Chihuahua, Chih. A cinco años del asesinato de Miroslava Breach Velducea, sus hermanas y hermano difundieron una carta pública para recordarla y reiterar que el homicidio de la periodista y corresponsal de La Jornada representa un quebranto irreparable para el periodismo en México, ademas, permanece impune en tanto continúan los crímenes contra comunicadores.
“Hoy 23 de marzo es uno de los días tristes para la familia Breach Velducea. Sólo el recuerdo de la forma en que se dio la ausencia de nuestra hermana Miroslava nos llena de sentimientos encontrados, de añoranza y desconsuelo”, expresaron los familiares.
“(Miroslava) en su idealismo siempre creyó firmemente en su contribución para hacer de este mundo algo más justo para el débil y necesitado, convivió con sencillez con las personas de comunidades marginadas y luchó por sus derechos, denunciando las injusticias y los abusos con indignación y energía”.
“Durante estos cinco años representa un quebranto irreparable para el periodismo en México y en particular, para su familia que vemos con preocupación cómo el asesinato de periodistas se toma como una noticia cotidiana más. Al parecer a la sociedad poco le importa el horror que representa que alguien sea asesinado, por el hecho de hacer su trabajo”.
Ciudad de México | Desinformémonos. A más de cuatro años del asesinato de la periodista Miroslava Breach Velducea, Hugo Amed Schultz, el exalcalde del municipio de Chínipas, Chihuahua, fue sentenciado como partícipe auxiliador del crimen, por lo que deberá pagar con ocho años de prisión y la reparación integral del daño, que consiste en compensación económica y una disculpa pública.
El exedil del municipio de Chínipas, de donde era originaria la periodista, aceptó los hechos de la acusación y su responsabilidad penal, así como la condena solicitada por la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra de la Libertad de Expresión (FEADLE) durante la audiencia del pasado 15 de junio.
Se trató de un procedimiento abreviado en el que existe el beneficio de reducción de los años de prisión que la ley establece para el delito en cuestión. Esto a cambio de que Amed Schultz aceptara su responsabilidad y participación en los hechos, garantizara la reparación integral a las víctimas y renunciara a su derecho a un juicio oral.
Asesinada el 23 de marzo de 2017 por investigar y exponer las violaciones a derechos humanos de las que son víctimas cientos en la Sierra, así como, las redes de narcopolítica y corrupción que operan en Chihuahua.
Hoy se cumplen 4 años sin Miroslava Breach, asesinada el 23 de marzo de 2017 por investigar y exponer las violaciones a los derechos humanos que se cobra cientos de víctimas en la Sierra, así como las redes de narcopolítica y corrupción que operan en Chihuahua. El caso ha estado marcado por grandes retos para la Procuraduría y la administración de justicia. En 2020 hemos logrado avances significativos que sientan un precedente importante para el combate contra la impunidad en los asesinatos de periodistas en uno de los países más mortíferos para la prensa a nivel mundial.
4 años sin Miroslava Breach han significado no sólo la pérdida de una valiosa mujer, una aguerrida madre, la entrañable hermana o la incondicional amiga, sino también, la pérdida de una gran investigadora y periodista que decidió no callar y exponer lo que sucede en Chihuahua; han significado pérdida de libertad de expresión para la ciudadanía en México.
Cuatro años en los que hemos trabajado a nivel nacional e internacional para que las víctimas logren conocer la verdad, tengan acceso a la justicia y a una reparación integral. Hemos acompañado y representado legalmente el caso en aras de que su asesinato no quede en la impunidad, porque es necesario que todos los responsables sean llevados ante los tribunales de justicia.
Existen avances importantes en el caso, entre los que destacamos haber logrado que la investigación haya sido asumida por la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE); haber logrado que la investigación dejase de estar en manos de la Fiscalía General de Chihuahua para pasar a la Fiscalía General de la República fue crucial para el caso y permitió extender las líneas de investigación; la identificación de todos los autores materiales e intelectuales del crimen; el juicio oral en contra de Juan Carlos Moreno Ochoa, alias “El Larry”, que requirió un mes de juicio oral en el que se desahogaron todas las pruebas de las partes y se demostró al tribunal su plena responsabilidad, así como la obtención de una sentencia condenatoria de 50 años de prisión; y la detención de un ex funcionario público por su probable participación y auxilio a los autores intelectuales y materiales del homicidio, además de su vinculación a proceso.
