“Ni una menos, vivas y libres nos queremos”: marcha del #25N exige seguridad y justicia para las mujeres

Foto: Doryan Alvarez/Cencos

 

Eréndira Aquino, Sharenii Guzmán y Marcela Nochebuena/Animal Político

En la marcha de este #25N en la CDMX, se escucharon los reclamos de justicia por parte de madres de víctimas de feminicidio, la exigencia de un alto a la militarización y protestas contra la violencia vicaria.

“Me mataron a mi hija y eso me da derecho a gritar que quiero justicia. Soy originaria de Ciudad Juárez, un lugar lleno de cruces rosas, aunque ya nadie se acuerda por qué están ahí, pero son un grito permanente de nosotras las madres”. Con estas palabras, Norma Andrade dio inicio al mitin por el #25N en el Zócalo de la Ciudad de México, donde mujeres de todo el país hablaron de los casos que las llevaron a marchar este viernes.

La marcha que terminó en ese mitin comenzó alrededor de las 16:00 horas, pero las actividades para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer arrancaron desde el mediodía en distintos puntos.

Norma se convirtió en activista desde 2001, tras la desaparición y el asesinato de su hija, Lilia Alejandra García. Durante más de 20 años ha protestado contra los feminicidios, al igual que otras madres de víctimas, como Araceli Osorio y Lorena Gutiérrez, quienes encabezaron la movilización de ayer al Zócalo.

Desde un templete ubicado frente a Palacio Nacional, integrantes de distintos colectivos leyeron un pronunciamiento con el que expresaron su apoyo a los movimientos de mujeres en el país, y demandaron el cese de la criminalización de las protestas contra la violencia de género, el goce pleno de sus derechos, la despenalización del aborto en todo México, así como la impartición de justicia en los casos pendientes, incluidos los delitos contra mujeres trans.

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‘No tenemos apoyo, debemos estar unidas’: Madres de víctimas de feminicidio se manifiestan frente a SCJN

Itxaro Arteta/Animal Político

Familiares de víctimas de feminicidio acudieron frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a un lado del Zócalo de la Ciudad de México, para reclamar que la justicia no llegue para ellas.

Foto: Twitter @mujeresdelasal

Eleocadia Matilde no podía dejar de salir a trabajar por la pandemia de COVID-19, al ser el único sustento de sus dos hijos, de 16 y 14 años. Pero para intentar un negocio propio, abrió una tiendita que la hija más grande ya podía atender sola en su casa, en una comunidad indígena de Temoaya, Estado de México. Todo fue bien los primeros meses, hasta que el 9 de mayo, la adolescente fue asesinada con saña: a Maicha Pamela González Matilde la ataron de las manos y la boca, la golpearon y la metieron en un tambo con agua hasta que se ahogó.

Su madre pasó el peor 10 de mayo de su vida y empezó una lucha por encontrar justicia. Primero tuvo que pelear por que la carpeta de investigación fuera abierta por el delito de feminicidio y no de homicidio. Después, escuchar que el proceso de investigación va lento porque con la emergencia sanitaria no es fácil avanzar.

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