Comunicado: Asesinan a buscadora Rosario Lilián Rodríguez en Sinaloa

Imagen tomada de Twitter @RedTDT

 

Red Nacional de Organismos Civiles Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT)

Culiacán, Sinaloa a 31 de agosto del 2022

Justicia para Rosario Lilián Rodríguez y presentación con vida de su hijo Fernando Abixahi Ramírez Rodríguez

No habíamos tenido en Sinaloa un asesinato de una rastreadora, una buscadora, una madre que sin planearlo ni pensarlo se unió a una agrupación de madres y familiares de personas desaparecidas en Elota, Sinaloa, desde el lamentable y aún doloroso caso de la compañera Sandra Luz. Quien siguiendo las pistas de posibles hallazgos para dar con el paradero de su hijo fue ultimada a balazos en la colonia Mazatlán en la ciudad de Culiacán, Sinaloa.

No habíamos tenido en Sinaloa desde hace 8 años un caso que nos azotara en seco a la realidad, aún no es seguro buscar y rastrear a las personas desaparecidas. Irónico que haya sido justamente en el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, 30 de agosto, cuando fue desaparecida para ser encontrada asesinada la compañera Rosario Lilián Rodríguez, quien buscaba desde el 2019 a su hijo Fernando Abixahi Ramírez Rodríguez. Buscaba, rastreaba, como las valientes madres y familiares que se embarcan en la lucha por encontrarles, por la verdad y la justicia.

Las organizaciones y personas abajo firmantes, exigimos al Gobierno del Estado de Sinaloa, a la Fiscalía General del Estado de Sinaloa y a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Sinaloa, al Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública en Sinaloa:

  • Se realicen todas las diligencias necesarias para esclarecer el crimen cometido contra la compañera y su hijo.
  • Porque ninguna madre debe ser ultimada por la búsqueda de sus hijas e hijos, al contrario, el Estado está obligado a garantizarles la seguridad para continuar con las búsquedas en tanto los miles de casos de personas desaparecidas se siguen acumulando.
  • Realicen urgentemente las gestiones que correspondan para la prevención de las desapariciones forzadas y proporcione la protección debida a las madres y familiares que emprenden el viacrucis de las búsquedas.

Pedimos a la opinión pública solidarizarse con los grupos de madres y familiares con personas desaparecidas a apoyar en sus causas y hoy en la exigencia de justicia para la compañera Rosario Lilián Rodríguez, quien buscaba desde el 2019 a su hijo Fernando Abixahi Ramírez Rodríguez. Nuestro más sentido pésame y abrazo solidario a la familia de la compañera Rosario y a las compañeras de Corazones sin justicia de Elota, no están solas, su voz es nuestra voz.

Por lo anterior, se está convocando a una manifestación urgente este miércoles 31 de agosto a las 4:00 pm en la jardinera de Catedral en la ciudad de Culiacán, Sinaloa donde están los rostros de personas desaparecidas.

¡Hijo, escucha, tu madre está en la lucha! ¡Hija, escucha, tu madre está en la lucha!

¡¿Por qué los buscamos?! ¡Porque los amamos!

Porque la búsqueda de la verdad y de la justicia no debe de ser a costa de nuestras vidas

 

Firman:

Sabuesos Guerreras, A.C.

Feministas Alteradas Sinaloenses

Taller de Gráfica Popular Juan Panadero

Colectivo de Mujeres Activas Sinaloenses, A.C.

 

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Posicionamiento del MNDM con motivo de la presentación del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas

Imagen: Twitter @movNDmx

 

 

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México

30 de agosto de 2022

En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y cada día #TeBuscaréSiempre #PorCieloMarTierra

  • Este 30 de agosto, el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México pisa las calles nuevamente en, al menos, 25 estados del país, alzando y juntando nuestra voz para cuestionar a las autoridades de todos los niveles.
  • A más de 4 años de la promulgación de la Ley General de Desaparición Forzada y Cometida por particulares, aún seguimos exigiendo su cabal implementación.
  • Exigimos que el compromiso del Estado mexicano para atender la agenda integral en torno a la desaparición se haga valer a través de acciones concretas.

Como colectivos y familias buscadoras de personas desaparecidas llevamos años señalando que ser desaparecido no es normal. En un país que acumula más de 104,000 registros oficiales de personas desaparecidas, el Estado tendría que tener una política nacional de búsqueda en vida, de identificación forense, prevención efectiva y justicia; sin embargo, esto no es así.

