Campesinos buscan participación en mesa de revisión del NAICM para visibilizar la problemática

Por Redacción/Desinformémonos

Ciudad de México | Desinformémonos. Para probar que la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) trae consecuencias negativas para los pueblos y el medio ambiente, integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) pidieron que se les incluya en la mesa técnica para revisar la viabilidad del proyecto.

“Llevan menos de 10 por ciento de su plan de construcción y ya vemos las graves afectaciones: se acaban los cerros, roban nuestra agua, contaminan los suelos, abren caminos por nuestros ejidos y ocasionan accidentes, despreciando la voz y las necesidades de los habitantes”, señaló el Frente.

A pesar de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos recomendó al Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México que los contratos otorgados a las empresas deberían ser públicas para la construcción de la nueva terminal aérea, hasta diciembre de 2017 fueron entregadas 292 licitaciones a 235 empresas por un monto de 127 mil 600 millones de pesos, recordó Julieta Lamberti, de la asociación Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (Poder).

De los contratos entregados, “196 no se sometieron a concurso, sino que fueron adjudicados de manera directa a una empresa, lo que representa casi 90 por ciento de las obras”, indicó Lamberti.

“Sabemos que tienen en la mira el despojo y nuestra desaparición para edificar ahí sus hoteles y centros comerciales”, agregaron los integrantes del FPDT, pero aseguraron que ni los recursos naturales ni la convivencia de las comunidades en el entorno “están a la venta”.

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Edomex: Detienen a activistas que se oponen a la explotación de minas para la construcción del NAICM

Foto: aeropuerto.gob.mx

Por Redacción/Proceso

TOLUCA, Edomex (apro).- Los hermanos Carlos y Alejandra Juárez Castro fueron detenidos por demandar a la alcaldía el cese a la explotación de las minas de Temascalapa, para la construcción de las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).

Ambos son acusados de obstrucción al área de trabajo del personal municipal, después de solicitar pacíficamente a las afueras de la alcaldía una audiencia con el edil panista, Héctor Quezada Quezada, para exponer su inconformidad con la explotación y extracción de materiales pétreos de los cerros de la localidad.

Alrededor de las 8.30 horas de este martes, cerca de 50 elementos de la policía municipal desalojaron de manera violenta a los manifestantes y detuvieron a Carlos y Alejandra, de 28 y 36 años de edad, respectivamente. Primero los llevaron al Ministerio Público de Temascalapa, después los trasladaron al de Otumba.

Desde el lunes 23, habitantes de la comunidad de San Luis Tecuahutitlán y Maquixco arribaron al palacio municipal para pedir una cita con el alcalde y entregarle un documento en el que exigen el cese de la extracción de material y su traslado por los caminos de las comunidades al Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).

La recepcionista les negó el encuentro con el presidente municipal y con el secretario del ayuntamiento, Saúl Espinoza Sánchez, y les exigió retirarse. Los pobladores se negaron, en defensa de su derecho de audiencia con las autoridades municipales.

Hasta este momento, vecinos inconformes permanecen en la explanada del palacio municipal para conocer la situación legal de los hermanos Juárez Castro y demandar diálogo con el alcalde.

El Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero (CDHZL) advirtió sobre la necesidad de mantenerse en alerta, pues temen una agresión mayor porque en las calles aledañas a la sede del ayuntamiento se han dispuesto elementos de la Policía Estatal y granaderos.

El pasado 21 de julio, siete personas resultaron heridas, entre ellos tres policías ministeriales que atendieron el llamado del dueño de la mina para recuperarla, pues su acceso fue cerrado por pobladores de la comunidad de Santiago Tepetitlán ante la negativa para reparar las afectaciones a sus caminos.

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Atropellan derechos de vecinos por llevar materiales al NAICM

Foto: Javier Salinas

Por Redacción/La Jornada

Texcoco, Méx.Con la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en más de 5 mil hectáreas del ex lago de Texcoco, la vida y el entorno de los habitantes de pueblos aledaños se ha alterado significativamente con la explotación indiscriminada de minas para extraer materiales pétreos usados en la cimentación.

