Uno de cada dos mexicanos con discapacidad vive en situación de pobreza

Bárbara Anderson/Yo También/Animal Político

Comparando los reportes de Coneval 2018 versus 2020, hubo un aumento de casi 1%. Y se mantiene la desigualdad: en promedio, las personas con discapacidad en situación de pobreza es 6% superior al de las personas sin discapacidad.

Hoy, 4.1 millones de mexicanos con discapacidad viven en situación de pobreza. Esta cifra representa a 49.5% de esta minoría. Sí, casi 1 de cada 2 mexicanos.

El dato se desprende del último reporte Medición de Pobreza 2020 que publica cada dos años el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Si bien es cierto que ya sabemos -según el último Censo 2020 del Inegi– que el total de personas con discapacidad en nuestro país es mayor a esa cifra (se identificaron 20.8 millones de personas), debido a los cambios en las metodologías y las encuestas del Inegi, Coneval debió hacer adecuaciones para poder comparar cifras interanuales que han cambiado de metodología.

Ver nota completa

La pandemia saca a flote la desigualdad en acceso a la educación

Rosalía Vergara/Proceso

Derecho a la educación
Imagen tomada de Twitter @aprezq

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En medio de la emergencia sanitaria por covid19, 35.9 millones de niñas, niños y adolescentes de educación básica y media superior en todo el país, fueron enviados a sus casas, a confinarse, sin que la Secretaría de Educación Pública (SEP) tuviera un plan de atención especial.

Aunque dicha secretaría echó a andar el programa Aprende en casa, elaborado entre el 17 y 23 de marzo, éste solo podrá ser accesible para 14 millones 360 mil alumnos que tienen acceso a internet y a la televisión abierta, lo que significa que alrededor de 21.5 millones podrían no tener acceso a la educación escolar a distancia ya que carecen de condiciones y estructura tecnológica para recibirla.

Tal es el caso de las comunidades de El Rincón y Tlajota, así como en Miacatlán, en la Colonia Sonora en Tetelala, en Lorenzo Vázquez, en Tlaquiltenango y Amacuzac, en el estado de Morelos, en las cuales no llega la señal de internet, sólo de televisión y radio.

Ver nota completa

Estas cifras reflejan la desigualdad de las trabajadoras del hogar en México

Redacción/mexico.com

Más de 2.3 millones de personas se emplean como trabajadores del hogar en México y dentro de esa cifra hay otras que exhiben un país injusto con ellas

Daniela Guadarrama/mexico.com

No importa cuánto trabajen, cuando su salud se vea afectada o no puedan realizar más esfuerzos físicos, ellas no tendrán una pensión. Las condiciones de las trabajadoras del hogar no solo conlleva una brecha social sino de género.

La mayoría —9 de cada 10— son mujeres y en México suman 2 millones 230 mil, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

En pleno 2019, quienes trabajan en el hogar representan uno de los grupos de mayor vulnerabilidad de nuestro país.

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) incluye a las trabajadoras del hogar entre los grupos más expuestos a abusos, junto a los pobres, indígenas, las personas de piel morenas, discapacitadas y de la comunidad LGBT+.

La Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS 2017) arroja datos reveladores al respecto:

El 91.8% de los mexicanos considera que el trabajo de las trabajadoras del hogar es poco valorado y la mitad de la población considera que las personas respetan poco o nada sus derechos.

Ver nota completa

México ocupa los peores lugares de América Latina en equidad de género y oportunidades para jóvenes

Por Redacción/Animal Político

México es el país de América Latina más inequitativo para las mujeres y el que tiene el mayor número de jóvenes que no estudian ni trabajan, de acuerdo con el Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017.

A pesar de las mejoras económicas y una mayor cobertura de programas sociales, América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo, de acuerdo con el Índice de Equidad Territorial realizado por el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (RIMISP). Y en ese ranking México no sale bien parado:  es el más inequitativo para las mujeres y tiene el mayor número de jóvenes que no estudian ni trabajan.

