menos 10 años.
En más de la mitad de los estados no se ha ingresado una sola muestra genética al sistema de identificación forense donado por la Cruz Roja Internacional en 2013.
En septiembre de 2013, la Cruz Roja Internacional donó a México una plataforma tecnológica ya desarrollada en otros países, denominada sistema AM/PM, la cual facilita la ubicación e identificación de personas, gracias al cruce de datos forenses (entre ellos ADN) de cuerpos no identificados con los de familiares de desaparecidos.
Pero hoy, a más de cinco años de su donación, dicho sistema continúa sin implementarse al cien por ciento en el país. En más de la mitad de los estados no se ha ingresado una sola muestra genética al sistema, ni de familiares, ni de restos encontrados, y en 2 de cada 3 entidades no se ha logrado ninguna identificación.
De hecho, y pese a que según el gobierno hay 26 mil cuerpos sin identificar en servicios forenses de todo México, a través de este sistema se han recabado menos de dos mil perfiles genéticos de cuerpos. Apenas un 7.6% del total.
El martes el gobierno federal, en voz del subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, reconoció que el aparato forense en el país no cuenta con las capacidades suficientes para enfrentar la crisis de cuerpos sin identificar y desaparecidos en México, y habló de crear un sistema homologado de identificación, algo que en teoría ya debería de existir.
Foto: Facebook Fiscalía General del Estado de Veracruz
Xalapa, Ver. “No queremos estar en medio del juego -o del fuego- entre la Fiscalía General del Estado (FGE), a cargo de Jorge Winckler Ortiz, y el gobierno de Veracruz, que encabeza Cuitláhuac García Jiménez”, dijo Rosalía Castro Toss, integrante del Colectivo Solecito, al llegar a la reunión entre familiares de personas desaparecidas y autoridades estatales, para acordar los trabajos que emprenderán por el nuevo hallazgo de un cementerio clandestino, en el estado, con 36 fosas.
“Ya no queremos estar en medio, nuestro problema es tan fuerte y doloroso que no queremos lidiar con otro problema más. Queremos que nos dejen trabajar y encontrar a nuestros tesoros”.
Castro Toss, quien busca a su hijo, Roberto Carlos Casso Castro, desaparecido en diciembre de 2011, planteó: “queremos paz en nuestros trabajos, que no nos obstaculicen y nos dejen trabajar.
“Nuestro trabajo es el más doloroso que puede hacer una madre, buscar a sus hijos en esas condiciones, y por eso queremos que nos dejen fuera de sus diferencias”, señaló la mujer, quien luego ingresó al salón Juárez, en Palacio de Gobierno.
Otra de las asistentes al encuentro, Victoria Delgadillo Romero, del Colectivo Familiares Enlaces Xalapa, indicó que las familias han quedado en medio de la disputas entre gobierno estatal y fiscalía, “pero ya no queremos seguir así, nosotros queremos encontrar a nuestros familiares”