Identifican a dos personas más en fosa de Colinas de Santa Fe, Veracruz

Redacción/La Jornada

Foto ‘La Jornada’ / Archivo

Xalapa, Ver. Dos personas más fueron identificadas de entre los restos de casi 300 personas que fueron exhumados del cementerio clandestino ubicado en Colinas de Santa Fe, informó el Colectivo Solecito.

Lucía de Los Ángeles Díaz Genao, vocera del Colectivo, dijo que las dos víctimas no formaban parte del colectivo, pero las autoridades federales les notificaron el estado que guardan los trabajos en Colinas de Santa Fe.

Con estas identificaciones, dijo Díaz Genao, suman 19 las personas que han sido identificadas, de entre los restos de cerca de 300 personas en la fosas de Colinas de Santa Fe.

El Colectivo Solecito ingresó al predio de Colinas de Santa Fe, el 3 de agosto del 2016, guiadas por un mapa —entregado de manera anónima— que señalaba un cementerio clandestino en el sitio.

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Inoperantes, leyes contra tortura y desaparición: CNDH

Redacción / La Jornada

Foto: Facebook @CNDHmx

El combate a la desaparición forzada y las inhumaciones clandestina no se hace sólo con las leyes, sino con la responsabilidad de los gobiernos locales, aseguró el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, al señalar que de 2016 a la fecha se han incrementado en más de 200 el número de fosas ilegales reportadas, mientras que sólo siete estados han integrado sus comisiones de búsqueda de víctimas.

Tras participar en el seminario internacional 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, señaló que no están funcionando las leyes contra la tortura y la desaparición forzada, y cómo lo van a hacer, si varios estados no han cumplido con sus obligaciones.

Recordó que el primer informe de la CNDH sobre estos entierros se difundió en 2016 y se contabilizaron 855, con información oficial, pero los medios de comunicación reportaron mil 155. De esa fecha para acá han crecido por lo menos en más de 200. Cada vez se reportan más fosas, es decir, es un flagelo, pero que hay que combatirlo no sólo con las leyes.

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El país de las dos mil fosas

Redacción/Proceso

Foto: Érika Lozano

El 20 de febrero de 1943 la comunidad purépecha de Angahuan observó atónita cómo se abrió la tierra, expulsó humo negro de su interior y comenzó a parir al Paricutín, el volcán más joven del mundo. Más de 60 años después, ese mismo municipio michoacano, fue sitio de otro hallazgo: al cavar la tierra, la policía encontró seis hombres maniatados, semidesnudos, con los ojos vendados y la yugular cortada. Era el 7 de septiembre de 2006.

La primera fosa clandestina del año acababa de ser descubierta en ese boscoso paraje turístico, a sólo media hora de la próspera ciudad de Uruapan. Ocurrió después de que lugareños dijeron haber visto pasar una camioneta de lujo; al asomarse detectaron tierra removida.

Angahuan volvió a honrar uno de los significados que dan a su nombre en purépecha: “En medio de la tierra”.

El hallazgo de estos cuerpos marcó el comienzo de la barbarie. Desde entonces, y mientras se desplegaba la “guerra contra las drogas”, a los asesinos ya no les ha bastado matar; ahora se esmeran en ocultar los cuerpos.

Así es como las fosas clandestinas se multiplicaron.

Una investigación iniciada hace año y medio por un equipo de periodistas independientes, y que a medio camino encontró respaldo financiero y editorial de Quinto Elemento Lab, revela que prácticamente en todo el país se han encontrado casi 2 mil fosas clandestinas entre 2006 y 2016, a un ritmo de vértigo: una fosa cada dos días, en uno de cada siete municipios de México.

Fueron, al menos, mil 978 entierros clandestinos en 24 estados del país. Esta cifra supera por mucho la información dada por el gobierno mexicano hasta hoy.

Las fiscalías recuperaron de estos hoyos 2 mil 884 cuerpos, 324 cráneos, 217 osamentas, 799 restos óseos y miles de restos y fragmentos de huesos que corresponden a un número aún no determinado de individuos.

Del total de cuerpos y restos, en todos estos años, y de todas estas fosas, sólo mil 738 de las víctimas han sido identificadas, según documenta la investigación hecha a partir de doscientas solicitudes de acceso a la información a las autoridades de cada uno de los 32 estados.

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Madres llegan a Veracruz para buscar restos de desaparecidos

Redacción/La Jornada

Xalapa, Ver. Madres del Colectivo Solecito, conformado por familiares de personas desaparecidas, llegaron hasta un predio ubicado sobre el kilómetro 13.5, vecino a la zona portuaria de Veracruz, donde buscarán restos de personas inhumadas de manera clandestina.

