Mujeres indígenas y discriminación en servicios salud sexual y reproductiva
Sharon Cano y Ana Laura Flores/Animal Político
La discriminación y el racismo han llevado a que no se reconozca a las mujeres indígenas como sujetas de derechos. Por ello no se considera prioritario darles atención en salud, situación que profundiza las brechas de desigualdad.

Imagen: Fundación Marie Stopes México
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha señalado en reiteradas ocasiones el interés de dar un trato preferencial a las y los indígenas del país. En este sentido, en los 100 compromisos que guían sus acciones encabeza la lista “dar atención especial a los pueblos indígenas y preferencia en los programas y proyectos gubernamentales1”; este compromiso, dada la entrega de transferencias monetarias directas, tiene estatus de cumplido, pero, ¿qué pasa con las políticas públicas, los programas y las acciones gubernamentales que en términos reales, y de largo plazo, favorecen el acceso y ejercicio de derechos para estas poblaciones?
En México, las personas indígenas enfrentan serios retos, particularmente las mujeres. Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis 2017) más del 40% de las mujeres indígenas consideran que sus derechos se respetan poco; el 24.5% señala haber experimentado situaciones de discriminación y al 15.2% se le han negado servicios de atención médica o medicamentos2. Resulta preocupante que continúen sin tener pleno acceso a sus derechos humanos, como la salud sexual y reproductiva.