Presentan Amicus Curiae ante SCJN para que pueblos decidan sobre presa de Grupo México

Redacción / Cencos

Presentan Amicus Curiae ante SCJN para que pueblos decidan sobre presa de Grupo México
Comunidades reclamaron a la SCJN su derecho a participar en toma de decisiones de temas medioambientales y megaproyectos. Foto: Twitter PODER

Organizaciones de defensa de los derechos humanos y del medio ambiente entregaron hoy un Amicus Curiae a los ministros de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), con el que exponen elementos jurídicos sobre el derecho a la participación pública en asuntos ambientales, para apoyar el amparo interpuesto por los habitantes de Bacánuchi, Sonora para participar y decidir sobre la ampliación de una presa de jales de Grupo México.

El pasado 6 de agosto se cumplieron cuatro años del mayor desastre ecológico en la historia minera del país, cuando 40 millones de litros de sulfato de cobre acidulado, provenientes de la mina de Grupo México, terminaron en los ríos Bacánuchi y Sonora, y afectaron seriamente a más de 22 mil personas e indirectamente a más de 250 mil.

Comunidades afectadas por megaproyectos, encabezadas por los Comités de Cuenca Río Sonora (CCRS) y por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT-Atenco) se reunieron hoy fuera de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para reclamar a los ministros su derecho a participar en temas medioambientales.

El acto público se dio en el marco del próximo fallo de la SCJN al amparo interpuesto por los habitantes de Bacánuchi, Sonora, referente al derecho que tienen las comunidades aledañas a los ríos Bacánuchi y Sonora de participar y por tanto decidir sobre la ampliación de una presa de jales de la minera Buenavista del Cobre, S.A. de C.V., construida por Grupo México.

La manifestación contó con la presencia de diversas organizaciones de la sociedad civil y pueblos en defensa de la tierra y el territorio. Foto: Twitter ProDESC

Las comunidades están expectantes, ya que se prevé que la Suprema Corte emita el fallo el próximo miércoles 22 de agosto. El fallo será trascendental, no sólo para los habitantes de Sonora, sino para todos aquellos que enfrentan las consecuencias negativas de los megaproyectos en México, como es el caso de las comunidades aledañas al Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

“El Máximo Tribunal se encuentra en un momento histórico acerca de un fallo que versa sobre el derecho a la participación pública medioambiental. Se trata de un asunto de gran trascendencia para la sociedad, por lo que presentamos a la Suprema Corte consideraciones legales sobre dicho derecho que es de sumo interés para la sociedad. La participación ciudadana en las políticas publicas es un derecho humano, vital para mantener sociedades democráticas con gobiernos abiertos a recibir opiniones aun cuando sean discordantes con su visión”, señaló María Colín, campañista legal de Greenpeace México, organización que apoya la iniciativa, junto con CEMDA, CIEDH, Litiga OLE, Oxfam México, ProDESC y Serapaz.  

Para Benjamin Cokelet, codirector ejecutivo de PODER, la Suprema Corte tiene una oportunidad histórica para “poder estar al día con las decisiones internacionales que favorecen la participación amplia y anticipada de las comunidades en temas medioambientales”.

El Amicus Curiae, como el presentado este lunes ante la SCJN, es un recurso que busca exponer opiniones y/o informaciones que podrían ser trascendentes en la resolución del juzgador.

 

 

Con EPN, el ingreso promedio de los más pobres solo aumentó 10 pesos en 4 años; el de los ricos, 100: Oxfam

Por Redacción/Animal Político

La organización civil Oxfam presentó un decálogo de iniciativas para reducir la brecha de desigualdad en México, donde las 10 personas más ricas tienen la misma riqueza que el 50 % más pobre.

En los primeros cuatro años del sexenio de Enrique Peña Nieto, de 2012 a 2016, el ingreso promedio de los ciudadanos más pobres aumentó 10 pesos al día, mientras que el de los más ricos subió nueve veces más: 100 pesos.

Así lo documenta la organización civil Oxfam México en su informe ‘México Justo’, en el que se expone que la brecha de desigualdad en el país continúa abriéndose, a pesar de las políticas y los programas sociales implementados por el Gobierno federal para abatir la pobreza.

De acuerdo con el estudio, en los primeros cuatro años de Peña Nieto el ingreso promedio de la población más pobre subió un 15.2 %, y el de la más rica lo hizo un 5.92 %.

En términos relativos estas cifras suponen que la desigualdad en el país se redujo. Sin embargo, el informe puntualiza que la brecha entre lo que ganan pobres y ricos es tan grande, que el aumento del 15.2 % para los más pobres significa ingresar tan solo 10 pesos diarios extra, mientras que para los más ricos el aumento del 5.92 % equivale recibir 100 pesos extra.

Con esos 10 pesos, lo más pobres solo podrán comprar, por ejemplo, dos boletos de metro más al día, o medio kilo de tortillas más. En cambio, con 100 pesos, los más ricos podrán comprar dos boletos más para ir al cine, un café frapuccino, o una comida corrida extra diaria.

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La desigualdad en México es tal, que existe un Carlos Slim con 53 millones de pobres, dice Oxfam

Imagen: SinEmbargo

Por Redacción/Sin Embargo

En México existe una desigualdad tan marcada que en el país vive el hombre más rico de América Latina, Carlos Slim, junto con más de 50 millones de pobres (53 millones, de acuerdo con la última medición), además de que diez millonarios concentran tanta riqueza como el 50 por ciento más pobre de la población del país, así lo reveló un informe presentado hoy por la organización Oxfam.

