Ciudad de México | Desinformémonos. Una lista con 495 indicios hallados en el rancho Izaguirre, municipio de Teuchitlán, fue publicada por la Fiscalía de Jalisco con fotografías y descripciones de los pantalones, playeras, suéteres, camisas, bermudas, bolsos y mochilas de las víctimas retenidas en dicho «campo de reclutamiento y exterminio» del crimen organizado.
Los indicios fueron clasificados tras el hallazgo del centro el pasado 5 de marzo, cuando el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco encontró un crematorio clandestino, restos humanos y objetos personales en el predio.
En la lista, disponible en línea para que las familias buscadoras puedan tener una pista sobre sus desaparecidos, se describe el color, talla o marca del objeto y se adjunta una fotografía. La lista puede consultarse a través del siguiente enlace o en las plataformas tanto de la Fiscalía de Jalisco como de la Vicefiscalía en Personas Desaparecidas.
La Fiscalía precisó que los indicios en ningún caso implican la «confirmación de la identidad o la condición actual de posibles víctimas», y señaló que aún faltan por clasificar medicamentos, analgésicos y artículos de higiene personal hallados en el predio.
La menor había salido por el cargador de un celular al rancho donde trabajan sus papás y ya no volvió a casa; el padrastro es sospechoso.
Foto tomada de Aristegui Noticias
El cuerpo de Elsy Michelle, de 12 años, fue encontrado sin vida y con huellas de violencia la noche de este domingo en un campo de cañas, ubicado sobre el Camino a La Joya, colonia Álamo, del municipio de Tala, Jalisco.
El Ministerio Público inició las investigaciones del asesinato bajo el protocolo de feminicidio.
De acuerdo con las investigaciones que sigue la Fiscalía de Jalisco, Elsy fue vista por última vez en su domicilio, ubicado en la colonia La Arenita, alrededor de las 16:00 horas del domingo.
De manera preliminar se dijo que la niña había salido por el cargador de un celular al rancho Los Conejos, donde trabajaban sus papás, pero no volvió a casa, de acuerdo con El Informador.
Un usuario de Twitter cuenta su experiencia con otros familiares buscando a su sobrino entre los más de 350 cuerpos que la fiscalía de Jalisco guardaba en dos camiones frigoríficos
Foto: Ulises Ruiz
“Después de 8 horas de espera, estoy saliendo del Servicio Médico Forense de Jalisco. Acudí con la esperanza de encontrar a mi sobrino entre los cuerpos que estaban amontonados en las cajas de tráiler que se volvieron tan famosas”. Así comienza el hilo de Twitter en que Alejandro Puerto, quien narra su experiencia buscando entre las morgues en camiones frigoríficos de Jalisco.
Después de 8 horas de espera, estoy saliendo del Servicio Médico Forense de Jalisco. Acudí con la esperanza de encontrar a mi sobrino entre los cuerpos que estaban amontonados en las cajas de trailer que se volvieron tan famosas. Esto fue lo que viví al lado de decenas de madres:
El 15 de septiembre, los vecinos del municipio de Tlajomulco, en el centro de Jalisco, notaron que camión frigorífico había sido abandonado en un predio. Los curiosos que se acercaron notaron un olor fétido y que el contender derramaba sangre. La causa eran los 273 cadáveres que contenía el tráiler, el cual funcionaba como morgue rodante ante la saturaciones de los servicios forenses del estado. A las pocas horas se descubrió que había un segundo camión con 90 cadáveres.
La noticia generó que cientos de familiares de víctimas fueran a Jalisco con la esperanza de localizarlas, entre ellos Alejandro Puerto, quien asegura que la credibilidad del servicio de búsqueda de un cuerpo es poco creíble, pues esta es realizada por integrantes de servicio social y no personal forense, además de que, asegura, no hay una base de datos accesible pues el rastreo se hace por medio de carpetas de archivo en mal estado.
Guadalajara, Jal., Familiares de personas desaparecidas abarrotaron las dos sedes dispuestas por las autoridades de Jalisco para la toma de muestras de ADN que, esperan, sirvan para identificar a alguno de los cientos de cuerpos no reclamados que permanecen en la caja de un camión que viajó por tres municipios.
Durante tres días, a partir del viernes pasado, los peritos apenas se han dado abasto ante el alto número de personas que, al enterarse de la noticia de una caja refrigerada con 273 cadáveres apilados por falta de cupo en la morgue, llegaron de otros puntos de México.
Entre el viernes y el domingo se tomaron al menos 800 muestras genéticas en dos clínicas, en esta ciudad y en el municipio de Tlajomulco, según información de la Fiscalía General del Estado (FGE).
La Policía Federal, cuyos especialistas fueron requeridos para realizar el muestreo, informó que el objetivo es ingresar los perfiles de ADN a un banco de datos nacional donde se hacen comparaciones con los registros existentes.
Destacó que ha habido varias coincidencias y que se ha notificado a los familiares y a la fiscalía.
El pasado 23 de abril, en conferencia de prensa, integrantes de la Fiscalía de Jalisco anunciaron que Jesús Daniel Díaz, Marco Francisco García y Javier Salomón Aceves, estudiantes que se encontraban desaparecidos desde el 19 de marzo, fueron asesinados y sus cuerpos disueltos en ácido. La noticia sorprendió e indignó a cientos de ciudadanos, particularmente estudiantes, quienes convocaron a asistir a varias marchas para exigir justicia en Guadalajara, la Ciudad de México y otras entidades federativas.
