“¡Hijo, escucha, tu madre está en la lucha!”: familias de desaparecidos reclaman al “Estado indolente” por inacción en búsquedas

Foto: Doryan Alvarez/Cencos

 

Montserrat Sánchez y Sharenii Guzmán/Animal Político

Durante 12 años, madres y familiares de personas desaparecidas han tomado las calles de la Ciudad de México para exigir que se dé con su paradero y que haya castigo a los responsables de su ausencia.

Este 2023 es otro año de buscar, de cargar con la ficha de búsqueda y la lona con los datos importantes: dónde fue visto por última vez, qué ropa llevaba puesta, cuáles son sus señas particulares. Por decimosegundo año consecutivo, las madres de personas desaparecidas salieron a tomar las calles de la Ciudad de México para exigir que las autoridades den con su paradero. 

Reunidas desde las 9:00 de la mañana, mujeres originarias de Tamaulipas, Veracruz, Guerrero, Sinaloa, Nuevo León y otros estados comenzaron a prepararse para marchar del Monumento a la Madre al Ángel de la Independencia. 

Con pancartas, playeras, gorras e incluso cubrebocas, las mujeres portaban las imágenes de sus esposos, hijos, hijas, sobrinos, primos… de todos aquellos que han dejado una silla vacía en sus casas y por quienes exigen justicia. 

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“Muertas en vida ya estamos”: la pandemia agrava la precariedad de madres de desaparecidos

Zedryk Raziel/Animal Político

Las mujeres, que iniciaron su protesta el 11 de mayo frente a una institución cerrada por la emergencia sanitaria, reclaman que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas no les ha hecho entrega del apoyo de alimentación y vivienda desde el año pasado.

Foto: Zedryk Raziel/Animal Político

Como esa puerta ya no se abre, las mujeres pudieron colgar en todo lo ancho de la entrada de la Secretaría de Gobernación las fotos de sus familiares desaparecidos y los mensajes de que los devuelvan con vida, como se los llevaron. Enfrente, en una calle solitaria, sin tránsito, sin gente, armaron casas de campaña e instalaron un plantón que duró 12 días, en medio del silencio, sin más testigos de su protesta que los policías que resguardaban el edificio.

“¿Qué más da morirse en casa que venirse a morir aquí con la contingencia? Nos da lo mismo. De parto no nos vamos a morir, porque ya estamos viejas. Lo peor que nos pudo pasar, ya nos pasó. Muertas en vida ya estamos”, dice Margarita López Pérez, que lidera a un grupo de unas 20 madres de personas desaparecidas y que viajaron de Tamaulipas, Guerrero, Veracruz, Guanajuato y Michoacán.

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