Este 30 de agosto, el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México pisa las calles nuevamente en, al menos, 25 estados del país, alzando y juntando nuestra voz para cuestionar a las autoridades de todos los niveles: 

¿Dónde están nuestros seres queridos? ¿Qué hacen para buscar efectivamente y localizar a más de 104,000 personas reportadas como desaparecidas ante las Comisiones de Búsqueda? ¿Qué hacen para identificar los más de 52,000 seres humanos fallecidos que para nosotras son tesoros? ¿Qué hacen para procurar justicia en un país que solo tiene 35 condenas federales?

Ya pasaron más de 4 años de la promulgación de la Ley General de Desaparición Forzada y Cometida por particulares, un logro que no sería posible sin el impulso de las familias, sin embargo, aún seguimos exigiendo su efectivo funcionamiento. Continuamos a la espera de la presentación del Plan Nacional de Búsqueda, de la creación de registros y bases de datos forenses y genéticos que mandata la Ley, así como de la creación del Plan Nacional de Exhumaciones.

Esta crisis humanitaria no puede esperar más. Como señaló el Comité contra las Desapariciones de la ONU (CED), en México se tiene un marco normativo garante y avanzado, el problema es que no se implementa, en este país la desaparición es el paradigma del crimen perfecto.

Desde el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México pedimos que el compromiso de Estado para atender la agenda integral en torno a la desaparición se haga valer a través de acciones concretas por parte del Estado mexicano:

  • Crear un mecanismo interinstitucional de seguimiento que involucre a los tres niveles de gobierno (federal, estatal, municipal) y los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) para la implementación de las distintas recomendaciones internacionales. Deberá mencionar instituciones responsables y plazos precisos de implementación y contar con rendición de cuentas periódicos. 
  • Hacemos un llamado al Congreso para que cumpla con su promesa y asigne presupuesto suficiente para avanzar en las tareas de búsqueda e identificación. El criterio debe ser que alcance para los planes de trabajo y la operatividad de todas las dependencias dedicadas a la búsqueda en vida y la identificación humana forense de las personas que buscamos. 
  • Hacemos un llamado a las instituciones para coordinarse de manera efectiva a dos años de la creación del Protocolo Homologado de Búsqueda. Se deben llevar a cabo acciones coordinadas de búsqueda inmediata que contribuyan a fortalecer la búsqueda en vida y los procesos de justicia. 
  • Instamos a que se avance de manera pronta y coordinada en la creación del Banco Nacional de Datos Forenses, el Registro Nacional de Fosas Comunes y Clandestinas, el Registro Nacional de Personas Fallecidas y No Localizadas, así como en el Plan Nacional de Exhumaciones y en el Plan Nacional de Búsqueda, contemplados en la Ley General y que son necesarias para avanzar en las tareas de búsqueda e identificación.
  • Hacemos un llamado a las Fiscalías General y a las Fiscalías estatales para comenzar a trabajar con el Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense (MEIF) y el Centro Nacional de Identificación Humana (CNIH) y, además, realizar planes de investigación que resulten en avances sustanciales en los procesos de justicia.

Exigimos que los riesgos contra nuestra integridad se reduzcan y que el Estado reconozca nuestra labor no sólo como familias buscadoras sino como personas defensoras y garantes de los derechos humanos.

Al gobierno le volvemos a decir que no nos vamos a cansar de buscar, ni de exigir e impulsar lo que por derecho nos corresponde, el regreso de miles de seres humanos a su hogar, con sus familias, y las investigaciones correspondientes para avanzar hacia la verdad y justicia.

#SinLasFamiliasNo

#TeBuscaréSiempre

#PorCieloMarTierra

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México

 

Para mayor información, entrevistas u otras gestiones de prensa, contactar a: 

Nancy Rodea | Comunicación Serapaz | 5549491756 | narrativas@serapaz.org.mx

 

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Las familias buscan sin ayuda de las autoridades, y a pesar de ellas

Marcela Méndez/Cencos

El pasado viernes 30 de agosto, en el Día internacional de las víctimas de desapariciones forzadas, miles de personas salieron a las calles de distintas ciudades en México para exigir a las autoridades la búsqueda de sus seres queridos –según cifras oficiales, en nuestro país hay más de 40 mil personas desaparecidas, aunque los colectivos hablan de 100 mil–, la identificación de las más de 37 mil personas y acciones que garanticen que no haya más desapariciones.

