Dora Villanueva/La Jornada

Pese a contarse por miles, la cifra está lejos del número de asesinatos que se registraron en 2018 en el caso de los hombres, que llegó a 32 mil 765. La distinción está en que las mujeres son asesinadas con mayor violencia y saña en actos en los que se utilizan medios que producen mayor dolor, prolongan su sufrimiento antes de morir y, sobre todo, conllevan la aplicación de la fuerza corporal para someterlas
.
Si bien el mayor número de asesinatos es usada un arma de fuego, existe una diferencia relevante por sexo
, destaca el Inegi. Mientras los homicidios contra los hombres han sido perpetrados en su mayoría con armas de fuego –72 de cada 100–, entre las mujeres fue de 57 por cada 100.