Vecinos de Texcoco, Tezoyuca, Otumba, Acolman, Teotihuacán, Nopaltepec, Temascalapa, Tepetlaoxtoc y San Salvador Atenco han señalado que la explotación de decenas de minas afecta el medio ambiente y su tranquilidad.

En diciembre del 2015, habitantes de la comunidad La Concepción, en Tezoyuca, vieron llegar cientos de camiones de carga a la mina El Tezoyo u Ocupulco, que ocupa 42 hectáreas.

Día y noche se escuchan detonaciones de explosivos para romper el tezontle y el ruido de grandes taladros y de camiones cargados con toneladas de piedra.

La explotación indiscriminada de la mina dejó decenas de viviendas a unos metros de taludes y desfiladeros. Las calles están deterioradas por el paso de camiones.

Los más de 20 mil colonos de ese municipio comenzaron a bloquear el paso a la mina. Lograron detener su operación algunos días; sin embargo, la empresa Martínez Villegas SA de CV violó los sellos.

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Megaproyectos destructores, ¿defender lo indefendible?

Por Coralia Souza
@CoraliaSP

Esta nota se publicó originalmente en The Mexican Times el 30 de marzo de 2017.

La construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hace más evidente la serie de dificultades que giran en torno de los megaproyectos en el país: el despojo de tierras, los inminentes daños ambientales y las irregularidades en los procesos y permisos.

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MÉXICO, D.F. Transportation/Transportes-Aeropuerto.- El pasado miércoles, se anunció la construcción del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que se realizará sobre cuatro mil 430 hectáreas federales que se ubican en la zona contigua a la actual terminal aérea. Foto: Especial

A pesar de ser conflictos que nos afectan a todos, pareciera que las únicas personas interesadas en la defensa del medio ambiente y el territorio son los activistas o las comunidades campesinas e indígenas; quienes, además, en este país son asesinados y criminalizados.

El diverso grupo, dedicado a proteger, promover y defender el derecho humano a un ambiente sano se encuentra en una situación cada vez mas riesgosa y vulnerable. El informe anual del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) de 2016 señala que de junio del 2010 a julio de 2016 hubo 303 ataques registrados a defensores del medio ambiente, que incluyen hostigamientos, detenciones arbitrarias, amenazas y asesinatos.

Este problema socio-ambiental se ha intensificado a consecuencia de la creciente demanda de recursos naturales y las cada vez más comunes concesiones irregulares otorgadas por el gobierno a grandes empresas. La concesión de agua a la cervecera de Constellation Brands en detrimento de la ciudad de Mexicali; el despojo de comunidades en Atenco por la construcción del aeropuerto; el desalojo de comunidades huicholas en Nayarit por la construcción de presas; el megaproyecto hotelero y habitacional desproporcionado en Todos Santos, Baja California; y la gran cantidad de empresas dedicadas a la explotación de recursos mineros a lo largo de todo el país son la punta de un iceberg de violencia e intereses económicos que afectan gravemente al entorno natural, al tejido social y abonan a la injusticia y desigualdad.

No es de extrañar que los mismos individuos que facilitan la concesión de territorio y recursos a inversiones extranjeras, sean los que amedrentan a los grupos que manifiestan su desacuerdo. Según el informe del CEMDA, casi la mitad de las agresiones a defensores de derechos humanos relacionados con medio ambiente son cometidas por parte del estado; entonces tenemos procesos y gobiernos que despojan las tierras y violentan a quien reclama, quedando impune, además, el 98% de las veces según Michael Frost, relator especial de la situación de los Defensores de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Ante este lamentable panorama, las comunidades, con el auxilio de los activistas ambientales, insisten en la defensa de aquello que les ha sido arrebatado. Sin embargo, la sociedad permanece indiferente, sin tomar conciencia del crecimiento inminente de esta devastación.

Nos hemos acostumbrado a actuar de manera egoísta y no darle importancia a situaciones que no nos afectan directamente, no obstante, tenemos que entender que la destrucción del país es una ola que va a ahogarnos a todos en algún punto; y tal vez entonces sí sea demasiado tarde.

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