En un país marcado por la impunidad, la sentencia en el caso Miroslava cobra doble relevancia, ya que se trata de la primera sentencia condenatoria por homicidio cometido contra una mujer periodista, en la que una autoridad judicial federal reconoció que el crimen se cometió como consecuencia de su labor. El Juez Federal Nelson Pedraza Sotelo estableció en su sentencia: “se comprobó que Miroslava fue víctima de homicidio como consecuencia de sus investigaciones periodísticas, lográndose identificar a un autor intelectual del crimen”.
Otro avance relevante fue la detención de Hugo Amed “N”, exalcalde del municipio de Chínipas, por parte de elementos de la FEADLE. El ex funcionario fue vinculado a proceso penal y le fue impuesta la medida cautelar de prisión preventiva el 22 de diciembre de 2020, una vez que una Jueza federal consideró que existían elementos jurídicos necesarios para tales efectos, otorgó tres meses para la investigación complementaria. El proceso contra uno de los “posibles” eslabones importantes entre la política y el narcotráfico en Chihuahua apenas comienza. Queda un largo camino que recorrer.
Frente a esta realidad, aún quedan por realizarse varias acciones importantes. Entre ellas, que la FGR ejecute las órdenes de aprehensión pendientes contra un responsable material y contra el posible autor intelectual del homicidio, quien fue identificado en juicio oral en 2020. Sigue pendiente para las autoridades federales investigar de manera efectiva y agotar todas las líneas de investigación relativas a la narcopolítica en el estado de Chihuahua relacionadas con el asesinato de la periodista.
A lo largo de estos cuatro años, para las organizaciones que acompañamos el caso -Propuesta Cívica (PC), Reporteros sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ)-, los logros obtenidos hasta la fecha representan un gran avance. Agradecemos el valor y el esfuerzo enorme que la familia de Miroslava han hecho para seguir adelante en este tortuoso y peligroso camino de acceso a la justicia: sin su convicción, esto no sería posible. Aunado a esto, consideramos importante el papel que los medios de comunicación han realizado a lo largo de este tiempo; su labor de investigación, documentación y difusión también ha sido sumamente importante para el caso, por lo que agradecemos la solidaridad del gremio periodístico.
Hace un año en el marco del Día internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas una Misión Internacional de más de 20 organizaciones internacionales y nacionales vinieron a nuestro país para buscar el compromiso del gobierno hacia la solución de las causas que hacen que todos los días se sigan agrediendo a periodistas.
La Misión fue muy clara al señalar su preocupación por el incremento desmesurado de asesinatos a periodistas de los últimos años, pero más aún de la falta de acciones del Estado para esclarecer las causas de los crímenes a fin de garantizar el acceso a la justicia, la verdad y la reparación para las víctimas. En aquel momento, el Fiscal Especial dio cuenta de los avances en casos como el de Lydia Cacho, Javier Valdez y Miroslava Breach y, en reunión con las organizaciones, se habló de la importancia de implementar de manera inequívoca desde las Fiscalías estatales y la Fiscalía General el Protocolo Homologado de Investigación de Delitos contra la Libertad de Expresión y de garantizar, al menos en esos tres casos, la justicia completa durante siguiente año a fin de enviar un mensaje de cambio, de verdadera transformación hacia los perpetradores de las agresiones.
También en aquel momento, integrantes de la Misión que participaron en la conferencia matutina preguntaron abiertamente al Presidente sobre dos situaciones; la primera, sobre el discurso estigmatizante a la prensa que él mismo profiere, se le cuestionó si estaría dispuesto a cambiar su discurso en contra de la prensa a fin de reducir las amenazas a las que se enfrenta; la segunda, sobre el uso de herramientas de espionaje masivo o ilegal en contra de defensores, periodistas y disidentes políticos, que de acuerdo a información de la compañía Whats App seguía utilizándose en el país para el año 2019.
Ciudad de México | Desinformémonos. Este martes se reanudó la etapa final del juicio contra Juan Carlos Moreno Ochoa “El Larry”, coautor material del asesinato de la periodista Miroslava Breach y único detenido por el crimen, a cinco meses de que un juez federal lo declarara culpable.
El 18 de marzo de este año, el juez Néstor Pedraza Sotelo emitió un fallo condenatorio contra Moreno al concluir los alegatos finales y 17 jornadas de audiencia en las que fueron interrogados más de 50 testigos, sin embargo, el acusado no recibió sentencia porque la audiencia para individualizar su castigo fue diferida cuatro veces por la pandemia de COVID-19.