En su pronunciamiento, el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México –integrado por más de 60 colectivos de familiares de personas desaparecidas, provenientes de 22 entidades federativas de México y de tres países de Centroamérica– aseguró que en la búsqueda de sus seres queridos han encontrado que las desapariciones no son aisladas, pues cada vez hay más colectivos, más familias, más fosas y más cuerpos sin identificar.

Las familias denuncian que se han encontrado con autoridades indiferentes a su dolor e incapaces de dar respuesta sobre el paradero de sus seres queridos. A su dolor se suma la indolencia de funcionarios públicos de diferentes instituciones que al no hacer adecuadamente su trabajo imposibilitan que encuentren a quienes están buscando; afirman que muchas veces es únicamente con la ayuda de quienes atraviesan por el mismo dolor que logran avances en sus investigaciones.

 

“Las autoridades no nos han ayudado en nada. Lo hemos buscado nosotras mismas”

Javier es yerno de Rocío (izquierda) y esposo de Erika (derecha)

El 30 de agosto Erika Elizabeth Mendoza viajó a la Ciudad de México desde Tizayuca, Hidalgo. Está buscando a su esposo, Javier Martínez Benítez, de quien no saben desde el 7 de marzo de este año.

“Él salió a entregar una barbacoa a Tonanitla, Estado de México. Encontraron el carro, pero a él no lo encontraron. No sabemos nada de él, no sabemos por qué se lo llevaron”, dice.

Erika, quien pertenece al colectivo Alondras Unidas, afirma que las autoridades no les ayudado en nada, que no les dan respuesta, y que ellas mismas han tenido que buscar a Javier.

A quienes leen estas líneas les pide que, si ven o saben algo de él, envíen la información.

Javier tiene 29 años y su esposa, junto con sus hijos, le buscan y le esperan. “Sus niños lo necesitan, él sabe que sus niños lo necesitan. Lo seguiré buscando hasta encontrarlo. Sabe él que nos hace mucha falta”.

“Lo hemos buscado en hospitales, en delegaciones, en reclusorios, en todos los lugares que nos ha sido posible”

Fernando Iván Ornelas tiene 21 años. Desapareció el 21 de julio de 2019 en la colonia Ciudad Oriente en Ecatepec, Estado de México. Desde entonces su mamá, Benita Ornelas, lo busca.

“Él salió de su trabajo en Torres de Mixcoac con su jefe inmediato, el señor Mauricio. Es la última persona con la que estuvo mi hijo, y desde la fecha no hemos sabido nada de él”, narra. 

Benita cuenta que es la propia familia la que ha buscado a Iván: en hospitales, delegaciones y reclusorios; en Cuernavaca, Michoacán, Puebla y otros lugares. Incluso fueron ellos quienes recabaron la información sobre el último lugar en el que se vio a su hijo. “Hemos obtenido varias videograbaciones… efectivamente, va con el señor Mauricio, pero él refiere que como iba tomado no sabe dónde exactamente dejó a mi hijo”. 

Los agentes del ministerio público, denuncia, no los han apoyado. “Yo me imagino que son ellos quienes tenían que haber recabado la información que nosotros como familia hemos hecho. Ellos se excusan de que no tienen carro en qué transportarse, que no tienen armas para defenderse. Y, pues, ¿se imagina usted? Una madre ha ido a distintos lugares a pedir las videograbaciones. Sin armas y sin carro he ido caminando por la localización de mi hijo. Estas personas, que se supone que para eso están o que están recibiendo un salario para cumplir con su trabajo, no lo hacen”.

Benita espera que estas palabras lleguen a Iván: “que sepa que su madre lo está buscando y que no vamos a descansar, toda su familia, hasta dar con él”.

“Nos querían entregar un cuerpo que no era”

Hace tres años a Sonia y a su familia las autoridades quisieron entregarles los restos de una persona que no era su hermano, Javier Oropeza, quien tiene 10 años desaparecido.

“Las autoridades ya no están buscando a las personas con vida. Para ellos ya es más fácil buscarlos en fosas”, denuncia, “a nosotros ya nos habían entregado restos, que nos habían dicho que daban el perfil de mi hermano”.

Sonia narra que un día les hablaron por teléfono para pedirles que se presentaran en la fiscalía, pues habían hallado un cuerpo que concordaban con su perfil genético y que debían ir a reconocerlo.