En México hay una concentración exacerbada de riqueza y esa es nuestra preocupación, dijo a SinEmbargo Ricardo Fuentes Nieva, director de Oxfam México. “En los 17 años que van desde que comenzó el siglo, la fortuna de los más ricos del país pasó del 24 por ciento al 28 por ciento”, explicó.

Oxfam señaló la corrupción dentro de las esferas del Gobierno es uno de los mayores obstáculos en México para abatir la pobreza y desigualdad.

Ciudad de México, 23 de enero (SinEmbargo).– México está dentro del 25 por ciento de los países con mayores niveles de desigualdad en el mundo, donde diez personas concentran tanta riqueza como el 50 por ciento más pobre de la población del país, reveló el informe “México justo: políticas públicas contra la desigualdad”, presentado hoy por la organización Oxfam.

De acuerdo con el documento, las brechas entre ricos y pobres son tan marcadas, que en el país vive el hombre más rico de América Latina, Carlos Slim, junto con más de 50 millones de personas pobres.

Slim Helú ha hecho su fortuna básicamente con concesiones otorgadas por el Estado mexicano.

En México hay una concentración exacerbada de riqueza y esa es nuestra preocupación, dijo a SinEmbargo Ricardo Fuentes Nieva, director de Oxfam México. “En los 17 años que van desde que comenzó el siglo, la fortuna de los más ricos del país pasó del 24 por ciento al 28 por ciento”, explicó.

Para la organización, el modelo económico mexicano beneficia sólo a las élites económicas. Con base en las últimas cifras de Forbes, la riqueza de los mexicanos más ricos en 2017 fue de 116 mil millones de dólares, “esto significa que las 10 personas más ricas de México acumulan la misma riqueza que el 50 por ciento más pobre del país”, señaló Oxfam.

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México, entre los países con más millonarios, y también entre los que tienen más pobres

Por Redacción/Sin embargo

México es el país número 20 con más millonarios en el mundo, pero también forma parte de los 15 donde existen más personas pobres.

Se conoce como “la paradoja mexicana”.

Es el país número 20 con más millonarios del mundo. Pero también forma parte de los 15 donde existen más personas pobres, con problemas para alimentarse adecuadamente.
Una consecuencia de la histórica desigualdad de México. Pero hasta ahora no se conocía cuán profunda es la brecha entre pobres y ricos.

Un estudio presentado esta semana revela que los más acaudalados, equivalentes al 1% de la población, acumulan riqueza similar a la del 95% de los mexicanos.

Además, dos terceras partes de los bienes y propiedades del país –tierras, empresas, explotaciones mineras o activos financieros, por ejemplo- se concentran en las manos del 10% de los habitantes.

El estudio se llama “La distribución y desigualdad de los activos financieros y no financieros en México”, realizado por Miguel Ángel del Castillo Negrete, investigador del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

Es una medición sobre la disparidad en el ingreso y patrimonio de los mexicanos, realizada para la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Pero también muestra la forma como durante más de dos décadas de apertura económica y comercial, los beneficios reales se quedaron en unos cuantos.

Un ejemplo: si se repartiera el dinero que acumulan las familias más ricas cada hogar mexicano tendría, en promedio, unos 900.000 mil pesos (US$50.000).

“Más que suficiente para que las personas tuvieran una vida holgada”, señala el estudio.

Beneficio de pocos

En todo caso, el problema no es la riqueza sino la forma como se reparte, además del modelo que permite la acumulación en unos cuantos.

Desde los años 90, México cambió su economía cerrada para atraer inversión extranjera incluso en sectores tradicionalmente protegidos por el Estado, como la explotación petrolera.

Las decisiones se tomaron por una élite para una élite, y que han sido fiscalizadas por la misma élite”

Ricardo Fuentes-Nieva, director de Oxfam México
Hoy es uno de los países comercialmente más abiertos del mundo. Pero el beneficio no fue para todos, le dice a BBC Mundo Ricardo Fuentes-Nieva, director de Oxfam México.

“Ha habido pocos países que siguieron los procesos de liberalización económica, desregulación o privatizaciones como México”, explica.

“Pero unos grupos se beneficiaron muchísimo, que son ahora los más ricos. La concentración de la riqueza es sintomático de una economía que beneficia a unos cuantos”.

Esto se muestra en el estudio. Por ejemplo el salario mínimo es de 80 pesos, unos US$4,5 al día, insuficientes para que una familia promedio compre los alimentos básicos.

El 54,4% de la población es pobre y uno de cada cinco mexicanos padece hambre.

Al mismo tiempo en 2014 (cuando se realizó el estudio) en el país había entre 125.000 y 200.000 personas con más de US$1.000.000 cada una.

También se registraron 804 con fortunas mayores a US$50 millones en promedio.

En el sector financiero, la desigualdad es aún mayor, pues 23.000 personas concentran el 80% del mercado en la Bolsa Mexicana de Valores.

Ricos cada vez más ricos

Un dato poco conocido es que el patrimonio de los más ricos crece a un ritmo mayor al de la economía.

Entre 2003 y 2014, la riqueza aumentó en promedio 7,9% anual, mientras que el crecimiento del PIB fue de 2,6%.

Esto profundiza la desigualdad, indica el estudio. Por ejemplo, quienes cuentan con activos financieros tienen más posibilidades de incrementar su fortuna.
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