A un año de la desaparición de Ricardo Arturo Lagunes Gasca y Antonio Díaz Valencia

Imagen: Red TDT

 

Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes (Red TDT)

Ciudad de México, a 15 de enero de 2024

El domingo 15 de enero de 2023, Ricardo Arturo Lagunes Gasca, abogado defensor de derechos humanos y el profesor Antonio Díaz Valencia, líder social de la comunidad indígena de Aquila, Michoacán, fueron víctimas de desaparición forzada cuando se trasladaban en las inmediaciones de Cerro de Ortega, región que limita las entidades federativas de Michoacán y Colima, luego de haber participado en una asamblea comunitaria. Desde entonces no se sabe nada más de ellos y sus seres queridos continúan exigiendo su búsqueda y presentación con vida.

Previo a su desaparición, Ricardo y Antonio sostenían la defensa legal de la comunidad de Aquila, exigían que se garantizara la elección libre de sus autoridades comunales y el cumplimiento de los acuerdos con la minera Las Encinas, perteneciente a la empresa Ternium, la cual, ha sido señalada como un factor de división y fragmentación del tejido social al interior de la comunidad. Meses atrás, Antonio Díaz y Ricardo Lagunes alertaron a las autoridades estatales y federales acerca de una serie de amenazas recibidas en su contra, así como de otros integrantes de la comunidad, solicitando su intervención para mediar los conflictos y evitar la escalada de la violencia en la región, sin embargo, fueron ignoradas por las autoridades.

La reacción de mecanismos internacionales, la respuesta del Estado y la propuesta de expertos independientes

La noticia sobre la desaparición de Ricardo y Antonio provocó una reacción inmediata por parte de organismos internacionales. El Comité contra las Desapariciones Forzada de Naciones Unidas (CED) emitió las Acciones Urgentes exigiendo una búsqueda e investigación integral, estratégica y coordinada. De la misma manera, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió medidas cautelares en las que solicitó la búsqueda inmediata de Ricardo y Antonio. Además, los procedimientos especiales de Naciones Unidas emitieron un llamamiento urgente enviando comunicaciones no solo a México, sino además a la empresa Ternium, a los Estados de Luxemburgo y Argentina, remarcando el deber de debida diligencia que los estándares internacionales exigen en torno al desarrollo minero por empresas privadas.

Derivado de las medidas emitidas por el CED y la CIDH, se han convocado a numerosas reuniones con diversas autoridades, incluidas Mesas de Alto nivel en seguimiento a estas decisiones internacionales, celebradas en los meses de mayo y octubre, estando encabezadas por la Secretaría de Gobernación, con la presencia de distintas autoridades de investigación y búsqueda, y la mediación de la CIDH y Naciones Unidas. A pesar de ello, no se logró contar con una estrategia integral de búsqueda, ni con un análisis de contexto que permitiera el diseño de un plan integrado entre investigación y búsqueda para la localización inmediata y con vida de los defensores. Además, las familias continúan sin tener respuestas concretas respecto de los hallazgos forenses, por lo que  la obligación de buscar e investigar sigue pendiente de cumplimiento.

En el mes de noviembre de 2023 se llevó a cabo una reunión de trabajo en Washington DC, en donde las familias de Ricardo y Antonio propusieron establecer el Mecanismo Internacional de Recuperación Humanitaria para Antonio y Ricardo (MIRHAR), siguiendo las mejores prácticas en materia de desapariciones. Sin embargo, la posibilidad de diálogo sobre el tema se ha visto frenado por los recientes cambios ocurridos al interior de la Secretaría de Gobernación, la CNB y el Mecanismo de Protección de Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos, sin que a la fecha se haya convocado nuevamente a la Mesa de Alto Nivel para revisión de los acuerdos pendientes de cumplir.

De las investigaciones y la necesidad de agotar todas las líneas de investigación

Derivado de las investigaciones, actualmente dos personas se encuentran detenidas, a la espera de juicio por su presunta participación en el delito de desaparición cometida por particulares en contra de Ricardo y Antonio. A lo largo de la investigación, se han detectado una serie de irregularidades y situaciones de las cuales se pudiera presumir la complicidad y responsabilidad de servidores públicos de algunas instituciones, por lo que es necesario exhortar a las autoridades encargadas de la investigación de agotar todas y cada una de las líneas de investigación, especialmente aquellas que involucren la participación y responsabilidad de actores económicos, así como la complicidad de elementos del Estado y  las fiscalías locales.

Caso emblemático, solidaridad nacional e internacional e indiferencia de actores con intereses económicos

La desaparición de Ricardo y Antonio fue catalogada como emblemática por el CED y es representativa del contexto de violencia contra personas defensoras de derechos humanos en México, generando diversas acciones solidarias exigiendo su aparición con vida por parte de organizaciones de sociedad civil, colectivos y la academia en distintos estados de la república como Colima, Michoacán, Chiapas, Veracruz y Ciudad de México, así como de otros países como Estados Unidos, Luxemburgo y Europa.  Asimismo, personas legisladoras en México, se pronunciaron exigiendo su búsqueda y presentación con vida. Inclusive los gobiernos de Estados Unidos, Luxemburgo y parlamentarios europeos se unieron al llamado de verdad y justicia, siguiendo de cerca este caso. 

La desaparición de Ricardo y Antonio no es aislada, pues en los últimos 15 años han desaparecido más de 93 personas defensoras ambientales en México, 62 de ellas por defender el territorio indígena ante proyectos de minería y de tala clandestina de madera. Además, en la región en el último año se han registrado la desaparición de líderes sociales de comunidades indígenas y defensores de derechos humanos en circunstancias similares; en un contexto fuertemente marcado por la injerencia de la empresa Ternium y la presencia del crimen organizado.