El 24 de abril, en la Ciudad de México, la cita fue en el Ángel de la Independencia. Alumnos de diferentes escuelas de cine encabezaron la manifestacióin, ya que Jesús, Marco y Javier fueron desaparecidos mientras realizaban un proyecto cinematográfico. Ese mismo día Ariel, Itzel y Alejandro, también estudiantes de cine, compartieron los motivos por los que asistieron a la manifestación y su punto de vista frente a la inseguridad que se vive en en el México de hoy.
Ariel Aguilar Estudiante de cine de la Universidad de la Comunicación (UC)
Ariel Aguilar | Foto: Viridiana Ramírez/Cencos
Me niego a aceptar que en este país, todo en él, puede ser un lugar equivocado. En México no se vive, se sobrevive: como mujer, como estudiante. Que se entienda: que se permita no tener miedo a usar minifalda, a llevar una cámara, a expresarte como te plazca. Hace unos días, en un aula de clases tres chicos dejarán de pasar lista para siempre, habrá tres bancas vacías y yo tendré tres colegas menos en el mundo cinematográfico.
Soy mujer, soy estudiante y cineasta, y pido justicia.
No quiero ir a un rodaje con miedo de no regresar a clases. No quiero mi banca vacía.
Itzel Velázquez Estudiante de cine de Centro
Itzel Velázquez | Foto: Viridiana Ramírez/Cencos
Me indigna la inseguridad de mi país y me preocupa que igual que los tres estudiantes de cine cometa el error de estar en el lugar y momento menos indicado: México. Como estudiante de cine puedo decir que mi arma contra lo sucedido es la reflexión, es el arte y mi cámara.
Alejandro Ortega
Estudiante de cine del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la UNAM
Alejandro Ortega | Foto: Viridiana Ramírez/Cencos
Más que hablar como estudiante me gustaría hablar como ser humano. Me duele y me es incomprensible saber que somos la única especie en la tierra que desaparece, viola y mata a su propia especie, y que se vuelva algo cotidiano es la peor cosa que nos puede suceder. Estamos viviendo esa transición y tenemos que detenerla. Tenemos que volver a aprender a sentir, a ser empáticos y a amar.
Lo mínimo que podemos hacer es sentir y empatizar con nuestros hermanos desaparecidos, pero creo que ya tomamos conciencia del problema, ahora también tenemos que tomar acciones pues parece que el gobierno, el “protector del pueblo”, solamente omite estos problemas y es nuestra responsabilidad tomar acción para cambiar esta situación.
Estamos con todos los desaparecidos y sus familias, creo que esta es una herida que nunca podremos curar de la historia mexicana pero hay que evitar que siga sangrando.
Después de que la Fiscalía de Jalisco informara que fueron asesinados los tres estudiantes de cine que desaparecieron el 19 de marzo en Tonalá, Jalisco, la comunidad estudiantil de ese estado y de la Ciudad de México convocó a marchar para exigir justicia y verdad en el caso de Jesús Daniel Díaz, Marco Francisco García y Javier Salomón Aceves.
Foto: Cencos / Viridiana Ramírez
CDMX.- La comunidad estudiantil del gremio cinematográfico convocó a una marcha en nombre de los tres estudiantes asesinados en Jalisco. La concentración inició en el Ángel de la Independencia alrededor de las 16:30, donde estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), de la Universidad de la Comunicación (UC), del Centro de Capacitación Cinematográfica (CC) y de la Escuela Superior de Cine (Es Cine), encabezaron la movilización hacia la Secretaría de Gobernación (Segob).
Estudiantes de diversas universidades y ciudadanos han llegado al Ángel de la Independencia para marchar por la verdad y la justicia ante la noticia del asesinato de los tres jóvenes en Guadalajara. #NoSomosTresSomosTodxspic.twitter.com/lAPpcmNNUR
Entre consignas como “cine sí, muerte no”, “somos estudiantes, no somos delincuentes” y “no son tres, somos todos”, representantes de las diversas universidades se posicionaron ante el asesinato de los jóvenes en Tonalá, Jalisco. De igual manera, exigieron justicia, libertad y seguridad para ejercer su profesión.
Alrededor de las 18:00 la concentración llegó a las inmediaciones de la Segob, donde representantes de la comunidad entregaron un pliego petitorio en el que desglosaron sus inquietudes ante la inseguridad que existe en los espacios donde desarrollan su trabajo. Así mismo, exigieron un diálogo con las instituciones, con el objetivo de prevenir situaciones de riesgo para los jóvenes.
Las propuestas y peticiones serán entregadas con formalidad el día 26 de abril, éstas serán dirigidas al secretario de gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y se espera que sean atendidas a lo largo del mes.
Los estudiantes acordaron crear una red de protección interna en la que puedan garantizar mayor seguridad en sus espacios, además, hicieron un llamado de unión a la sociedad para alzar la voz y exigir que se esclarezca el caso de los estudiantes de la Universidad de Medios Audiovisuales.