Trece indígenas presos en Chiapas suman 26 días en huelga de hambre

Redacción/Animal Político

Exigen su liberación inmediata e incondicional, luego de acumular más de una década encarcelados sin que en su contra existan pruebas de culpabilidad, salvo confesiones extraídas bajo tortura.

Imagen: Grupo de Trabajo No Estamos Todxs

Indígenas presos en tres centros de reclusión del estado de Chiapas cumplen este miércoles, 10 de abril, 26 días en huelga de hambre, con una única demanda: su liberación inmediata e incondicional, luego de acumular más de una década encarcelados, sin que en su contra existan pruebas de culpabilidad, salvo confesiones extraídas bajo tortura.

Agrupados en los colectivos La Voz Verdadera del Amate y Vijiketik en Resistencia, los trece indígenas en huelga de hambre (y otros siete que por su precaria condición de salud no son se sumaron al ayuno, pero sí forman parte de la protesta) realizan esta acción en tres cárceles chiapanecas y, tal como explicaron sus familiares en entrevista, “la lucha no es sólo por ellos, sino por todos los indígenas presos injustamente”.

En total, detallaron representantes de ambos colectivos, son 20 presos por los que se demanda la liberación “inmediata e incondicional”, todos con un común denominador: se trata de indígenas que fueron detenidos sin órdenes de aprehensión, torturados para confesar delitos, y que no contaron con traductores o intérpretes durante sus juicios, para poder defenderse.

“A lo largo de este caminar –explica Juan Pablo Nava Gómez, del Grupo de Trabajo No Están Sol@s, que da acompañamiento a las familias de los presos en huelga de hambre– lo que nos hemos encontrado es que el gobierno de Chiapas es muy racista, y en contra de los indígenas usan la tortura como un mecanismo cotidiano para crear chivos expiatorios (personas inocentes, incriminadas para otorgar impunidad a los verdaderos perpetradores)”.

Ver nota completa

Chiapas y Oaxaca, los más pobres del país, son líderes en violación a los DDHH de indígenas presos

Foto: www.asilegal.org.mx

Por Redacción/Sin Embargo

Ciudad de México, 7 de diciembre (SinEmbargo).– En México, 7 mil 433 indígenas se encuentran presos, de los cuales, al 70 por ciento no se les mostró una orden de aprehensión ni tuvieron acceso a un intérprete traductor ni a una defensa adecuada, de acuerdo con un informe de la organización Asistencia Legal por los Derechos Humanos, A.C. (ASILEGAL) publicado hoy.

Con el objetivo de documentar las persistentes violaciones a derechos humanos que sufren las personas indígenas cuando se enfrentan al sistema de justicia penal mexicano, ASILEGAL realizó doscientas tres entrevistas en once Centros de Reinserción Social de Chiapas y Oaxaca, estados que concentran el 45 por ciento de la población indígena nacional.

La investigación culminó con el informe “El acceso a la justicia de personas indígenas privadas de libertad en Chiapas y Oaxaca”, el cual detalló las violaciones a los derechos humanos a los presos indígenas de México.

De las 209 mil 782 personas privadas de libertad que existen en México, hasta mayo de 2017, 7 mil 433 pertenecían a un pueblo o comunidad indígena, de acuerdo con el reporte de la organización. En Chiapas, el porcentaje de personas indígenas privadas de libertad es de 6.77 por ciento y la mayoría perteneciente al pueblo tseltal; en cuanto a Oaxaca, el porcentaje es de 30.8 por ciento y la mayoría pertenece al pueblo indígena zapoteco.

En el caso de Chiapas, el homicidio calificado (64 personas) es el delito del fuero común por el que la mayoría de los indígenas se encuentran presos, seguido de homicidio (55), violación (29), robo ejecutado con violencia (19) y lesiones (14).

Por delitos del fuero federal, hasta mayo de este año en Chiapas se encontraban cinco personas encarceladas por transportar mariguana; tres por transportar cocaína; dos por transportar a migrantes, y uno por portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército.

La edad predominante de la mayoría de los indígenas de Chiapas es de 25 a 30 años.

En el caso de Oaxaca, la mayoría de los indígenas presos cometieron abigeato, seguido de abuso sexual, allanamiento de morada, asalto y narcomenudeo.

El delito de robo es una constante en ambos estados, debido a la pobreza extrema que viven sus habitantes, en especial los indígenas, quienes viven con al menos una carencia social.

Chiapas y Oaxaca encabezan la lista de las entidades más pobres del país, de acuerdo con el más reciente informe del Consejo Nacional de Evaluacion de la Politica de Desarrollo Social (Coneval).

Chiapas, gobernada por Manuel Velasco Coello, alberga a 4 millones 114 mil personas que viven en pobreza; mientras que en Oaxaca, cuyo Gobernador es Alejandro Murat Hinojosa, tiene 2 millones 847 mil 300 pobres.

“Fui condenada a ocho años con seis meses de prisión por el delito de homicidio simple. Hoy en día estoy tramitando mi traslado al Centro de Reinserción Social de Tehuantepec, centro que le queda más cerca a mi familia para que me vengan a visitar porque hasta ahora, en Tanivet no he tenido visitas porque mis familiares tienen que gastar mucho dinero”, contó Cecilia, de 48 años, originaria de San Antonio Ixtepec, Oaxaca, a ASILEGAL.

Ver nota completa