«En el juicio oral se acreditó, más allá de toda duda razonable, que el homicidio de Miroslava Breach fue una orden directa del cártel Los Salazar para silenciar su labor periodística en temas de narcopolítica, por lo que la Feadle y los asesores jurídicos solicitamos al juez la imposición de 70 años de prisión para Juan Carlos Moreno Ochoa, además de garantizar la reparación integral para la familia de Miroslava”, señaló la organización Propuesta Cívica, que acompaña la defensa jurídica de los familiares.
Imagen de Miroslava Breach a la entrada del centro de justicia penal federal de Chihuahua, donde se llevó a cabo el juicio oral entre el 16 de febrero y 18 de marzo de 2020. Foto: Cencos/Erik Salinas
El juicio contra el hasta ahora único culpable del asesinato de la periodista Miroslava Breach, concluyó el pasado 18 de marzo con una sentencia condenatoria. La pena que deberá cumplir en prisión se conocería el 20 de abril. La Fiscalía solicita 70 años de cárcel.
Desde el inicio, la Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE) al igual que las organizaciones acompañantes del caso perseguían un mismo objetivo: la culpabilidad del sentenciado. Con el fallo condenatorio se escala un primer peldaño en la consecución de justicia. Aún queda un largo camino por recorrer, pues como declaró Rosa María Breach, hermana de Miroslava, en conferencia de prensa en CENCOS, “este fallo judicial es una esperanza; tenemos claro que una verdadera justicia no lo es hasta que se ponga en la balanza de la ley a todos los involucrados, sean estos del crimen organizado o de la cúpula del gobierno”.
A lo largo de las cuatro semanas que duró el juicio declararon más de 60 testigos, entre familiares, periodistas, políticos panistas, analistas, policías de investigación, agentes ministeriales y el Fiscal General del estado. “El hecho de tener una sentencia condenatoria el día de hoy va a generar también un impacto importante dentro del expediente para poder ir avanzando hacia los otros niveles de participación que se generaron en el crimen”, precisa el titular de la FEADLE, Ricardo Sánchez Pérez del Pozo, en entrevista a CENCOS.
Aunque no era la primera vez que Miroslava Breach recibía amenazas, estas aumentaron a partir de un artículo publicado el 4 de marzo de 2016 en La Jornada titulado “Impone el crimen organizado candidatos a ediles en Chihuahua”. En él detallaba la imposición de candidatos a puestos de elección popular de bandas rivales del crimen organizado (La Línea y Los Salazar) en la sierra de Chihuahua.
Titulares de la prensa local durante el juicio. Foto: Cencos/Erik Salinas
La FEADLE y Propuesta Cívica —organización que brinda asesoría legal a la familia de Miroslava— solicitaron al juez que tuviera en cuenta dos aspectos clave a la hora de dictar sentencia: la perspectiva de libertad de expresión y de género. “Demostramos en el juicio cómo, previo al asesinato, Miroslava fue víctima de persecución y víctima de acoso; cómo los victimarios la espiaron en su domicilio, la siguieron en todas sus actividades cotidianas. Quisimos que eso fuera tomado en cuenta porque desgraciadamente las violencias se recrudecen cuando se trata de mujeres periodistas”, explica Sara Mendiola, directora de Propuesta Cívica, en entrevista a CENCOS.
Miroslava publicó varios artículos en los que denunció saqueos, abusos, miedo y colocación de políticos al gusto de narcotraficantes. “Silencio es complicidad” era su lema. Una mujer que no rebela fuentes y que no desdice lo dicho crea, al menos, confusión en una población como Chínipas, donde el grupo delincuencial Los Salazar imparte su ley desde hace, al menos, 20 años.
No en vano el crimen de Miroslava abrió preocupantes zonas de silencio en Chihuahua y en todo el país. “Quienes mataron a Miroslava Breach de alguna forma lograron su cometido, que fue silenciar a aquellos reporteros que se atrevían a denunciar. Por eso este juicio puede ser un gran precedente para dar un mensaje contrario: que no se puede callar a un periodista, que es posible acabar con la impunidad”, asegura Balbina Flores, representante de Reporteros sin Fronteras en México, en entrevista a CENCOS.
Jan-Albert Hootsen, representante del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) y uno de los observadores del juicio, lo resume en una sola frase, en entrevista a CENCOS: “Justicia incompleta es impunidad total”. Por eso, cuando se trata de libertad de expresión en México, tanto el caso de Miroslava como el del reportero sinaloense Javier Valdez, asesinado en mayo de 2017, son calificados como “emblemáticos”; en otras palabras, deberían ser ejemplo de justicia, verdad y reparación integrales. Aunque, en realidad, la verdadera conquista sería que nunca más se repitieran.
