Criticó a López Obrador por ignorar, despreciar y criminalizar a las víctimas de violencia, “en nombre de una transformación intoxicada de muerte y odio”.
A 10 años de la fundación del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, su fundador, el poeta Javier Sicilia, aseguró que el presidente Andrés Manuel López Obrador sigue ignorando a las víctimas de la violencia.
Tras un minuto de silencio, el activista comparó al mandatario con sus antecesores y dijo que la única diferencia es “ya no hay pretexto” para no ver que hay un Estado contraproductivo, inoperante y criminal.
“Al igual que para Calderón y Peña Nieto, para López Obrador –un hombre que cabe perfectamente en el mismo saco al cual dice no pertenecer–, las víctimas no existen. Son seres siniestros que representan el pasado y hay que ignorar, despreciar, criminalizar, desaparecer en las fosas del olvido, en nombre de una transformación intoxicada de muerte y odio”, sostuvo.
Se comprometió a utilizar los recursos recuperados con las políticas de austeridad para atender a las víctimas de la violencia.
Foto: Twitter @CNDH
Con la presencia del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador; la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y Alejandro Encinas, quien ocupará el cargo de subsecretario de Derechos Humanos, inició el Segundo Diálogo por la Paz, la Verdad y la Justicia, en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, en el que integrantes del próximo gobierno federal y agrupaciones víctimas del delito buscarán sentar las bases para construir una política de Estado en materia de justicia transicional y crear el Mecanismo de Protección a Víctimas y Testigos.
En medio de demandas de justicia por la desaparición de sus hijos, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), encabezados por el activista Javier Sicilia, pidió la localización y entrega de sus familiares.
Ante López Obrador, representantes del colectivo expresaron “ni perdón ni olvido” y exigieron saber dónde están sus hijos.
Antes de iniciar el encuentro, en el acceso del Centro Cultural fueron instaladas mesas para recoger las historias y demandas de los familiares de las víctimas.
Tras iniciar el dialogo, Javier Sicilia, quien también es padre de un joven desaparecido en 2012, pidió un minuto de silencio a los asistentes en honor a las víctimas fallecidas, a lo que uno de los asistentes respondió: “No vamos a guardar silencio, ellos no están muertos, no sabemos dónde están, ese es el problema”.
A este respuesta vinieron una serie de reclamos y demandas “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, gritaron en repetidas ocasiones los familiares de alrededor de 500 personas que se encuentran desaparecidas.
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con cuatro de sus ocho hijos desaparecidos, María Elena Herrera, quien en 2011 increpó a Felipe Calderón Hinojosa en el Castillo de Chapultepec, ofreció una “trueque” al próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien ha pedido a las familias de víctimas que otorguen “perdón” a los victimarios en aras de la pacificación y la reconciliación.
Foto: Benjamín Flores/Proceso
“Si a mí me demuestran con trabajos, con hechos, de que están solucionando el problema, de que ya no habrá más desapariciones y que nos ayuden a dar con el paradero de nuestros seres queridos, estoy dispuesta a perdonar”, emplazó Herrera, figura emblemática del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), y quien junto con su hijo Juan Carlos Trujillo fundó Familiares en Búsqueda, María Herrera AC y Enlaces Nacionales, colectivos que forman parte del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM).
Herrera Magdaleno participó en un acto en el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) para recordar que, un día como hoy, hace diez años, le fueron arrebatados sus hijos Raúl y Salvador, en Atoyac de Álvarez, Guerrero, experiencia que repetiría la familia Trujillo Herrera dos años después. En 2010, Luis Armando y Gustavo fueron desaparecidos en el estado de Veracruz.
La fecha emblemática de la desaparición de Raúl y Salvador Trujillo Herrera coincide con los 40 años en que madres de desaparición forzada durante la “guerra sucia”, lideradas por Rosario Ibarra de Piedra, iniciaron una huelga de hambre en el atrio de la Catedral de la Ciudad de México, con la exigencia de la presentación con vida de las víctimas.
En junio de 2011, en el Castillo de Chapultepec, en una reunión con víctimas encabezada por Felipe Calderón y Javier Sicilia, María Elena Herrera Magdaleno recriminó al entonces presidente que había perdido cuatro hijos “en está guerra que ustedes iniciaron en nuestro nombre, pero que nosotros no aceptamos”.
Ahora Herrera Magdaleno, quien destaca por su actividad dentro del MPJD como partícipe de las caravanas del norte y sur, advirtió su disposición personal a perdonar, “siempre y cuando nos entreguen a todas y cada una de las personas que nos faltan en nuestros hogares, de esta forma me van a reparar a mí el daño”.
Tras puntualizar que es probable que familias que sufren la misma tragedia “a lo mejor no están dispuestas a perdonar”, Herrera Magdaleno destacó que, desde que empezó su lucha a favor de los desaparecidos, “he sido una piedra, una roca en los zapatos de las autoridades”.