Foto: Eirinet Gómez

En su arribo al sitio la mañana de este lunes, Rosalía Castro Toss, vocera del Colectivo, relató que el lugar les fue señalado por medio de un mapa, que les fue entregado de manera anónima.

“Nos entregaron el mapa, y nos dijeron que podría haber más de 400 cuerpos enterrados en esta zona, vamos a revisar cuatro puntos, hoy comenzaremos con el primero”, dijo Castro Toss, que durante la jornada de este día lidera un equipo de 26 personas, la mayoría mujeres.

Equipadas con palas, picos, marros, varillas, agua y hasta un botiquín de primero auxilios, la brigada de búsqueda dividirá el terreno en cuadrantes y comenzará la jornada de exploración, que se extenderá hasta las 15:00 horas.

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Identifican en dos años apenas 9% de los 339 cuerpos hallados en fosas en Veracruz

Redacción/Animal Político

Colectivos civiles critican que el trabajo de las autoridades para identificar a víctimas es muy lento. La Fiscalía señala que ya tienen el ADN de los restos encontrados pero hace falta el de los familiares para identificar a las víctimas.

Foto: Policía Federal

De los 339 cuerpos que se han encontrado en dos años en Colinas de Santa Fe y en Arbolillo, dos de las fosas clandestinas más grandes descubiertas en Veracruz, las autoridades federales y estatales de investigación han identificado con nombre y apellido a 32 personas; el 9.4% del total.

La fosa donde a la fecha se han exhumado más cráneos es en Colinas de Santa Fe, un predio ubicado a escasos kilómetros del Puerto de Veracruz que, según las investigaciones policiacas, era usado por el crimen organizado como un ‘cementerio particular’.

Esta fosa fue descubierta en 2016 luego de que el Colectivo Solecito, un grupo de mujeres que buscan a sus seres queridos desaparecidos, recibió un mapa anónimo con información del lugar y comenzó a excavar en el predio. De acuerdo con datos oficiales proporcionados a Animal Político por la Policía Federal y la Fiscalía veracruzana, en las fosas descubiertas se han hallado 292 cráneos, de los cuales se han podido identificar plenamente a 16 personas.

En marzo de 2017 tuvo lugar el hallazgo de otra fosa clandestina en la localidad de Arbolillo, en el municipio costero de Alvarado ubicado a unos 70 kilómetros del Puerto. Hasta el momento, se han exhumado 47 cráneos y se han identificado a otras 16 personas, según cifras oficiales.

Se cumplen seis años de la desaparición de Fernanda Rubí; su madre acusa que nunca se hizo una búsqueda real de ella

Marcela Méndez/Cencos

“Yo, Araceli, madre de Fernanda Rubí, a seis años de que no está con nosotros: en estos años he buscado en vida, muerte y fosas clandestinas, es un dolor que lacera mi corazón de madre por no encontrarla; me mataron en vida porque no vivo, sobrevivo a la ausencia de ella y tengo que seguir adelante porque sigue esperando que la encuentre”.

Éste es el mensaje que publica en redes Araceli Salcedo, coordinadora del Colectivo de familias de desaparecidos Córdoba-Orizaba, a seis años de que su hija, de entonces 21 años, fuera extraída de un bar en Orizaba, Veracruz, y posteriormente desaparecida la noche del 7 de septiembre de 2012.

A lo largo de estos años Araceli se ha enfrentado a la falta de respuesta por parte de las autoridades ante la desaparición no sólo de su hija, sino de cientos de personas que hasta el día de hoy permanecen en calidad de desaparecidas.

Hace algunas semanas, Araceli recordó cómo empezó este viacrucis para ella y su familia, en el que autoridades estatales y federales han propiciado un peregrinar de institución en institución, sin que hasta el día de hoy arroje respuestas sobre el paradero de Rubí.

La última vez que Araceli habló con su hija fue por teléfono, aquel 7 de septiembre de 2012,  exactamente a las 22:30; la joven había llegado al lugar donde se reuniría con sus amigas y llamaba a Araceli para avisarle. “No tardo, mami”, le dijo en ese momento.

Araceli recuerda que cuando su hija quería colgarle pero no de forma grosera, le decía: “¿Qué crees, mami? ¿Sabes que te amo? Te amo, te amo, te amo”. Eso mismo le dijo esa noche; le mandó besos y colgó. 15 minutos después Rubí fue extraída del bar por un grupo de hombres y cerca de las 11:30, sin saber lo que estaba pasando, Araceli recibió llamadads en las que sólo se escuchaba bullicio, las risas y los murmullos de hombres.