Justicia, verdad y reparación, las exigencias principales de la FEADLE y la familia de Miroslava Breach. Foto: Cencos/Erik Salinas
Cuando se cumplen tres años del asesinato de Miroslava Breach, la Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE) acaba de conseguir la primera sentencia condenatoria en su caso. Sin embargo, aún quedan varios retos pendientes para lograr justicia, verdad y reparación plenas.
La cartulina que contenía amenazas contra el gobernador Javier Corral y que se encontró junto al cuerpo de la periodista Miroslava Breach el 23 de marzo del 2017 es una metáfora de todo el proceso penal: le faltaba una pieza. La extrañeza de las distintas versiones sobre el contenido de este mensaje fue una proyección de un juicio histórico, en el que la Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE) solicita la pena máxima (70 años de prisión) contra el hasta ahora único culpable del crimen, a quien se le dictará sentencia el próximo 20 de abril.
El juicio, que inició el 16 de febrero y terminó el pasado 18 de marzo, atrajo la atención de organismos nacionales e internacionales. Representantes de la ONU, Reporteros sin Fronteras, Propuesta Cívica y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) asistieron como observadores de esta audiencia sin precedentes en México. Los chihuahuenses de a pie, así no siguieran las noticias diarias, sabían que algo importante estaba pasando en el centro de justicia penal federal de Chihuahua por el número de patrullas de la Guardia Nacional y la cantidad de reporteros que se plantaban a la entrada del lugar todos los días poco antes de las 9 de la mañana.
Desde el inicio, la FEADLE al igual que las organizaciones acompañantes del caso perseguían un mismo objetivo: la culpabilidad del sentenciado. Con el fallo condenatorio se escala un primer peldaño en la consecución de justicia y se abre camino para reclamar otros dos aspectos cruciales: ejecutar la orden de aprehensión en contra de JVV, presunto cómplice del ahora sentenciado, y ampliar las líneas de investigación para acreditar la participación de JCSZ, presunto autor intelectual y líder del grupo delincuencial Los Salazar.
“El hecho de tener una sentencia condenatoria el día de hoy va a generar también un impacto importante dentro del expediente para poder ir avanzando hacia los otros niveles de participación que se generaron en el crimen —precisa el titular de la FEADLE, Ricardo Sánchez Pérez del Pozo, en entrevista a CENCOS—. Todavía hay participaciones que deben ser consideradas dentro de la investigación […]. Para poder hacer una acusación necesitamos tener pruebas suficientes”.
Entrada del centro de justicia penal federal de Chihuahua, donde se llevó a cabo el juicio oral entre el 16 de febrero y 18 de marzo de 2020. Foto: Cencos/Erik Salinas
A lo largo de las cuatro semanas que duró el juicio declararon más de 60 testigos, de los cuales tres testimonios resultaron clave para probar la responsabilidad del ahora sentenciado. Uno de ellos se encontraba en Chínipas cuando JCSZ presuntamente ordenó el asesinato de Miroslava. Otro corresponde al de una persona agente estatal, quien ocultó a la persona sentenciada y a su presunto cómplice, y finalmente la declaración del chófer del sentenciado y quien identificó al presunto cómplice.
En entrevista para CENCOS, Sara Mendiola, directora de Propuesta Cívica y asesora legal de la familia de Miroslava Breach, indicó que “este juicio es respecto de uno de los coautores materiales del asesinato. Lograda la sentencia, la investigación no se cierra”. Para ella es necesario que las pesquisas se orienten hacia la autoría intelectual y que se inicie un proceso penal contra el responsable intelectual, “contra quien dictó la orden del homicidio de Miroslava, y también que se investigue a los políticos panistas presuntamente involucrados”.
Un crimen anunciado
Aunque no era la primera vez que Miroslava Breach recibía amenazas, estas aumentaron a partir de un artículo publicado el 4 de marzo de 2016 en La Jornada titulado “Impone el crimen organizado candidatos a ediles en Chihuahua”. En él detallaba la imposición de candidatos a puestos de elección popular de bandas rivales del crimen organizado (La Línea y Los Salazar) en la sierra de Chihuahua. De allí que la palabra “narcopolítica” se haya convertido en una constante en este proceso.