México es incluso referente de las grandes brechas entre territorios y entre grupos que prevalecen en la región, según RIMISP: en 93 % de los municipios mexicanos creció la desigualdad de 2010 a 2015. En ese mismo periodo el porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan creció nueve puntos, mientras que en algunos municipios del sur la participación de las mujeres en el empleo formal es casi inexistente.

El Índice forma parte del Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017, presentado por RIMISP el pasado miércoles, en el que revela que algunos países han avanzado hacia los Objetivos del Milenio al sumar los indicadores a nivel nacional, lo que les da un promedio positivo. Sin embargo, a nivel territorial persisten las profundas brechas que podrían provocar que los países más pobres no alcancen estas metas.

Esto se debe, entre otros factores, a que los países han enfocado sus esfuerzos en atender los problemas más primarios como el hambre, la mortalidad infantil y la alfabetización, dejando rezagados otros temas más complejos como el embarazo adolescente y la equidad de género, explica el informe.

El documento analiza los indicadores de desarrollo de siete países latinoamericanos –Chile, Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia, Guatemala y México– en el marco de los 17 Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por la ONU con el fin de llegar al año 2030 sin hambre, pobreza ni desigualdad.

“Que nadie se quede atrás” es el lema de este plan mundial, al que RIMISP acota “no dejar a ningún territorio atrás”, argumentando que las cifras nacionales esconden la desigualdad que prevalece en los pueblos, dejándolos en riesgo de ser olvidados por completo una vez que los Objetivos sean cumplidos.

México, “ejemplo” de desigualdad

El Informe destaca el caso de México, país que resulta representativo del fenómeno latinoamericano de aumento en la desigualdad, ya que teniendo crecimiento económico macro, todavía tiene grandes rezagos a nivel municipal.

Entre 2010 y 2015 la desigualdad creció en cerca de 93 % de los municipios mexicanos con información disponible, destacando el alza en Santa Magdalena Jicotlán (Oaxaca), San Juan Achiutla (Oaxaca) y El Plateado de Joaquín Amaro (Zacatecas), cuyos respectivos índices subieron 20 puntos porcentuales o más, según el reporte.

Otra de las grandes desigualdades en México es la de género. “Las elevadas brechas promedio se explican por un conjunto de municipios donde, en la práctica, la mujer no tiene participación en el mercado laboral formal”, puntualiza el reporte. Cita como ejemplo 21 municipios del país -casi todos en Oaxaca y Chiapas- donde la tasa neta de participación laboral de la mujer no superó el 5% durante 2010. Para el reporte de 2017, los municipios de mayor aumento de la brecha de género en las tasas netas de participación laboral se concentraron en Oaxaca.

Este panorama coincide con el ofrecido por Naciones Unidas en su Informe Anual de Actividades 2017, que reveló que en México solo 43 % de las mujeres en edad productiva participa en la fuerza laboral, y de las que trabajan, casi el 60 % tienen empleos informales.

Otro foco rojo de desigualdad en México, en comparación con la región, es el aumento transversal del número de jóvenes que no estudian ni trabajan. “México es el país que ha tenido un mayor aumento (…) el promedio simple pasó de 24.9 % a 33.6 % entre 2010 y 2015”, refiere el informe, y subraya que durante ese periodo cerca del 98 % de los municipios mexicanos aumentaron el porcentaje de jóvenes desocupados.

Los municipios con un mayor aumento -ambos de Oaxaca- son Santiago Tepetlapa y San Martín, de 12.5 % a 85.7 % y de 27.1 % a 77.2 %, respectivamente. En contraste, las localidades que lograron reducir esta proporción fueron Santo Domingo Tlatayapam (Oaxaca), de 26.3 % en 2010 a 12.5 % en 2015 y San Miguel Ixitlán (Puebla), de 36.9 % a 18.8 %.

