IFEX-ALC condena agresiones a periodistas en Bolivia

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Imagen tomada de ifex.org

Las 24 organizaciones que integran la red IFEX-ALC condenan las amenazas, agresiones, hostigamiento y censura contra medios de comunicación y periodistas en Bolivia en el marco de la crisis política en la que está inmersa el país, iniciada con una ola de protestas luego de las elecciones presidenciales del 20 de octubre de 2019.

Las 24 organizaciones que integramos la red IFEX-ALC, condenamos las amenazas, agresiones, hostigamiento y censura contra medios de comunicación y periodistas en Bolivia en el marco de la crisis política en la que está inmersa el país, iniciada con una ola de protestas luego de las elecciones presidenciales del 20 de octubre de 2019, en las que analistas universitarios independientes, la empresa contratada por el Tribunal Electoral y la auditoría de la OEA solicitada por el propio gobierno denunció un fraude electoral, y que desencadenó en la renuncia del presidente Evo Morales.

La Defensoría del Pueblo de Bolivia registró, hasta el 11 de noviembre, más de 438 personas heridas, 227 detenidas y 3 personas fallecidas durante las protestas. Hasta la fecha, la Asociación Nacional de Prensa de Bolivia (ANP) ha documentado un total de 64 periodistas han sido agredidos.

Las manifestaciones que rechazaban los resultados electorales fueron duramente reprimidas. Varios periodistas que cubrían las protestas fueron víctimas de diferentes tipos de agresiones tanto por agentes estatales como por particulares. El 29 de octubre, periodistas y manifestantes fueron afectados por el uso de agentes químicos utilizados por la policía en La Paz. El camarógrafo de la red privada de televisión Gigavisión, Daynor Flores Quispe, fue víctima de la explosión de dinamita el jueves 31 de octubre y el 7 de noviembre, 13 periodistas fueron atacados en jornadas de protestas. La vivienda de la periodista Casimira Lema, del canal Televisión Universitaria, fue incendiada en la noche del 10 de noviembre, por manifestantes.

Los medios de comunicación también han sido víctimas de diversos ataques, a la fecha 15 medios han sufrido ataques de diversa magnitud. El 9 de noviembre en El Alto, la señal del canal de televisión Unitel fue interrumpida tras el ataque a las instalaciones del canal por un grupo de manifestantes. Los estudios de radio y televisión Mega en Oruro, fueron saqueados e incendiados. El 10 de noviembre en Santa Cruz, Radio Ichilo fue incendiada*. Por su parte, la Agencia de Noticias Fides, denunció bloqueos en su cuenta de Facebook y Twitter.

Los noticieros de los canales de televisión Boliviatv y Radio Patria Nueva suspendieron sus emisiones en la tarde del sábado 9 de noviembre debido a las agresiones y amenazas de las que fueron víctimas varios de sus periodistas por parte de manifestantes. El diario Página 7 no circuló el 11 de noviembre por temor a las agresiones de las que podían ser víctimas sus periodistas. Los periódicos El Diario, El Alteño, Los Tiempos, Opinión y Gente también suspendieron su circulación. El director de radio Comunidad, de la Confederación Sindical de Campesinos de Bolivia, y del semanario Prensa Rural, José Aramayo, fue atado a un árbol y amenazado con dinamita por vecinos de la zona de Miraflores en La Paz.

La CIDH reiteró su llamado «a todos los actores políticos y sociales de Bolivia a abstenerse de utilizar la violencia como medio de coerción política y subraya que los discursos que incitan a la violencia son contrarios a los derechos humanos”.

En situaciones de crisis es imperativo garantizar el trabajo de los medios de comunicación para propiciar la más amplia y plural cobertura de los hechos.

Además, el compromiso con la democracia y los derechos humanos exige un debate abierto, libre y participativo, y ofrecer a los ciudadanos información oportuna para la seguridad y la toma de decisiones.

Coartar los derechos de acceso a la información y a la libre expresión y opinión es una clara demostración de un comportamiento antidemocrático y que atenta contra los derechos humanos de las y los Bolivianos.

Las organizaciones que hacemos parte de IFEX-ALC condenamos la violencia instaurada en Bolivia y los numerosos ataques contra la prensa, así como el uso excesivo de la fuerza en contra de los manifestantes. Emplazamos vehemente, a las autoridades de Bolivia que cumplan con su obligación de:

  • Garantizar la seguridad y protección de los periodistas que realizan su trabajo durante las protestas.
  • Abstenerse de utilizar el aparato estatal y las fuerzas armadas para atacar y censurar las voces críticas.
  • Cumplir los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Bolivia, los cuales garantizan el ejercicio pleno del periodismo para ofrecer información confiable sobre los asuntos de interés público, y protegen el derecho de la ciudadanía a estar informada. Tener una prensa libre e independiente es un derecho de los ciudadanos y una obligación para cualquier gobierno democrático.
  • Se investigue y se sancione de manera pronta y exhaustiva a los responsables de las agresiones cometidas contra periodistas tanto por agentes del Estado como por particulares.
  • Se investigue y sancione de manera pronta y exhaustiva las denuncias de uso excesivo de la fuerza cometido por agentes del Estado en contra de manifestantes.