Para seguir esas pistas sobre las alianzas entre política y crimen organizado que Miroslava denunciaba en sus artículos, resultan clave las grabaciones presentadas por la FEADLE en el juicio oral, en particular el audio que el vocero del Partido Acción Nacional en 2017 entregó al entonces alcalde de Chínipas. En este, Miroslava, ante la insistencia para que revelara sus contactos en la sierra chihuahuense, confiesa que no tiene fuentes, “yo soy mi propia fuente”, dice. Este material fue entregado a Los Salazar.
Según detalles aportados durante el juicio oral por los peritos que acudieron a la escena del crimen, a las 6:50 de la mañana del 23 de marzo, la periodista esperaba, dentro su vehículo, a su hijo para llevarlo a la escuela. Zona Norte de Chihuahua. Calle José María Mata. Era un día soleado, caluroso –23 grados– e iluminado naturalmente.
AZC se acercó por el frente y disparó; luego, para terminar, lo hizo desde el lado del conductor. Ocho disparos de un arma calibre 38. El asesino caminó algunas cuadras donde lo esperaban el ahora sentenciado y su chofer. Huirían de regreso a Chínipas, pero perdieron la avioneta en la que volarían ese día, así que, de acuerdo con las declaraciones desahogadas en el juicio oral, decidieron refugiarse en casa de la persona agente estatal. Para transportarse, como prueban los videos presentados por la FEADLE, todos los involucrados iban en autos modelo Malibú, marca Chevrolet, color gris y blanco.
Cerca de la camioneta se encontró una cartulina. Con letra firme, clara y enérgica, se leía el siguiente mensaje: “Esto le va a pasar a toda la gente lengua suelta y llegadas al gobernador voy por ti gober Atte el 80”. El texto fue escrito, al parecer, por JVV, hoy prófugo de la justicia y chofer de AZC, presunto cómplice del sentenciado. Los presuntos asesinos huyeron tranquilamente del lugar. Aquí la historia se bifurca pues AZC se escondió hasta el 17 de diciembre de 2017 cuando fue asesinado cerca de la comunidad de El Sombrerito, en Sonora, y unos días después, el 25 de diciembre, fue capturado el ahora sentenciado.
Silencio es complicidad
Una de las fotos más emblemáticas que la prensa ha difundido de Miroslava es aquella donde aparece viendo a la cámara. Mirada firme, sombrero café, bufanda, blusa azul. En el fondo de la imagen se distinguen unas vías de tren. Es probable que, en los pensamientos que cruzan su mente en esa foto, estén las amenazas. Esperanzada, pidió ayuda al gobernador Javier Corral, viejo amigo desde los tiempos en que este era periodista. Pero la protección nunca llegó.
Miroslava parecía nerviosa semanas antes de su asesinato. Según detalles publicados en la investigación Proyecto Miroslava, se esforzó por pagar la póliza de un seguro de vida que legaría a sus hijos, cotizó el blindaje de la camioneta en la que finalmente encontró la muerte y alguna vez se retrasó en la entrega de un texto. Tres acciones particularmente inusuales, preludio al que se enfrentan las y los reporteros que no pueden escapar de su entorno en México, país que sin estar en guerra resulta letal para ejercer el trabajo periodístico; tan solo en 2019 se registraron diez asesinatos a periodistas, una de las cifras más altas del mundo, según datos de Reporteros sin Fronteras.
Familiares de Miroslava Breach ingresan al centro de justicia penal federal de Chihuahua. Foto: Cencos/Erik Salinas
La FEADLE y Propuesta Cívica solicitaron al juez que tuviera en cuenta dos aspectos clave a la hora de dictar sentencia: la perspectiva de libertad de expresión y de género. “Demostramos en el juicio cómo, previo al asesinato, Miroslava fue víctima de persecución y víctima de acoso; cómo los victimarios la espiaron en su domicilio, la siguieron en todas sus actividades cotidianas. Quisimos que eso fuera tomado en cuenta porque desgraciadamente las violencias se recrudecen cuando se trata de mujeres periodistas”, explica Mendiola.
Miroslava publicó varios artículos en los que denunció saqueos, abusos, miedo y colocación de políticos al gusto de narcotraficantes. Su prosa limpia, casi agresiva y seca “tiene ovarios”, como ella misma se definió. “Silencio es complicidad” era su lema. Una mujer que no rebela fuentes y que no desdice lo dicho crea, al menos, confusión en una población como Chínipas. En este sitio alejado de la capital del estado, más bien perdido en la sierra, pero cerca de Sonora y de la frontera con Estados Unidos, los políticos temen represalias. Los Salazar imparten su ley desde hace, al menos, 20 años.
