Disparan a defensor guerrerense; está en cuidados intensivos

[Se reproduce comunicado íntegro del Consejo Nacional Indígena (CNI)]

Foto: Especial

Al pueblo de México

A los medios de comunicación

A la Sexta Nacional e Internacional

A las redes de apoyo al CIG

Denunciamos y condenamos el cobarde atentado en contra de la vida del compañero Cesar Vargas Castro el día de ayer 26 de agosto alrededor de las 3:00 horas en el municipio de Ayutla de los Libres, Guerrero, cuando personas armadas dispararon contra el compañero, dejándolo gravemente herido por 7 heridas de bala. Actualmente se encuentra en cuidados intensivos.

El compañero César Vargas Castro es miembro del Frente Nacional por la Liberación de los Pueblos, en el estado de Guerrero. Ha sido perseguido por el mal gobierno e incluso ha sido encarcelado en dos ocasiones por defender el territorio ante la destrucción por las empresas mineras y talamontes.

A los compañeros del FNLP y la familia de César Vargas Castro, les decimos que el Congreso Nacional Indígena – Concejo Indígena de Gobierno recibimos con indignación la noticia del atentado que sufrió el compañero, que su dolor es nuestro y que estamos y estaremos con ustedes, con su lucha y con sus sueños.

Exigimos justicia para el compañero y responsabilizamos por este crimen al mal gobierno de Guerrero, al mal gobierno federal y sus grupos armados, quienes por defender los intereses de los capitalistas están dispuestos a asesinar a nuestra gente para hacer desaparecer de la historia a nuestros pueblos en beneficio de los dueños del dinero, que con su guerra pretenden apoderarse de nuestros recursos naturales.

Atentamente

Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos

Nunca Más un México sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Concejo Indígena de Gobierno

Agosto de 2018

Pueblos de los Altos de Chiapas nombran como Concejales a miembros del Concejo Indígena de Gobierno

Por Redacción/ Desinformémonos

Este 15 de julio de 2017, alrededor del medio día en la Tierra Sagrada de los Martires de Acteal se dieron cita diversas organizaciones y colectivos para celebrar y llevar a cabo la toma de protesta de los representantes de los pueblos tsotsiles de la zona Altos de Chiapas en el Concejo Indígena de Gobierno (CIG), impulsado por el Congreso Nacional Indígena (CNI).

Tras varias asambleas de los pueblos de la región fueron elegidos: José Jimenez Castellanos integrante de la organización Semilla Digna y Guadalupe Vásquez Luna, víctima y sobreviviente de la masacre de Acteal y miembro de Las Abejas. Para la elección del concejal y la concejala se tomó en cuenta la permanencia y pertenencia al CNI, ambas organizaciones han caminado dentro de la casa de los pueblos indios en el luchar del día a día por un mundo mejor.

El trabajo no será fácil, pues tendrán que dejar su casa, sus familias y sus actividades cotidianas para llevar la palabra de muchos pueblos. Pero en este caminar no estarán solos, los acompañaran los pueblos y comunidades a las que pertenecen y de quienes son voz.

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¿Despertará la propuesta de una candidatura indígena más discriminación en México?

Por Omar García Velásquez

A finales de mayo del presente año fue nombrado el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y su vocera, la indígena nahua de Tuxpan, Jalisco, María de Jesús Patricio Martínez, como parte de una controvertida propuesta anunciada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Congreso Nacional Indígena (CNI) desde finales del año pasado.

En las últimas semanas han tenido lugar numerosos eventos refiriéndose al caso y algunos medios de comunicación, como Aristegui Noticias, han entrevistado a la vocera, mostrando apertura e interés. Por otro lado, han surgido también muchas opiniones al respecto que rayan en la discriminación y el estigma sobre esta persona a partida triple: por ser mujer, indígena y pobre.

Esto nos lleva a poner sobre la mesa la cuestión del derecho de los pueblos indígenas y de las mujeres, debido a que el país padece en gran medida un alto índice de discriminación, marginación y, en los últimos años, de feminicidios.

Son muchas las personas que se han planteado este problema que habrá de enfrentar la propuesta zapatista en la palestra nacional, sobre todo en política, terreno en el cual más que hablar y debatir las propuestas de cambio, hemos presenciado la tendencia a las descalificaciones más desorbitantes a diestra y siniestra.

Pareciera que la política se ha convertido en vehículo hacia la discriminación sistémica que afecta a nuestro país de un rincón a otro.

Considero de vital importancia el tema debido a que los grupos indígenas, ya de por sí, se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Darles voz en un contexto como el actual es desafiar superestructuras que permanecen ahí, veladas, escondidas en un clóset esperando manifestarse.

Si hacemos un poco de memoria hacia las encuestas que se hacían en la pasada contienda electoral en Estados Unidos, seguramente pudimos percibir la innegable realidad de que estas no revelaban exactamente la afinidad por el racismo Trumpniano, ¡pues ninguna persona estaría dispuesta a declararse públicamente racista!

En México como en Estados Unidos, lejos de las encuestas, muchas personas esconderán su tendencia discriminatoria y racial con argumentos como: ¡Es una propuesta sin alcances! ¡Es una mujer que no tiene experiencia! ¡Los usos y costumbres no son aplicables al conjunto de la realidad mexicana! ¡Quieren que todos seamos pobres! ¡Si de verdad propugnan por una mujer ahí está Margarita Zavala!

No es desconocida la historia en cuanto a que las mujeres tomen parte en las decisiones de sus países. En México las mujeres votaron por primera vez en 1955, después de una larga lucha por hacer valer sus derechos en ese terreno. Pero atrás o abajo quedaron los derechos de estas otras mujeres pertenecientes a los pueblos indígenas y pobres.

Pero lo que queremos destacar es el terreno fértil que se creará, no en cuanto a la aceptación y los efectos que una propuesta así tenga en política, sino de los sentimientos, sentires, reacciones y acciones que existen entre la población mexicana, sus líderes de opinión, etcétera.

Hace unos días veía una entrevista que Milenio realizó a la vocera del CIG, y justo al inicio el entrevistador aludía a su nombre, vinculándolo con la religión católica: “En el nombre llevas la penitencia… los obispos deben estar bendiciéndote… ¿El subcomandante Galeano te dice qué hacer?”, remató. De alguna forma, tratando de hacer entender que esta mujer no sería capaz de pensar, hablar y hacer por sí misma.

Es importante empezar a reflexionar sobre la violación a los derechos humanos a la igualdad y a la no discriminación, porque está claro que el proceso electoral podrá medir exactamente nuestros niveles en ese sentido, pero no hay duda que será sobre el pellejo de miles de mujeres pertenecientes a los pueblos y comunidades indígenas que hoy se apresuran a levantar la voz.