Sobre IFEX-ALC:

IFEX-ALC, de la red global de IFEX, está integrada por 24 organizaciones en 15 países de América Latina y el Caribe dedicadas a la defensa de la libertad de expresión y la prensa libre.

*Versión actualizada el noviembre 14 a las 2:15pm ET.

IFEX-ALC, AMARC-ALC Y SIP presentarán recomendaciones para abordar el deterioro del clima de la libertad de expresión en Nicaragua en el marco del EPU

INTI OCON/AFP/Getty Images

IFEX-ALC, una red de organizaciones que defienden la libertad de expresión y la libertad de prensa en 15 países de América Latina y el Caribe, junto con la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC-ALC) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) realizarán una misión a la Oficina de la ONU en Ginebra en el período previo al Examen Periódico Universal de Nicaragua (EPU) el 15 de mayo. 

El EPU es una revisión exhaustiva de los derechos humanos que cada estado miembro de la ONU y se realiza cada 5 años. La sociedad civil tiene un papel crucial que desempeñar en el proceso del EPU, y la delegación conjunta de IFEX-ALC, AMARC-ALC y la SIP se reunirán con los funcionarios de los estados miembros de la ONU para garantizar que las preocupaciones de libertad de expresión informadas por periodistas y activistas nicaragüenses se reflejen en este diálogo. 

“El próximo EPU de Nicaragua es una oportunidad importante para mejorar el clima de la libertad de expresión en Nicaragua, que ahora se encuentra en una condición crítica”, dijo la presidenta del Comité Coordinador de IFEX-ALC Marianela Balbi. “Nuestras recomendaciones se basan en los testimonios de periodistas y activistas en Nicaragua y apuntan a fortalecer la libertad de expresión en ese país. Apoyar estas recomendaciones enviaría una señal clara al gobierno del presidente Ortega sobre su incapacidad para proteger los derechos esenciales”, agregó. 

“Sin libertad de prensa no hay libertad”, señaló Monica Valdes, vice presidenta AMARC-ALC. “Este es el mensaje que queremos dar a los representantes de los Estados miembros de la ONU en Ginebra.” 

Las recomendaciones conjuntas de IFEX-ALC, AMARC-ALC y la SIP apuntan a enfrentar tres desafíos principales: los ataques contra periodistas y un clima de impunidad; censura indirecta; y la criminalización de la expresión y reunión. 

Ataques contra periodistas y clima de impunidad: 

. Cesar de inmediato toda acción de agresión física, intimidación y amenazas generada por grupos violentos, parapoliciales y paramilitares identificados con el gobierno, así como a través de otras fuerzas de gobierno que actúan para difamar, insultar o revelar información privada de los periodistas independientes y activistas opositores en las redes sociales o bloqueando por medios técnicos el acceso a los medios de comunicación. 

 Llevar a cabo investigaciones exhaustivas sobre todos los actos de violencia contra periodistas y medios de comunicación, incluido el asesinato el 21 de abril de 2018 de Ángel Eduardo Gahona, y aplicar toda la fuerza de la ley a los responsables, para evitar un estado de impunidad que lleva a más violencia. 

. Adoptar de manera inmediata las medidas más apropiadas para garantizar la integridad física y psicológica de todos los profesionales de los medios de comunicación a través de la implementación de protocolos de protección. 

. Respetar y cumplir las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a favor de las víctimas, activistas, periodistas y sus familiares que fueron atacados y amenazados. 

Censura indirecta: 

. Asegurar que la asignación de publicidad del gobierno esté sujeta a regulaciones que garanticen la aplicación de criterios justos, transparentes y objetivos. 

. Garantizar plenamente el derecho la comunicación comunitaria en términos de acceso a condiciones adecuadas de operación y a vías de financiamiento de diversas fuentes. 

Criminalización de la libertad de expresión y reunión: 

. Abstenerse de criminalizar la protesta y quienes participan en ella. Garantizar que la respuesta de los cuerpos de seguridad no sea de represión sino de protección de quienes participan en la protesta. Y garantizar la protección de los periodistas que cubren la protesta. 

. Trabajar con instituciones nacionales e internacionales para buscar un marco apropiado y definitivo que promueva un diálogo respetuoso y tolerante y conduzca a una solución democrática para la grave y creciente crisis sociopolítica en el país. 

La presentación completa y las recomendaciones de IFEX-ALC, AMARC-ALC y la SIP también están disponibles aquí.

Ver comunicado original

Matan al periodista Santiago Barroso en Sonora; es el cuarto comunicador asesinado en lo que va del 2019

Redacción/Animal Político

El comunicador de 47 años recibió al menos tres impactos de bala al abrir la puerta de su casa.

El periodista Santiago Barroso fue atacado a balazos frente en su domicilio, ubicado en el municipio de San Luis Río Colorado, en Sonora.

La noche del viernes, el comunicador recibió al menos tres impactos de bala al abrir la puerta de su casa. Fue trasladado al hospital, sin embargo, debido a las heridas falleció.

Barroso presentó una herida en la clavícula izquierda y dos en el abdomen, según reportes de la Red Sonora de Periodistas.
El periodista de 47 años conducía el programa de radio San Luis Hoy en 91.1 FM Río Digital, era director del portal de noticias Red 653 y colaborador del semanario Contraseña.