No en vano el crimen de Miroslava abrió preocupantes zonas de silencio en Chihuahua y en todo el país. “Nosotros desde el primer momento señalamos que el asesinato de Miroslava Breach tenía que ver con su trabajo periodístico –asegura en entrevista a CENCOS Balbina Flores, representante de Reporteros sin Fronteras en México–. Hoy no hay periodistas que se atrevan a investigar la situación del crimen organizado en la región, que se atrevan a publicar qué está pasando con los desplazados en Chihuahua, qué está pasando con las zonas mineras; es decir, quienes mataron a Miroslava Breach de alguna forma lograron su cometido, que fue silenciar a aquellos reporteros que se atrevían a denunciar. Por eso este juicio puede ser un gran precedente para dar un mensaje contrario: que no se puede callar a un periodista, que es posible acabar con la impunidad”.
Jan-Albert Hootsen, representante de CPJ y uno de los observadores del juicio, lo resume en una sola frase, en entrevista a CENCOS: “Justicia incompleta es impunidad total”. Este concepto se vitaliza si se consideran la disfunción institucional y el involucramiento de actores políticos, dos factores que dificultan cualquier proceso judicial. La burocracia congela juicios, testigos, pruebas. Por eso, cuando se trata de libertad de expresión en México, tanto el caso de Miroslava como el del reportero sinaloense Javier Valdez, asesinado en mayo de 2017, son calificados como “emblemáticos”; en otras palabras, deberían ser ejemplo de justicia, verdad y reparación integrales. Aunque, en realidad, la verdadera conquista sería que nunca más se repitieran.
El juez federal consideró que Juan Carlos ‘N’ asesinó a la periodista por orden de Crispín Salazar, líder del grupo delictivo de Los Salazar, como represalia por el trabajo periodístico que evidenciaba el nexo del crimen organizado con políticos de la región.
Miroslava Breach. Foto tomada de Facebook
Un juez federal resolvió que Juan Carlos ‘N’, alias el Larry, es culpable del delito de homicidio calificado en agravio de Miroslava Breach, con las agravantes de premeditacion, alevosía, ventaja y delito contra la periodista.
La sentencia podría ir de los 50 a los 70 años de prisión, informaron autoridades federales a Animal Político. Se definirá en una audiencia próxima.
Chihuahua, Chih. Una testigo de identidad reservada, de los cinco que se presentaron ayer en el comienzo del juicio oral contra Juan Carlos Moreno Ochoa, El Larry, único detenido por el asesinato de la periodista Miroslava Breach Velducea, cometido el 23 de marzo de 2017, aseguró que los panistas José Luévano Rodríguez, Alfredo Piñera Guevara y Hugo Amed Shultz presionaron a la corresponsal de La Jornada para que desistiera de investigar los vínculos entre el narcotráfico y políticos en municipios serranos.
En la audiencia realizada ayer en el Centro de Justicia Penal Federal de Chihuahua, la testigo afirmó que en reiteradas ocasiones, buscándola en conferencias de prensa y por teléfono, los tres políticos panistas le advertían a la periodista que tuviera cuidado con lo que escribía, porque podría sucederle algo a sus hijos. Sostuvo que “Miroslava llamaba a estos personajes ‘los mensajeros del narco’”.
El caso que los fiscales expondrán tiene un móvil claro, que Miroslava Breach fue asesinada por evidenciar la protección de autoridades locales al crimen organizado.
Imagen tomada de Twitter @PropuestaCivica
Luego de dos retrasos y a casi tres años de ocurrido el crimen, este lunes iniciará en un Tribunal federal en Chihuahua el juicio oral en contra de Juan Carlos “N” alias el Larry, uno de los presuntos autores materiales del asesinato de la periodista Miroslava Breach.
La Fiscalía General de la República (FGR) intentará convencer al juez que el detenido fue una de las personas que participó directamente en el crimen de la periodista cuando salía de su domicilio la mañana del 23 de marzo de 2017, y que lo hizo en represalia por su trabajo periodístico, que evidenciaba redes de protección política al crimen organizado en la entidad.
Se prevé que el juicio se extienda por varios días, pero la audiencia de hoy es clave porque los fiscales presentarán la teoría de todo su caso. Además, fuentes judiciales confirmaron a Animal Político que se tiene previsto que hoy mismo se llame al banquillo a testigos clave.