“En un principio lo único que yo hacía era contestar ‘¿bueno, bueno?’, y colgaba. Pero al ser recurrentes las llamadas empecé a marcarle a mi hija. Del teléfono de mi hija ya no, me mandaba directamente a buzón”, recuerda Araceli.

Araceli continuó llamando, y en la madrugada del día siguiente le respondieron por primera vez. “Fue la voz de un hombre, entre drogado, borracho, como yo lo escuchaba”. Hubo un par de llamadas más: “me contesta él nuevamente; su nombre me lo dice altanero, grosero… yo decía ‘negrita, ¿estás ahí?’”.

Fue en ese momento que Araceli supo que algo había pasado. Lo confirmó cuando su hijo encontró en el cuarto de su hermana su segundo teléfono, en el que había mensajes de una de sus amigas, preguntándole qué había pasado, pues a ella le dijeron que sacaron a Rubí del lugar.

“Mi hijo bajó con su carita desencajada, con el teléfono en la mano. Lo único que hizo fue verme a los ojos y decirme: ‘mami, algo le pasó a la huerca’”.

Araceli fue al bar y lo que escuchó del dueño fue “ah, sí, era una chica muy bonita; venía toda de rosa y estaba sentada en ese lugar, pero no pudimos ayudarla”.

Araceli denuncia que las investigaciones posteriormente arrojaron quién era el hombre al teléfono, y que las autoridades nunca hicieron nada contra él, no sólo en el caso de su hija, sino en otros, ya que él ha estado en seguimiento por varios delitos, en instancias federales. También acusa que el teléfono de Rubí nunca fue rastreado, y que desde el primer momento en que acudió a las autoridades éstas fueron omisas al ayudarle en la búsqueda.

“En ese momento no sabía qué se tenía que hacer. Llego a la comandancia de policía, está muy cerquita de donde se llevaron a mi hija, y lo primero que me dijeron fue ‘ay, señora, de seguro anda de fiesta o se fue con un novio, al rato ha de llegar’”, esto a pesar de que Araceli explicó lo que sucedió con las múltiples llamadas.

“Nunca se hizo una búsqueda real de mi hija, nunca se hicieron las diligencias correspondientes, me fueron negadas las sábanas de llamadas, los videos de la C4, los videos del lugar donde se llevaron a mi hija”, asegura.

Recuerda que ella siguió insistiendo con las llamadas al teléfono de Rubí y que cerca del mediodía del sábado, volvieron a contestarle. “No voy a olvidar su voz, porque era una voz gruesa, que me dio miedo; me desesperé y le dije: ‘¿por qué tienes el teléfono de mi hija?’, me decía con muchas groserías ‘aquí no está ninguna Rubí’, me empezó a insultar y colgó. Jamás me volvieron a contestar ese teléfono”.

Araceli acudió a la procuraduría estatal, a la PGR, a la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS), a la Agencia Veracruzana de Investigaciones (AVI); habló con diferentes funcionarios de todas esas instancias. “¿Qué hicieron? Nada, nada”. Asegura que para ella es claro que lo que menos les interesa a las autoridades son los hijos que están buscando.

No sólo eso, las mismas autoridades llegaron a obstaculizar la búsqueda de Rubí desde el primer momento. “Yo repartía flyers y andaba pegando fotos de mi hija, y la policía iba literal detrás de mí y quitándomelos; ellos me los arrancaban, eran indolentes conmigo… me los rompían”.

En otro momento, cuando Araceli empezó a recibir amenazas por teléfono y lo contó a autoridades, éstas le dijeron “pues es que ya los hizo enojar, yo le dije que no hiciera eso”.

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A raíz de la desaparición de Rubí, en Orizaba, otras familias comenzaron a unirse con Araceli en su exigencia de justicia. Buscan en muerte y en vida, exigen, se apoyan, y luchan contra la indiferencia de las autoridades, pero cientos de familias –incluida la de Araceli– continúan sin saber dónde están sus seres queridos.

En estos seis años Araceli no sólo ha acompañado a otras familias, sino que ha sido una parte importante para la localización de personas desaparecidas.

“Tuvimos que aprender a buscar… yo me negaba; en 2014, cuando se empezó a hablar de búsqueda en fosas yo decía ‘no, yo no quiero hacer eso, no quiero encontrar a Rubí ahí, es lo que menos quiero’, porque te la imaginas saliendo de tu casa, te la imaginas entera caminando, con esa sonrisa, con ese andar, con esa esencia, y lo que tú quieres es volver a verla así. Yo quiero volver a ver a mi hija, volver a abrazarla, escucharla, olerla”, dice.