Ver nota completa

La movilidad social debe constituirse como eje rector de la política pública: CEEY

Por Redacción/Proceso

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En las últimas tres décadas se estabilizó la macroeconomía en México y algunas instituciones democráticas se fortalecieron, sin embargo, la desigualdad, la pobreza y en particular la baja movilidad social intergeneracional permanecen aún como grandes pendientes dentro de la agenda pública.

Así lo destacó el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), luego de señalar que los gobernantes no han tomado en cuenta lo suficiente esa movilidad social, e incorporarla como eje rector de las políticas públicas –abundó– generaría un país más justo, eficiente y armonioso.

“Más justo porque un mexicano con talento y ganas de tener una mejor vida no debería estancarse sólo por nacer en un hogar en condición de pobreza. Más eficiente porque cuando el progreso de una persona está limitado por barreras exógenas, surge la frustración y se desperdicia capital humano. Esto afecta la eficiencia económica y, por ende, limita el crecimiento. Más armonioso porque cuando el acceso a las oportunidades se limita a ciertos grupos sociales, se deteriora la cohesión social”, detalló en un comunicado.

De acuerdo con el CEEY, concentrarse en combatir la pobreza y la desigualdad, sin tomar en cuenta la movilidad social, supone un grave error.

En ese sentido, apuntó, es indispensable que cualquier política de combate a la pobreza que se pretenda implantar, reconozca que una de las causas de que la pobreza se perpetúe en México es la baja movilidad social.

La baja movilidad social intergeneracional (persistencia en los extremos de la estructura social de México), recalcó, revela una profunda desigualdad en las oportunidades de acceso a los medios que permiten superar las condiciones socioeconómicas de origen. Actualmente los estudios sobre la movilidad social intergeneracional revelan que siete de cada 10 mexicanos que nacen pobres, se quedan pobres toda su vida, precisó.

Lo anterior quiere decir que la posición social se transmite de padres a hijos con una frecuencia importante entre quienes se encuentran tanto en la base como en la parte más alta de la pirámide socioeconómica.

Ver nota completa

La desigualdad disminuirá hasta dentro de 120 años en México a este ritmo, advierte la Oxfam

Por Redacción/Sin embargo

El resultado en materia de pobreza y desigualdad en el Gobierno de Enrique Peña Nieto es “inaceptable” y no caben los “discursos triunfalistas”, advirtió Oxfam al presentar su análisis sobre los datos presentados por Inegi en días pasados.

La organización internacional concluye que en lo que va de la actual administración federal sólo salieron de la pobreza 68 mil 249 personas. Mientras que en la reducción de la desigualdad tampoco se avanzó de modo sustancial y calcula que de seguir con la misma tendencia, la brecha comenzará a reducirse en el año 2136.

“Estas cifras no nos llevarían a dar un aplauso de pie en el Informe de Gobierno cuando son seis años de muchísimo gasto en inversión de programas sociales y realmente el impacto en reducción de pobreza ha sido mínimo”, dijo Rocío Stevens Villalvazo, Directora de Public Engagement de Oxfam.

Ciudad de México, 11 de septiembre (SinEmbargo).- Durante la administración de Enrique Peña Nieto sólo 68 mil 249 personas fueron las que lograron salir de la pobreza, ya que la cifra de pobres pasó de 53 millones 349 mil 902 personas en esa condición en 2012, a 53 millones 418 mil 151 en 2016, de acuerdo con el análisis hecho por Oxfam México sobre los datos de la ENIGH 2016 y los datos presentados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)

Rocío Stevens Villalvazo, Directora de Public Engagement de Oxfam, sostuvo que esa reducción es inaceptable y que por lo tanto, no se deben permitir los discursos triunfalistas.