Ante las múltiples exigencias de colaboración con la empresa, la respuesta de todos los actores fue continuar las negociaciones económicas dejando en segundo plano las desapariciones y sin fortalecer las estrategias de búsqueda y localización. Tanto el gobierno de Michoacán como el gobierno federal aceleraron los acuerdos con la empresa Ternium, para reactivar la operación de la mina e incidieron en actores locales para que respaldaran esta decisión, aprovechando la gran dependencia económica que la mina históricamente ha generado en la comunidad.

A un año de la desaparición de Ricardo y Antonio, las familias de los defensores han vivido en carne propia la realidad que miles de buscadores y buscadoras de desaparecidos en México encuentran como respuesta: simulación, superficialidad en los compromisos de búsqueda e investigación y  revictimización desde todas las esferas gubernamentales. Por ello, las organizaciones firmantes, familiares, amigos y amigas de Ricardo y Antonio, exigimos al Presidente de la República, a la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), a la Fiscalía General de la República (FGR), al Subsecretario de Derechos Humanos, a los Gobernadores de Michoacán y Colima y en particular a la Fiscalías de Colima y Michoacán, como a las demás instituciones,  que busquen y encuentren a Ricardo y Antonio e  investiguen y sancionen a todos los responsables de su desaparición.

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Pronunciamiento: Criminalidad y populismo empresarial, la respuesta del Estado a la crisis de Derechos Humanos en México

Red TDT

Ciudad de México, 29 de enero de 2023

La desaparición forzada de los defensores de derechos humanos Ricardo Lagunes Gasca y de Antonio Díaz Valencia confirma el vacío institucional y la falta de capacidad operativa de las autoridades para actuar en un escenario de criminalidad generalizada como el territorio de México. En contraparte, el Ejecutivo federal privilegia la bonanza y protección a la inversión privada de empresas, como el sector minero, cuya actividad y poder ha truncado el proyecto de vida de personas y colectividades defensoras de la tierra, territorio y el medio ambiente.

A la lista de miles de víctimas en este país se suma la desaparición forzada de Ricardo y Antonio quienes desde el pasado 15 de enero fueron vistos por última vez en el municipio de Coahuayana, Michoacán, justo cuando regresaban de una asamblea comunitaria en la que abordaron un aspecto clave en las causas de este acontecimiento: la defensa y litigio de derechos agrarios de la comunidad de Aquila, Michoacán, además en un evento documentado, meses atrás, se anticiparon los elementos de riesgo que no fueron atendidos por ninguna autoridad.

En ese sentido, el Estado Mexicano debe formalizar los canales de interlocución e investigación con representantes del proyecto minero “Las Encinas” de la empresa minera Italo-Argentina Ternium a fin de deslindar responsabilidades toda vez que ha sido señalada como un actor clave en el conflicto de fondo, la comunidad de Aquila mantiene un litigio abierto en los tribunales agrarios de la región dado que está ubicada la responsabilidad de la minera en la fragmentación del tejido social y conflictividad en la región como lo han señalado familiares en diversas conferencias de prensa.

Como es de conocimiento público, la desaparición forzada de Ricardo y Antonio ha trascendido a nivel nacional e internacional como uno de los eventos por el cual, se han pronunciado distintos actores, sin obviar la recomendación urgente al Estado Mexicano para que adopte medidas cautelares urgentes para la localización con vida de los defensores, salvaguardando la vida e integridad de familiares y comuneros quienes asumen en primera línea la denuncia y defensa ante la ausencia de respuesta por parte del gobierno del estado de Michoacán y Colima, así como de sus Fiscalías Generales de Justicia.

Por su parte la pronta reacción de familiares y comuneros para hacer las denuncias correspondientes a las autoridades desde las primeras horas, y una red de apoyo que viralizó la información corroborada, fueron elementos suficientes para que las autoridades de los tres niveles de gobierno actuarán con inmediatez para salvaguardar la vida e integridad de los dos defensores de derechos humanos, sin embargo, eso no sucedió y no ha sucedido hasta la fecha de hoy en la que no existe un mínimo informe que de cuenta de los acontecimientos, las líneas de investigación o indicios del paradero de Ricardo y Antonio.

Sin embargo, la inacción del Estado Mexicano en casos como este ha sido señalada por distintas colectividades y organismos internacionales de derechos humanos; sobre todo cuando los hechos ocurren en regiones en donde es evidente el control territorial de la delincuencia organizada y carteles del narcotráfico cuyos crímenes ha dejado patente la ausencia del Estado, lo cual finca responsabilidades por omisión ante la comisión de delitos y la ubicación de perpetradores plenamente identificados por habitantes de la región.

El derecho a defender derechos humanos está consagrado en diversos instrumentos internacionales como un ejercicio que los Estados nacionales están obligados a garantizar, por ello, en exigencia de verdad y justicia, las organizaciones que integramos la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” (Red TDT) nos sumamos a la convocatoria de acciones descentralizadas que se realiza del 27 al 29 de enero en distintas regiones del país y a nivel internacional. 

En ese marco hoy nos pronunciamos frente a la profundización de la violencia y crisis de derechos humanos en México y urgimos de manera particular la presentación inmediata con vida de Ricardo y Antonio, misma que se suma al escenario de violencia con el que comenzamos este 2023 en el país.

¡Quienes defienden la vida, con vida deben volver!

 

Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos”

 

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