Araceli también habla de las veces que han encontrado a personas con vida: “en ese momento se te llena el corazón de una esperanza enorme, cuando ves que se abrazan madre e hija o madre e hijo; tú quisieras estar en ese momento así, quisieras que fuera tu hija, tu hijo el que buscas”.

A pesar del desánimo que a veces pueda sentir, Araceli cuenta que sus días están dedicados a buscar a Rubí. “Me lo he puesto con mi hija, le digo: este es un día más por ti, Rubí, y lo empiezo con la esperanza, con la fe de que algo voy a avanzar, de que algo voy a saber; y si termino mi día mal, lo único que hago es: me persigno (y le digo) “buenas noches y mañana será un día más por ti’”.

También piensa que de haber recibido el apoyo adecuado de las autoridades, y que si en ese momento en que Rubí fue desaparecida, alguien hubiese estado empoderada o hubiese sabido de la situación por la que pasaba, quizá su historia y la de Rubí sería diferente.

“A lo mejor si alguien nos hubiese ayudado en ese momento, pues, tuviéramos a nuestros hijos, a nuestras hijas con nosotros, pero desafortunadamente no fue así. Hemos vivido un camino muy largo, un camino de dolor, de impotencia, de soledad”.

“Me he enfrentado a muchas cosas, me he enfrentado a un hostigamiento, a una amenaza, a una persecución, y no sólo por parte de la autoridad, sino también por parte de la delincuencia. Creo que lo único que hacemos es buscar, buscar a nuestros hijos, querer coadyuvar con una autoridad para encontrar verdad… no soy criminal como muchas autoridades me han llamado… lo hago por amor y por el recuerdo, y porque Rubí me puso en este lugar y yo sé que en el ayudar alguien también me va a ayudar a mí a recuperarla a ella”.

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Este año, el recuerdo de la última vez que Araceli vio a su hija se enmarca en el anuncio que la tarde de ayer hizo la Fiscalía General del Estado de Veracruz: a principios de agosto fue localizada, por medio de un testimonio, una fosa clandestina con 32 puntos de búsqueda, en los que han sido hallados los restos de al menos 166 personas, más de 200 prendas, 114 identificaciones y objetos personales. De acuerdo con la misma fiscalía, estas inhumaciones clandestinas tienen por lo menos dos años de antigüedad.

Antes de el anuncio en medios, los colectivos de familiares de desaparecidos en ese estado no tenían información sobre el hallazgo y avance en los procesos de recuperación de los cuerpos. La fiscalía estatal argumentó que por seguridad no se informó a los colectivos, pero que a las 17:00 de este viernes pondrá a disposición de las familias un catálogo fotográfico con los hallazgos.

Sin embargo, el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México aseguró que no haber notificado a los familiares de personas desaparecidas viola el derecho a la participación conjunta que establece la Ley General en Materia de Desaparición, y exigió al gobierno de Veracruz garantizar la participación de los familiares y una amplia comunicación en las acciones de búsqueda, investigación e identificación.

La reacción de Araceli –que recoge El Heraldo de Martínez– enseña lo que seguramente cientos de familiares sintieron al conocer la noticia: “no nos imaginamos que puedan estar nuestras hijas, nuestros hijos… quisiera salir corriendo y ver las ropas y lo que han encontrado… tengo el estómago apretujado de dolor”. También dijo que madres y padres están en espera de los catálogos, y que han hecho la petición de acceder al lugar.

En su publicación en redes, Araceli también escribió a propósito de la misa que organiza cada año para mantener vivo el recuerdo de Rubí y para pedir que vuelva:

“Acompáñame y juntos pidamos por su pronto regreso a casa, y al lado de su familia, de donde nunca la debieron separar”.

Y termina: “porque la lucha por un hijo no termina y una madre nunca olvida”.

Rastreadoras hallan cinco osamentas en fosas clandestinas en Sinaloa

Redacción/Proceso

Foto: Facebook Rastreadoras por la Paz

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Integrante del colectivo Rastreadoras por la Paz exhumaron cinco osamentas que estaban en fosas clandestinas ubicadas en los alrededores de la comunidad de las Grullas Margen Derecha, en Ahome, Sinaloa.

El hallazgo se produjo el martes pasado. Las rastreadoras iniciaron los trabajos desde la mañana en la zona y cuando concluyeron labores en la tarde, habían localizado cinco osamentas.

En una fosa, hallaron los restos óseos de un cuerpo, pero al excavar comprobaron que se trataba de dos. En otro sitio, encontraron otra tumba clandestina con los restos de tres personas más.

La búsqueda continúa este miércoles, pero con la supervisión de la agencia de desapariciones forzadas.