“Si se analizan los datos de pobreza que presenta el Coneval para 2016, el número de pobres se redujo un poco, pero con los datos de pobreza de 2012, en realidad en el sexenio ha habido una reducción mínima del número de pobres en México […], estas cifras no nos llevarían a dar un aplauso de pie en el Informe de Gobierno cuando son seis años de muchísimo gasto en inversión de programas sociales y realmente el impacto en reducción de pobreza ha sido mínimo. […] Aunque es una buena noticia, con reservas, que se haya reducido la pobreza, la reducción en el sexenio es inaceptable y no se puede cantar victoria ni aceptar discursos triunfalistas”, dijo en una reunión con medios de comunicación.
Y al igual que las cifras de pobreza, las de desigualdad persistieron. De acuerdo con el Coeficiente de Gini –parámetro que mide la desigualdad en el que cero es igualdad perfecta y 1, desigualdad máxima– de 2008 a 2016, hubo una reducción de desigualdad de 0.0114 puntos, al pasar de 0.4739 a 0.4625.

Pero sólo en la administración de Peña Nieto la disminución es aún menor. De 2012 a 2014 la baja es prácticamente nula, al quedar en 0.4644 y de 2014 a 2016, la diferencia fue de 0.0019 puntos.

Actualmente, el decil I, que es el más pobre, tiene un ingreso corriente promedio trimestral de 6 mil 820 pesos. Mientras que el decil X, que alberga a la población más rica del país, reporta ingreso de 160 mil 820 pesos.

Para Diego Vázquez Pimentel, gerente de investigación de Oxfam, aunque hay una disminución en la desigualdad desde 2008, ésta aún es alta y los avances son muy bajos, ya que junto con Chile, México es el país más desigual de entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con el análisis hecho por Vázquez Pimentel y Milena Dovalí, en 2012, el 10 por ciento más rico ganaba 25 veces más que el 10 por ciento más pobre. Actualmente, ese 10 por ciento más rico gana 23 veces más.

Por ejemplo, el desvío de fondos realizado por el ex Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, es de 35 mil 421 millones de pesos y es mayor al ingreso total del 10 por ciento más pobre del país, que es de 27 mil 326 millones de pesos.

En los cálculos realizados con base en la ENIGH 2016, aclaró el investigador, influye un subreporte, ya que tanto de los más ricos y los más pobres puede haber información de menos recursos por cuestiones tributarias, de seguridad o incluso de ignorancia, lo que ha generado un truncamiento estadístico y por lo tanto, una subestimación de la desigualdad.

Datos de la ENIGH 2016, muestran que el 10 por ciento más rico (12 millones de personas) concentran alrededor del 36.6 por ciento del ingreso total de los hogares en el país; el 10 por ciento más pobre (también 12 millones de personas), sólo el 1.8 por ciento del ingreso nacional. Mientras que el 50 por ciento de la población (64 millones de personas) concentran apenas el 20.1 por ciento del ingreso.

Ver nota completa

Trabajadoras domésticas, un empleo con desigualdad

Por Redacción/ Reporte Índigo

Para algunas personas son simplemente “chachas”, “criadas” o “sirvientas”. Mujeres que desde muy temprana hora y sin las condiciones laborales adecuadas deben dejar todo en orden en casa. Las trabajadoras domésticas juegan un papel fundamental para la vida diaria de millones de personas.

Encargadas de los labores del hogar entre otros quehaceres como preparar la comida, hacer la limpieza, planchar la ropa, cuidar niños, este sector de la población vive desprotegido. En ocasiones suelen ser menospreciadas y con escasas oportunidades por tener uno de los empleos menos remunerado.

De acuerdo con la organización Internacional del Trabajo (OIT) la expresión trabajador doméstico designa a toda persona, de género femenino o género masculino, que realiza un trabajo doméstico en el marco de una relación de trabajo.

Como parte de la agenda social y a manera de reconocimiento por esta labor, el 30 de marzo fue establecido el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar para destacar esta la labor y alertar a la sociedad lo que ello representa.

Ver nota completa