Así es la vida en las comunidades del Río Sonora, a 5 años del derrame tóxico de Grupo México

En la zona, los pobladores cuentan que cambió su forma de beber, de comer, y de ganar dinero. También se alteraron sus tradiciones, su salud y el entorno.

Foto tomada de Animal Político

AndreaVega/ Animal Político 

En las comunidades ubicadas a la orilla de los ríos Bacanuchi y Sonora se acostumbraba beber agua directo del grifo. “Yo llegaba a la casa y me pegaba a la llave, era agua potable, de los pozos, sabía buena, fresca. Acá ni conocíamos los garrafones”, dice Óscar Encinas, habitante del municipio de Ures. 

Ahora los conocen. Cada familia debe comprar unos 10 por semana. Un garrafón cuesta entre 12 y 20 pesos, dependiendo del área donde se adquiera. “Nos gastamos unos 960 pesos a la quincena, mínimo. Pero es que no solo usamos esa agua para tomar, también para cocinar. Mi esposa ya no cuece ni los frijoles con la de la llave, nos da desconfianza”.

Los pobladores de la zona han hecho ese gasto en garrafones desde hace cinco años. Desde el 6 de agosto de 2014, cuando se derramaron, de una pileta donde la mina Buenavista del Cobre de Grupo México almacenaba desechos tóxicos, 40 millones de litros de ácido sulfúrico al Río Bacanuchi, que desemboca en el Sonora. 

Ese volumen de tóxicos equivale al de 12 albercas olímpicas llenas. El derrame se catalogó como el peor desastre ambiental en la historia de la industria minera en México.

Los afectados directos, reconocidos tanto por Grupo México como por el gobierno, fueron más de 22 mil personas de siete municipios: Arizpe, Banámichi, Huépac, Aconchi, San Felipe, Baviácora y Ures. Pero podrían ser más, hasta un millón de personas, si es que la contaminación alcanzó la Presa El Molinito, que a su vez se conecta con la Presa Abelardo L. Rodríguez, principal fuente de agua de Hermosillo, la capital del estado de Sonora.

Ver nota completa 

Contaminación del agua, impune por ineficiencia de leyes: especialistas

Foto: Greenpeace

Por Redacción/Desinformémonos

Ciudad de México | Desinformémonos. Diversas organizaciones defensoras del medio ambiente presentaron una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por la ineficiencia de las leyes que regulan las descargas de contaminantes en los ríos, lagos y otros cuerpos de agua en México, así como por su debilidad y falta de aplicación.

De acuerdo con datos ofrecidos por los estudios sobre la contaminación del agua en México, por lo menos ocho de cada diez ríos están contaminados. “Las autoridades no se atreven a tocar a las industrias que están contaminando los cuerpos de agua del país”, aseguró Elena Burns, de la Coordinadora Agua para Tod@s.

Como parte de la campaña “El río suena”, cuyo objetivo es visibilizar el problema de la contaminación del agua en el país, las organizaciones explicaron que la norma que contempla las descargas de residuos únicamente regula 20 parámetros de contaminación y deja sin regulación una gran variedad de sustancias tóxicas, y particularmente las que son utilizadas y desechadas por las industrias.

Por otra parte, la investigadora del Colectivo Ecologista de Jalisco, Cindy McCulling, declaró que “pareciera que el sistema nacional estuviera hecho para no funcionar”, pues desde el 2007 se ha estudiado la urgencia de modificar la norma, pero “no hay voluntad política para emitir las regulaciones necesarias para proteger los ecosistemas acuáticos y la salud humana”.

Ver nota completa