La familia de Sonia se había unido al colectivo Búscame desde hacía cinco años, y ahí pidieron ayuda: “Gracias a dios, por parte de la fundación vinieron forenses de Italia y de Argentina, vinieron a comprobar los perfiles genéticos y no daba positivo. Eso quiere decir que nos querían entregar un cuerpo que no era”.

Ella y su madre siguen buscando a Javier, quien hoy tiene 36 años. “Mi hermano se fue a trabajar a Piedras negras, Coahuila, ya que él se dedicaba a la venta de botes de pintura. Con él fueron 12 desaparecidos, cuatro de ellos pudieron quedar a salvo ya que fueron a un retén militar y los ayudaron. Lo que ellos comentan es que llegó gente uniformada con trajes de la policía federal y se los llevaron”, narra.

Sonia llama a todas las personas a que se saben algo de alguna persona que se encuentra desaparecida, lo hagan saber. “Hoy somos nosotros los que buscamos, tal vez serán mañana ellos”. Y reitera que lo único que piden es justicia para que no siga desapareciendo más gente.

 

“La PGR no ha hecho bien la investigación, no la hizo en su momento y ahorita ya no es tiempo”

El papá de Marina Quezada, Jaime, fue secuestrado el 24 de octubre de 2016. Desde entonces está desaparecido: no hay nada sobre él, ninguna pista, ni rastros, ni detenidos.

Marina narra que su papá fue interceptado saliendo de su trabajo. Dejaron su coche cerca de la casa y posteriormente se comunicaron con su hermano para decirles que Jaime estaba secuestrado. La negociación, recuerda, duró 10 días y estuvieron asesoradas por la policía federal. Después de pagar el rescate no volvieron a tener noticias de su padre.  

No sabemos cómo lo interceptaron, porque la PGR no ha hecho bien la investigación. No la hizo en su momento y ahorita ya no es tiempo, denuncia. Asegura que su familia presentó la denuncia correspondiente desde el primer día, pero que el ministerio público no hizo nada y que incluso cuando pedían información éste les preguntaba si en verdad era urgente verlos.

“Hablamos con el fiscal y le dijimos que no estábamos a gusto con el ministerio público. Nos lo cambiaron, pero después de ocho meses, cuando ya se había perdido todo ese tiempo en el que no se hizo absolutamente nada. El nuevo ministerio empezó a trabajar, haciendo cosas que tenía que hacer el otro, pero ya no había nada, porque las pistas se habían ido completamente”.

Asegura que las dos o tres líneas de investigación que han tenido no han dado resultados porque cambian a los policías y a los fiscales. Es un comenzar una y otra vez, lo que al final no lleva a nada.

“Lo único que pido a las autoridades es que si ellos no pueden contra los delincuentes, por lo menos que nos ayuden en la búsqueda, que de verdad se humanicen y de verdad se metan en su trabajo; que hagan lo necesario para encontrar a la gente que está desaparecida, porque es mucho sufrimiento, tanto para los que no están como para los que estamos buscándolos”.

Marina, originaria del Estado de México, cuenta que Jaime hoy tendría 62 años: se lo llevaron de 59. “Va a ser una lucha incansable. Yo voy a seguir hasta el último momento, yo lo quiero encontrar. Sé que a lo mejor no está vivo, no pierdo las esperanzas, pero lo quiero encontrar como sea. No me interesa quién lo hizo, no me interesa por qué razón lo hicieron, yo quiero encontrar a mi papá”.

 

“Buscaba a mi hijo, pero tiene un mes que lo encontré”; Gonzalo Garduño estaba en el semefo

Trinidad Núñez y su esposo buscaron a su hijo Gonzalo durante poco menos de dos años. Hace un mes lo encontraron en el servicio médico forense de Hidalgo. “No nos daban razón, nosotros preguntábamos qué comunicación tenían con los semefos, ellos decían que sí la tenían, y nosotros lo encontramos… llegamos a una entrevista ese día a que nos enseñaran carpetas: el 22 de julio lo encontramos, tenía casi un año en el semefo de Hidalgo”.

La señora Trini dice que fue gracias al Colectivo Uniendo Esperanzas que encontraron a su hijo, luego de muchas jornadas de salir a las calles a repartir volantes. “Estamos molestos, porque cómo es posible que la autoridad tenga muchos cadáveres y no den aviso a sus familiares. Prefieren tenerlos ahí. No saben qué dolor le causan a uno de no saber”, reclama.