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Van 32 cuerpos rescatados de las fosas descubiertas en Nayarit

Foto: La Jornada

Por Redacción/La Jornada

Nayarit. Un total de 23 cuerpos han sido localizados en dos fosas clandestinas que fueron descubiertas la mañana de este lunes por integrantes del Colectivo Familias Unidas por Nayarit, este hallazgo se suma a los 9 cuerpos encontrados en otra fosa anexa en el transcurso del sábado pasado, el predio donde se encontraron estas 3 fosas se encuentra ubicado en el poblado de Pantanal municipio de Xalisco que es una zona conurbana con Tepic.
 
Santiago Pérez presidente de este Colectivo, informó que se han mantenido a la expectativa de los restos que están saliendo de estas tumbas, luego de que ellos mismos dieran el aviso a las autoridades de la Fiscalía General de Nayarit de su hallazgo.
 
Camionetas del Servicio Médico Forense han estado trasladando los restos hacia Fiscalía para dar inicio con la identificación de cada cuerpo, que debido al avanzado estado de descomposición que presentan se tendrá que aplicar una serie de análisis y así tener la identificación precisa de quiénes son, entre las víctimas rescatadas este lunes se encuentran los restos de tres mujeres.

Apatzingán, Michoacán; y Cuauhtémoc, Chihuahua, los municipios con mayores probabilidades de tener fosas clandestinas: Ibero

Por Redacción/Desinformémonos

Información oficial proporcionada por órganos gubernamentales confirmó la certeza del funcionamiento del ‘Modelo estadístico de predicción de fosas clandestinas en México’; elaborado por el Programa de Derechos Humanos (PDH) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, Data Cívica y Human Rights Data Analysis Group (HRDAG).

Vale recordar que el modelo fue presentado públicamente y por primera vez en junio de este año 2017, y mostró probabilidades sobre municipios donde la existencia de fosas clandestinas en México era alta en los años 2015 y 2016 pero que no fueron observados por la prensa. En esa ocasión se utilizó como única fuente una base de datos de registros hemerográficos de fosas clandestinas desarrollada por el PDH de la IBERO.

A partir del supuesto de que existe un universo de fosas en el país más amplio que el registrado por la prensa nacional y local, los creadores del modelo se dieron a la tarea de mejorar y ampliar los resultados del mismo, para lo cual en esta segunda etapa recurrieron al uso de información solicitada por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos y por el periodista Darwin Franco, sobre hallazgos de fosas clandestinas observados por fiscalías o procuradurías estatales.

Con esto, el PDH, Data Cívica y HRDAG, “confirmamos que municipios a los cuales nuestros modelos con información de prensa habían asignado una probabilidad alta, sí tuvieron fosas clandestinas posteriormente. Es decir, nuestras predicciones de municipios con fosas clandestinas para los años 2015 y 2016 fueron confirmadas con esta nueva información de carácter oficial, correspondiente a los mismos años. En otras palabras, confirmamos (que) nuestro modelo estadístico funciona”.

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Defensores y académicos documentan 1,075 fosas clandestinas en México



Por Redacción/ Animal Político

Entre 2007 y 2016 se han localizado un total mil 75 fosas clandestinas con 2 mil 14 cuerpos, en 19 entidades de México, reveló un informe de la Universidad Iberoamericana (UIA) de la Ciudad de México y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH).

El informe de la UIA y la CMDPDH incluye cifras proporcionadas de manera oficial por 12 entidades del país, autoridades federales, así como informes de instancias de los derechos humanos y diferentes notas periodísticas.

El nuevo reporte sobre fosas clandestinas, titulado “Violencia y Terror, hallazgos sobre fosas clandestinas en México”, revela que estados como Guerrero, Jalisco, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas concentraron una de cada tres fosas clandestinas reportadas en el país.
Mientras que Baja California Sur, Hidalgo, San Luis Potosí y Tabasco son estados en los que se registró el menor número de fosas clandestinas, en los años investigados, con un caso por entidad.

En el periodo analizado, no se hallaron fosas clandestinas en los estados de: Aguascalientes, Campeche, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Tlaxcala y Yucatán.

Durante la presentación de los resultados del estudio, el rector de la Universidad Iberoamericana, David Fernández Dávalos, dijo que esto no significa “que no haya fosas clandestinas en esos estados, sino que –de existir‒ no fueron registradas por los medios de comunicación, o no tuvieron las menciones suficientes para integrarse en el conteo final”.

Y agregó: “Las fosas están ahí para ser descubiertas, no para ocultar. No son para guardar un secreto, sino para proclamar que la impunidad se ha enseñorado de nuestro país”.

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