CNDH llama a prever mecanismos ante posibles nuevos éxodos migrantes

Redacción/La Jornada

Foto: @CNDH

Existe una alta probabilidad de que el fenómeno migratorio visto durante las masivas caravanas de migrantes procedentes de Centroamérica vuelva a repetirse, por lo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) debe prever un mecanismo de seguimiento y acción inmediata para trabajar de manera coordinada con las instituciones nacionales de defensa de las garantías fundamentales de los países involucrados.

Así lo consideró la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) al participar en las audiencias públicas por el 170 periodo de sesiones del organismo regional, que se celebraron en Washington. El quinto visitador de esa instancia nacional, Édgar Corzo Sosa, presentó ante los comisionados un informe sobre la situación y atención que se ha brindado a las casi 10 mil personas que formaron parte del éxodo migratorio.

El organismo nacional solicitó a la CIDH desarrollar un análisis que permita identificar y atender desde una óptica de derechos humanos los factores que producen la migración de amplios grupos de personas en sus países de origen, para ofrecer alternativas a la migración; realizar una visita de monitoreo a las fronteras de México con Estados Unidos (norte) y con Guatemala(sur) para identificar las condiciones de acceso y situación en general que prevalecen.

También, elaborar una guía, lineamientos o protocolo para regular el uso de la fuerza cuando sea requerido, guardando la proporcionalidad y atendiendo la vulnerabilidad de las personas migrantes; considerar la necesidad de acciones inmediatas de respuesta y atención ante eventuales sucesos de flujo intenso como el de una caravana y evaluar la adopción en esos momentos de medidas cautelares por la CIDH.

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El grueso de la caravana migrante pernocta en Jalisco y una parte ya se dirige a Nayarit

El grueso de la caravana llegó el lunes 12 a Jalisco para pernoctar y dirigirse hacia Nayarit.

Redacción/Proceso

GUADALAJARA, Jal. (apro).- El director general de la unidad Estatal de Protección Civil Jalisco, Trinidad López Rivas, informó que el “grueso de la población de migrantes” centroamericanos que integran la caravana, cuatro mil 162 en total, arribó por la noche a la ciudad.

El grueso de la caravana llegó el lunes 12 a Jalisco para pernoctar y dirigirse hacia Nayarit. Foto: Especial/Proceso

En tanto, la titular del Instituto Jalisciense del Migrante, Mariana Sofía Márquez, mencionó que se espera que en los próximos tres días lleguen otras cuatro caravanas que estarían integradas con 900 y hasta mil 800 personas cada una.

Sin embargo, alrededor de las 4:30 de la mañana, algunos dejaron el auditorio Benito Juárez donde pernoctaron y pidieron “aventón” para llegar a la caseta del Arenal de Jalisco, ubicada a 33 kilómetros de Tepic, y de ahí seguir hacia Sinaloa.

Márquez refirió que de acuerdo con el registro que llevan, la mayoría de la población migrante proviene de Honduras y le siguen en número las de El Salvador, Guatemala y Nicaragua.

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La caravana migrante sale dividida de Ciudad de México hacia EE UU

Redacción/El País

Foto: Héctor Guerrero/El País

La caravana de migrantes centroamericanos ha sufrido su primera fractura considerable. Un grupo de alrededor de cientos de migrantes, la mayoría hombres que viajan solos, ha decidido a primera hora de este viernes seguir por su cuenta hacia Estados Unidos, después de haber permanecido cinco días en Ciudad de México. Los coordinadores del éxodo centroamericano, que aglomera a más de 6.000 personas solo en la capital mexicana, habían determinado en una asamblea que se celebró en la noche del jueves que retomarían el camino “sí o sí” y que avanzarían juntos. Todo cambió en el transcurso de la madrugada, después de que les pidieran quedarse unas horas más. Pero la espera ha sido demasiado larga, las promesas han sido muchas y la paciencia de cientos se ha agotado. “Ya no queríamos estar ahí, estábamos hartos, no podíamos esperar más”, afirma Marvin Padilla, un migrante hondureño de 38 años. Se espera que el resto del colectivo salga este sábado.

“¡Vámonos, vámonos!”. Los gritos, los silbidos y la confusión han aparecido antes de que cayeran los primeros rayos de sol en el estadio Jesús Martínez Palillo, que alberga a la caravana de migrantes más grande y más adelantada en el camino hacia Estados Unidos. Un enjambre de reporteros, representantes de organizaciones de Derechos Humanos y trabajadores del Gobierno intentaban descifrar lo que sucedía. Eran las cinco de la mañana y se esperaba un éxodo masivo. Había, en cambio, una tensa calma.

La caravana de migrantes tomó decisiones cruciales para su travesía durante la última asamblea. Se había resuelto de forma unánime que no iban a quedarse el viernes, que la próxima parada sería Querétaro (a 220 kilómetros de la capital) y que la ruta hacia la frontera sería Tijuana, la opción más lejana, pero también la más segura

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