A Gonzalo Garduño se lo llevaron de Ecatepec el 10 de diciembre de 2017. “Desde ahí fue nuestra angustia, nuestra lucha con las autoridades… Él salió, nos dijo que regresaba como a las ocho de la noche y ya no regresó. Después nos hablaron, que lo tenían y que querían una cantidad. Se juntó y se dio, pero no hubo regreso de él”.

Lo que han vivido es, en palabras de doña Trini, una lucha que nunca va a tener respuestas: a por qué se lo llevaron, a qué se lo llevaron; si ya tenían el dinero, por qué no lo soltaron. Según el informe, las autoridades recogieron el cuerpo de Gonzalo apenas seis horas después de que lo asesinaran, pero estuvo en el servicio médico forense durante meses.

El reclamo es para las autoridades: “no tienen ni tantita dignidad de ver carpetas ni de ver a quién recogen”, asegura. “Cuántas madres no están en este dolor, que nunca se le va a terminar a una, y pueden tenerlos ahí (en los semefos) y ellos dicen que no, que no están”.

 

“La tuvieron un mes en el forense y la mandaron a la fosa común”

La señora Nancy Márquez también buscaba a su hija, Zaira Campos Márquez.

Ella fue desaparecida el 18 de febrero de 2016 y pasaron tres años para que su familia pudiera encontrarla, en mayo de este año. “La encontraron en la carretera México-Puebla en 2016, la tuvieron un mes en el forense y la mandaron a la fosa común en marzo de ese mismo año, pero nadie nos dijo nada”, explica su mamá.

En las búsquedas, recuerda Nancy, siempre le decían que no estaba, que no la tenían. Ella acusa que es porque quienes deberían no revisan los archivos ni las denuncias que las familias hacen.

“La tenían en Los Reyes La Paz (Estado de México). De hecho, desde 2016 se intentó poner la denuncia, pero en Los Reyes La Paz no quisieron. Cuando me uní al colectivo Uniendo Esperanzas me mandaron a Nezahualcóyotl, ahí me levantaron la denuncia, hicieron la investigación y dieron con el cadáver de mi hija, que había fallecido el mismo 2016”.

Nancy dice que las investigaciones no han sido suficientes para saber qué fue lo que le pasó a su hija. No tienen registrado el lugar exacto en el que la encontraron, salvo que fue en algún punto de la carretera México-Puebla. “No saben ni en dónde, ni cómo, ni qué fue lo que le pasó”.

No sólo eso, desde el inicio de la búsqueda de su hija, las autoridades no respondieron más que con burlas. A Nancy le hicieron caso sólo cuando fue respaldada por el colectivo: “Vas tu solo y no te hacen caso, ni siquiera la denuncia te levantan. Cuando fui a poner la denuncia los mismos policías, las mismas autoridades que estaban ahí se burlaban y decían ‘al rato que le dé hambre regresa, señora’, ‘de seguro se fue con el novio’. Y era mentira, era mentira”.

Zaira fue desaparecida cuando tenía 17 años. Su mamá, que hoy está en proceso de recuperar su cuerpo de la fosa común, reclama a las autoridades que se toquen el corazón, porque a las familias las tienen en un vaivén tremendo: “venga mañana, venga pasado mañana”, y no buscan, ni les hacen caso, ni avanzan en las investigaciones.

Peritos argentinos responden a EPN: no hay evidencia de la incineración de estudiantes de Ayotzinapa

Redacción / Animal Político

Este 26 de agosto, familiares marcharon a casi cuatro años de la desaparición de los normalistas.
Foto: Paola Ramos / Cencos

El Equipo Argentino de Antropología Forense  (EAAF) respondió al video publicado por el presidente Enrique Peña Nieto en el cual defiende la investigación realizada en el caso de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.

Luego de que el mandatario afirmara que “había evidencias claras y contundentes de que muy lamentablemente los 43 jóvenes habían sido incinerados por un grupo delincuencial”, el equipo forense publicó que en 18 meses de recolección y exámenes de evidencia física “no se encontraron elementos científicos objetivos” que sustenten la versión de la Procuraduría General de la República (PGR), conocida como “verdad histórica”.

“En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el EAAF se expresa a favor de que la investigación sobre los 43 normalistas desaparecidos se amplíe para que se les pueda dar una respuesta certera sobre lo ocurrido con sus hijos a los padres de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa”, expuso el equipo en un comunicado.

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